<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855</id><updated>2011-11-23T13:50:24.646-08:00</updated><category term='Manual del jugador solitario'/><category term='el quinteto'/><category term='Los Pacoquis'/><category term='anti crónica'/><category term='(Rafael)'/><category term='Igor'/><title type='text'>moscas</title><subtitle type='html'>"Lo desconocido es la parte de alguna mosca"</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>56</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-2659515411165332374</id><published>2011-11-22T14:41:00.000-08:00</published><updated>2011-11-22T15:11:48.734-08:00</updated><title type='text'>Una vez por año #4</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-PpwrDiB-Mmo/TswrfBLjVBI/AAAAAAAAADM/E_3kDOIdV3I/s1600/100_3389.JPG" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-PpwrDiB-Mmo/TswrfBLjVBI/AAAAAAAAADM/E_3kDOIdV3I/s320/100_3389.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5677961042100179986" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoPlainText"&gt;Con una temperatura ostensiblemente superior a los cinco grados la tarde se presenta magnífica para la práctica de la caminata reflexiva a orillas del Río Elba, en la ciudad de Dresden, República argentina de Alemaña, o El País de los Perros Silenciosos.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoPlainText"&gt;Visto desde acá, el río corre de derecha a izquierda, de la ciudad nueva a la ciudad vieja, como debe ser, así como debería ser leído un año en apuntes borrosos; y los habitantes de esta ciudad acompañan la dirección del río caminando con pasos breves, mirando a Elba de reojo. Quisiera ver cómo miran su río, conocer algo de su intimidad hermética, pero no: ni yo puedo ver sus miradas ni sus miradas llegan a derramarse en el río: higiénicos, le ahorran al agua sus desperdicios.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoPlainText"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Una vez por año, otra vez. Durante algunos minutos pensé en no-escribir este texto. En vano, ya se me estaba escribiendo en la cabeza. Los perros ultra civilizados bajan la suya, ni ladran. Ni en los medios de transporte ni a la orilla del río. Los perros de la costa, ¿se acuerdan? A ellos yo los espantaba, cuando se acercaban demasiado pedigüeños o violentos, imitando la severa pronunciación alemana. Nunca fallaba. Acá no hace falta: viven encerrados entre órdenes.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoPlainText"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Finalmente, este viaje. Años de habitar esa mezcla de curiosidad y terror: ¿quién soy yo en otro idioma? ¿Voy a viajar a un continente otro para desexistir ahí? Acá, tan lejos, viven mi hermana, mi cuñado y mi sobrina. Con mi hermana, la mayor de ellas, Ayelén, dedicada a las artes visuales (esto parece la presentación de un personaje, disculpen, estoy un poco falto de ritmo, no escribo hace semanas largas); con ella dialogamos largo al respecto la otra tarde. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Disculpen, pero esto no está fluyendo. Voy a desarmar la ficción: voy a salir de esta casa, frente a esta computadora. Voy a caminar otra vez al lado del río, vuelvo y les cuento. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoPlainText"&gt;¡Que fluya, que fluya! Esa es la única verdad formal. quería contarles acerca de esa conversación, en la que se entramaban con justeza nociones de la traducción, el arte y la vida. Sin embargo, lo que me suena ahora que me acuerdo, es la mesa de bar en Berlín, también frente a un río, haciendo tiempo. Actividad alquímica. Y las sustancias: el aroma tostado de su té verde, el sabor épico-ancestral de mi Fransiskaner Hefe Weissbier, la cerveza más rica que he tomado hasta el día de hoy.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Para tomar cerveza alemana, especialmente de este estilo, rubia opaca y densa, hay que mantener la boca casi cerrada y abrir bien la garganta. Lo mismo que hay que hacer, intuyo, para hablar alemán: noto en ellos una gran cantidad de aire que se produce en su interior y que sale retorcido, amortiguado y deformado por las presiones consonantes de su boca. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Pensé, en las vísperas del viaje, que sería capaz de soportar el hecho de estar rodeado de un idioma tan extraño e incomprensible. Lo que no pensé es que me generaría tal pasión: desde que llegué a esta tierra, cada vez que veo una palabra escrita practico para adentro su pronunciación. De eso hablábamos, creo, con mi hermana: ella, cuando hace un retrato, ensaya inconscientemente el gesto del modelo. A mi me pasa algo muy similar al escribir: actúo las voces. Llevado esto al terreno mucho más salvaje de la vida terrenal, al menos esa tarde en que todo fluía, el correlato: en ella, su capacidad de adaptación a distintos medios: por ejemplo para vivir y comunicarse en Alemaña durante años. En mi caso, una tendencia irresistible a imitar voces y movimientos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Puede que Oscar Wilde pensara en eso al decir, sintéticamente, que el actor era el artista entre los artistas. Aunque puede que haya dicho completamente otra cosa. En cualquier caso, estoy de acuerdo. Traducir es actuar con la boca. Entre el sabor de la cerveza y la gimnasia de sus mandíbulas, el alemán. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Uno de los epicentros de este año fue el trabajo junto a mi padre en la escritura de su Introducción a la Obra de Lacan, para una colección dirigida por Ariel (¿ver capítulo 3, tal vez? no lo tengo a mano). Ahí se llega a decir que traducir es traducir el ritmo, y que el acento, la marca del ritmo, está en la boca. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Pero miren que simpático: un perrito blanco y negro (literalmente, como de foto antigua) viene corriendo hacia mí trayéndome una rama apretada en la boca (claro, lo raro sería que la trajera en una de sus patas). se me planta enfrente y me la ofrece. Yo me inclino, y la agarro, o no la agarro. Está pasando ahora y ya no me acuerdo. Nadie nos ve ¿Cierto, Elba?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Con precisión poética y sentido de la oportunidad, Caro suele decir, en algun momento de cada viaje, siempre en un momento muy exacto y evanescente: ¿dónde estamos?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Donde estamos. Acá estamos. Eso solo se puede decir al escribir. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Acá estamos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;La idea de este viaje, luego de siglos y siglos de diáspora sedentaria, el primer paso en su itinerario era Madrid, el 13 de noviembre: ahí estaba Caro, homenajeándose con la patria de su adolescencia en su día de cumpleaños. Yo tenía que salir de Ezeiza, en el vuelo Oceanic 1132 de Aerolíneas Argentinas, el sábado 12 a las 22:30. Pero justo no pasó, el laberítnico entramado gremial de la Aerolínea-Bandera estalló justo entonces.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;La Presidenta decidió suspender la actividad de A.A. hasta el lunes. Al día siguiente, entre el incesante cruce de llamados con todos los involucrados en mi viaje, especialemnte los que me esperaban de este lado, atendí a una Operadora de Bandera. Ella me dijo que el vuelo se había re-programado para esa misma noche, a las 00:30. Alegría: el viaje imposible volvía a parecer posible. Volví a Ezeiza a confirmar la sospecha que me había empezado a inquietar con el correr de la tarde. Allí estábamos los pasajeros del Oceanic 1132, escuchando que no, que ese llamado había sido un error, disculpen la desprolijidad pero así son las cosas, son tiempos dificiles. Nos propusieron un viaje al día siguiente, a las 16 hs.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Una característica de la neurosis obsesiva: después de horas y horas de adelantarse mentalmente a los hechos, recorrer con la imaginación todos los problemas e incomididades posibles del futuro y resolverlas (¡miren, sin las manos, solo con la mente!), una vez que llega el momento todo está en calma. Lo peor ya pasó. A no ser, claro, que un imponderable desarme el castillo de cartas no enviadas. Esa vez lo que me pasó, como me podría haber pasado un sutil ataque de pánico, o una resignación cómoda y deprimida, fue que decidí viajar. Desmonté los pasos burocráticos, de mi propia burocracia anímica y de la otra, re-corrí las tres terminales caotizadas del aeropuerto, y saqué un pasaje en otra aerolínea, una hora antes de que levante vuelo. ¿Y la plata? La plata, que fluya. Henchido de valor y de orgullo, me robé una gaseosa del kiosko, me fumé un pucho de despedida y despeché la valija. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Si las tías-judías de la nueva narrativa argentina me autorizaran podría con esta anécdota tipear una novela reconnnntra contemporánea. Hasta podría ganar un premio, o una lectura académica. Antes, claro, preferiría dedicarme a vender bratwurst con vino caliente en Parque Centenario.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;¿Donde era que mataron al neonazi, en Parque Centenario o Parque Rivadavia? Porque en la línea precedente nombré la palabra "judía", y ahora que estoy en Alemaña sería pertinente hacer un apartado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;He notado que la cultura hebrea tiene una gran presencia en este país. En cada barrio de cada ciudad hay un cementerio judío.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Dicen (mi hermana y mi cuñado) que Dresden es una ciudad bastante nazi, aún. Acá venían, todos juntos y en tren, los neonazis de toda Alemaña a conmemorar el bombardeo a Dresden del final de la segunda guerra mundial, y ejercer su pasión por el enfrentamiento físico. La última vez que entraron a la ciudad fueron expulsados por decenas de turcos que salieron de sus boliches de donner kebabb empuñando las cuchillas de filetear carne sobre la grasa crepitante. ¡Qué hambre que tengo!&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoPlainText"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Ahora vivo en Parque Centenario, de ahí la confunción (al neonazi lo mataron el Parque Rivadavia). Conseguí una suerte de PH (mucha suerte) con balcón corrido al frente y terraza grande arriba. en esa terraza hemos comido asados memorables, y hemos inventado un juego: la pelotella. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Si queda espacio, más adelante les cuento acerca de su invención y reglamento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Lo incierto es que: a fines del verano pasado me encontré con que tenía que dejar mi departamento y no tenía trabajo fijo. Había culminado (con ánimos de para siempre) mi vínculo con la multinacional blanca de los niños ricos, y encaraba algunos laburitos demasiado laboriosos y de dudoso futuro (como aquel, ahora me acuerdo, que bronca... en fin, no hablaremos de él, que la pólvora escasea y sobran los chimangos). Justo-justo me llamó un amigo, que hacía años no veía y, después de pasarme unos laburitos, me ofreció el Laburo. Buena plata, pero todos los días, ocho horas por día en una oficina bajo su gerencia. Poco convencido pero urgido y aventurado, dije, como suelo decir: que sí. El tema es que el comienzo de este trabajo se dilató, y yo elegí, entre las decenas de departamentos ofrecidos, el más lindo y el más caro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Era domingo. El dueño de mi futuro hogar nos tomó los datos a los interesados y nos derivó a su abogado. No era tan fácil. Tuve que ir a la oficina del abogado a hablar bien de mí, dije al pasar que "soy escritor de novelas", hice hincapié en mis trabajos para la tele, en mi responsabilidad y solvencia, y después... a esperar. Después de una semana sin novedades, con el estrés asfixiante de la incertidumbre quieta, una tarde de sábado, en cualquier momento, sonó el teléfono. Mi amigo, ahora amigo-jefe, me confirmó en mi "cargo" y me convocó para el lunes. Cinco minutos más tarde (digo cinco minutos porque es una convención, pero deben haber sido menos), volvió a sonar el teléfono.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;"Hola Federico... te habla el Doctor Azar."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;En efecto, Samuel Azar, el abogado del dueño de mi ahora casa. Unos días despúes, terminada la ceremonia de firmar el contrato en conformidad de las partes, Samuel se me acercó y, alejándome un poco del resto de la gente, me dijo que tenía "algo" para mí. Se internó en un cuartito y volvió con un libro en la mano. "Yo también escribo, Federico". Fulano de tal, se llama el libro del Doctor Azar, y es altamente recomendable.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoPlainText"&gt;Qué lindo se ve Buenos Aires desde acá. Cuántas ganas compartidas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;No sé cuánto más puedo durar, en este contexto, haciendo mi trabajo rutinario. Ya sobrepasé las mayores expectativas: siete meses decía el más arriesgado de mis amigos el día de la apuesta simbólica. Ya van ocho. Y acá estoy, bien lejos, conmovido por la densidad de mi paseo junto al río Elba: sereno, inquietante. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;¿Qué será esta gana irreprimible de escupir el chicle que venía masticando en la orilla propia de este río tan minúsculamente conmovedor?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Ahí va. Perdoname, Elba, pero así es el amor. No estoy de acuerdo con Kurt Vonnegut cuando propone reemplazar el amor con "un poco de simple decencia". El amor tal vez implique una cierta irrespetuosidad. Un cierto hambre por ensuciar eso que es maravilloso y no está, nunca estará, en uno. La suciedad, el cocinero oculto de Ratatouille, eso que alguno se "saca de adentro". Ese movimiento imposible, de afrenta a la discuntinuidad que nos une separados ¿lo sagrado?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;No, no me hagan acordar del libro de Bataille que perdí cuando viajé con mis hermanas (las tres) a Colonia (Uruguay, en ese caso) y, a poco de haber salido del hostal, pocas horas después de haber llegado al puerto, a mi hermana Verónica la atropelló un auto frente a nuestras miradas fraternas, y voló unos metros como rodando (no se preocupen, ahora ya está bien), todo en menos de un segundo, se bajó el conductor horrorizado (¡había atropellado a una persona en Colonia a la hora de la siesta!) y nos llevó a los hermanos siguiendo la ambulancia que la condujo al hospital, donde los sanos decidimos cambiar los pasajes para esa misma tarde, así que Ayi y yo pasamos por el hostal a buscar las cosas, estremecidos y apurados, y ahí, en la mesita de luz, quedó el libro de Bataille. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Esto sucedió, ahora que me esfuerzo por fechar, en la semana previa a los llamados telefónicos que me arrojaron a la vida nueva y desconocida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Todavía la imagen se me compone en la mente y no puedo evitar apretar los ojos y fruncir la nariz. Vaya yo a saber cómo se verá ese gesto desde afuera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoPlainText"&gt;Es curioso pero el chicle está, todavía, a dos pasos de distancia. O estoy caminando en círculos o algo raro pasa. ¿Desde cuando como chicles? ¿Por qué no estoy fumando? Suele sucederme que cuando me enfrento a un paisaje natural que me sacude, empiezo a pensar, en voz baja, en mi cuerpo, en que tendría que cuidarlo más. Pienso que la gente que vive de "amar la naturaleza" tiene también desarrollado un fuerte amor por las funciones exteriores de su cuerpo. Gente que no suele entregarse tanto a los placeres sensoriales. ¿Puede ser?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;El cuerpo es el río del humano. La ciudad del humano es la mente. El sensorio debería ser el barco. O un puente caído.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Todos los puentes que cruzan el Elba fueron destruidos en el bombardeo a Dresden, y luego reconstruidos. Vonnegut reconstruyó aquella noche en Matadero 5, una novela. Cuando Vonngut murió, brindamos un whisky a su memoria en el Pachamama (ver capítulos anteriores).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;El chicle, la intervención amorosa de mi mugre, me pegotea una anécdota reciente: hace unos días, el dueño del Hostel en Berlín nos pidió que le pagaramos una noche de más, la abultada suma de 50 euros, porque... (escuchen bien esto, hermanos y hermanas de mi patria, agárrense de la silla) porque la muchacha que entró a higienziar el cuarto ¡encontró piojos en las almohadas! Entonces, por supuesto, ellos tendrían que DESINFECTAR LA HABITACIÓN, por lo cuál no podrían alquilarla en la siguiente jornada. Después de una extenuante y bizarra discusión, Caro y yo conseguimos, articulando nuestras versiones del idioma inglés, que la pena nos sea reducida a la mitad. Pero...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;¿El contagio no es una forma del amor? Perdón: ¿el amor no es un tipo de contagio? A vuelo de cuervo o gavilán, siento que sí. También hay otras formas, morigeradas, que podría nombrar como Amor Alemán: entre un cuerpo y otro debería mediar una desinfección. Me pregunto, con mi amigo y compañero Guga, ¿no hay manera de vivir saludablemente el contagio, de articular esa suciedad individual en una composición amorosa, colectiva? ¿Cómo ganar salud sin renunciar a la enfermedad?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Ya lo sabremos. Este año que viene, supongo, nos ofreceremos una escritura a modo de respuesta. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoPlainText"&gt;¿Se convertirá esta novela anual en un cuaderno de viajes? ¿En un libro de recetas? ¿En qué? A los nueve o diez años me inventé escritor y después, simplemente, sostuve el juego. Nunca llegué a pensar en qué quería ser cuando fuera grande. Ahora tengo 29 años, es gracioso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoPlainText"&gt;Ahora se suma a la caminata mi hermana Ayi, la misma que me contó que detesta que la observen mientras trabaja y ahora no tiene el menor reparo en caminar detrás mío mientras escribo. En realidad, no es tan distinto: cuando la mente se suelta de sus certezas identitarias para que la voz comience a modular su música, es cuestión de fluir y escuchar, porque entonces estamos todos. Para el caso, recién lo habíamos convocado Guga, antes a Ariel, a mi padre. Vienen también mis otras hermanas, la que atropella fotos y la que saca autos, Caro trae nuestros piojos que dibujan puentes en el aire entre nuestras cabezas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Milagro azul, así llaman en Dresden al único puente que no fue destruido en el bombardeo; no solo eso, también pasó "algo milagroso" aquella noche en este puente, pero mi hermana exiliada no atina a recordarlo. Tendremos que inventarlo. No es fácil lidiar con los botoncitos a la intemperie, con los dedos tan fríos. Pero vale la pena: esta es una ciudad muy linda y un poco de juguete, completamente reconstruida, a imagen y semejanza de su pasado. No puedo evitar imaginar al alemán, entre los alemanes, que al abandonar la Catedral en medio de las bombas se metió entre los escombros a recuperar el plano de la construcción.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoPlainText"&gt;Para adelante o para atrás, no me interesa juzgar: para adelante o para atras, dichoso es aquel que sepa qué hacer con sus propias ruinas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoPlainText"&gt;Vengan, muchachos, caminemos juntos. Hay que fluir con el río y con la cerveza esta. A mí, que la cerveza me apasiona aún cuando es fea, esta cerveza me deja, entre trago y trago, en el precipicio de la aberración ante el infinito.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoPlainText"&gt;Si la Avenida Corrientes fuera un río yo sería el hombre más feliz del mundo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoPlainText"&gt;Juguemos entre las piedras y los cuervos que gritan y los perros que callan: juguemos juntos a la pelotella. ¿Cómo se juega? Es fácil, les explico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Se yergue una botella en el suelo. La rodeamos. Alguien da comienzo a la partida pateando una pelota de tenis, desde lejos. Si le acierta a la botella, suma un punto y vuelve a patear, si no, el juego continúa: los jugadores se dispersan en la cancha y, siguiendo el órden alfabético de las iniciales de sus nombres, patean la pelota. Cuando uno acierta, todo recomienza. Si el que acertó ha pateado la pelota quieta, y no en su excitante movimiento, se le descuenta medio punto (es decir que suma solo la otra mitad). Si el jugador espera a que la pelota se aquiete cerca de la botella y recién entonces patea, en caso de acertar se le cobra "mezquindad" y se invalida la jugada. Se le descuentan puntos también a aquel que arroja la pelota fuera del perímetro. Del resto de las reglas se encargan los jugadores cada vez. Uno de todos debe encargarse de recordarlas para sumarlas al reglamento total y final de la pelotella. Por favor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;El juego termina cuando llega la hora de comer la carne que estuviera asándose en la parrilla, o cuando todos los jugadores se distraen al mismo tiempo en la misma conversación&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoPlainText"&gt;Mi sobrina me interrumpe a sabiendas. Ella sabe lo que hace. Ayer me regaló una casa de cuatro pisos. Piensa que sería genial dibujar lo que uno quiera y después meterse en el dibujo y ver cómo es cuando es real. "Podríamos dibujar... la muerte", propuso sonriendo. Siento sin pena y sin gloria que tiene unos nueve años muy parecidos a los que tenía yo cuando me inventé escritor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Ahora quiere que la ayude a hacer una tarea de matemática, y se escandaliza cuando le digo que no se restar ni sumar. Le interrumpo la interrupción, sigamos caminado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;El padre de mi sobrina diabólica, es decir mi cuñado, también es adepto a captar la naturaleza de ciertos juegos. Se me acerca y me cuenta uno que le han contado hace poco. Sucede en Wall Street. Parece que ya no es como en las películas, donde centenares de tipos compran y venden a los gritos aferrados a sus teléfonos; ahora se realiza con programas informáticos. Se juega así: jugador A desarrolla un programa para que vaya comprando lo que él quiera, sintetiza su criterio. Para que estas compras no se noten, lo cual generaría el aumento de esas acciones, va comprando por partes, pequeñas partes intercaladas. Para ello establece un escalonamiento de compras que simula ser azaroso. Ahora bien, Jugador B diseña un programa que le permite leer el patrón encriptado de las compras de A. Así que va comprando lo que está por comprar A y luego se lo vende un poco más caro. Entonces interviene el Jugador C, quien, conociendo la estrategia de B, inventa un supuesto A, para que B compre antes (que nadie) algo que no podrá venderle a nadie. En este simpático juego, en cadenas sucesivas, se basa el sistema financiero mundial.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Ahora mismo en Buenos Aires hay un grupo de gente reunida, pensando y haciendo: buscando de manera colectiva respuestas a una pregunta: cómo vivir en este mundo sin renunciar al arte, y sin que el arte se vuelva un lujo tristón. Es decir, habitar este mundo inmersos en una práctica inventiva y expresiva que sea cuestionadora y transformadora. Con o sin la palabra "arte" como escudo, unas prácticas que sean vitales y no desperdicios melancólicos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Al menos así se me ocurre describirlo desde acá, que no es allá pero tampoco es lo contrario. Ya me contarán.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Supongo que si la enfermedad del sistema es la ludopatía, nos queda hacernos fuertes en nuestros propios juegos, diseñar colectivamente sus reglas y jugarlos, claro Federico, con la seriedad de cuando érmos niños.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoPlainText"&gt;Seis y media de la tarde en Dresden, hace un frío de re cagarse. Hora de dejar la caminata e inventar otros juegos. ¡Cebate un mate, Elba!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Ahora se me ocurre uno. A pocas cuadras de esta casa familiar y hedonista como pocas, hay un bar-restaurante llamado Raskolnikoff. Ahí estuve la otra noche, mi primera noche de soledad en el viejo continente. Acodado en la barra, conversé con alemanes durante un par de horas en mi inglés sin conjugaciones: solo sustantivos y gestos. Tal vez llamarlo conversación sea desmesurado e incluso despectivo. Digamos que compartimos nuestras voluntades de decir y de escuchar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;El juego: voy a llevar un ejemplar de Bolsillo de Cerdo, mi novela rusa, de restaurante ruso, y lo voy a dejar en la barra. Tal vez, si me animo, puedo garabatear en la primera hoja la dirección de este blog.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Nunca se sabe. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;¿Y ahora? Ya está. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;¿Y el perrito con la rama en la boca?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;Hasta el año que viene, si es que viene para usted, amable lector que camina de este lado de la orilla, y si es que viene también para mí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText"&gt;¡Sigan fluyendo!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-2659515411165332374?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/2659515411165332374/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=2659515411165332374' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/2659515411165332374'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/2659515411165332374'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2011/11/una-vez-por-ano-4.html' title='Una vez por año #4'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-PpwrDiB-Mmo/TswrfBLjVBI/AAAAAAAAADM/E_3kDOIdV3I/s72-c/100_3389.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-7667709678008762591</id><published>2010-11-22T19:56:00.000-08:00</published><updated>2010-11-22T20:21:41.850-08:00</updated><title type='text'>Una vez por año, 3</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_tD6pqcPQdng/TOtBDx1syXI/AAAAAAAAACs/8l8zd3wH_rs/s1600/4103552137_8fa69ffa99_z%2Bchinitos.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5542595299583510898" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 216px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_tD6pqcPQdng/TOtBDx1syXI/AAAAAAAAACs/8l8zd3wH_rs/s320/4103552137_8fa69ffa99_z%2Bchinitos.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Querido Océano: no te encuentro especialmente inmenso esta tarde.&lt;br /&gt;Hasta hoy, pensando en la inminencia de este texto que vuelve a mí transformado una vez por año, cada 22 de noviembre (o días aledaños); hasta hoy no había pensando que la figura de enviar una carta al océano envuelta en una botella, podía leerse de esta otra forma. Enviarle una carta al mar para hablar con él. El mar no responde, o sí, a veces con otra botella, con una carta de otro, a veces con el mismo texto propio aunque corregido. Eso es humor lacañano.&lt;br /&gt;También es lacañano escribir que lo importante de esta idea de las cartas al mar es que “hasta hoy nunca lo había pensado”. Conspirábamos con mis padres, en una de esas épicas sobremesas de texto colectivo semi gritado y atravesado por la familiaridad y los modos idénticos de ser distintos, imaginábamos un restaurante lacañano en que se sirvieran platos como “pizza de salsa de tomate, &lt;em&gt;no sin&lt;/em&gt; muzzarella”.&lt;br /&gt;Pero si uno vive en una isla más o menos desierta (ninguna isla en medio del océano desierta la posibilidad de tener al escritor adentro, que sigue chupando y cuando termina incluye los rastros de su lengua en la parte vacía de la botella, la parte de adentro), en ese caso uno vive la compañía del mar, su fidelidad oscilante, y no sería raro que le escribiera una carta. El mar, aunque presuntamente mudo, puede ser un destinatario y no sólo un medio para acceder a cualquier par, esa posterioridad inmediata. El mar es destinatario o destinal, se acerca el verano y yo lo empiezo a soñar. Qué ganas de un asado de tira, de comerlo, mucho vino, whisky, al final un melón y meterme en el mar cuando el sol empieza a volver. Ah.&lt;br /&gt;Pero bueno, conformismo crítico, ahora tenemos este texto, vamos a vivir acá un rato.&lt;br /&gt;Este texto es la carta en la botella al mar. Pero. Lo que incluye en el tejido de mis deseos es la desproporción. La divina desproporción. Entre causa y efecto, un océano. La forma de morir a la muerte. No hay proporción entre la vida y lo otro, el silencio de antes y la mudez posterior. Entonces toda la desproporción que se construya en vida sustrae del cálculo nuestros segundos, nuestros gestos, y no hay muerte ya. Aunque no se trata de &lt;em&gt;ya&lt;/em&gt;, ni de &lt;em&gt;todavía&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Nestor K se murió, pero eso no es terrible, no deja de ser un gesto. Lo terrible, si se lo quiere pensar, es que Nestor K &lt;em&gt;todavía&lt;/em&gt; está muerto. No se quiere pensar, no hay cómo ni para qué. Entonces intervengamos el universo de cálculos y hagámoslo cagar con la desproporción. Un océano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debería escribir sobre al año que pasó.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Todos los 22 de noviembre, tercer capítulo:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Es como un cumpleaños elegido, impuesto de manera artificial. Funciona también como una cicatriz rítimica, fatal. Entonces el texto.&lt;br /&gt;Suena el teléfono.&lt;br /&gt;Era mi hermana Laura. Llamó para que yo le pidiera una foto para el texto de este año. Eso forma parte del ritmo. De paso va a pasar por acá: viene a buscar el libro de Proust para llevarle a nuestra hermana Ayi que vive en Alemaña y anda en busca del tiempo perdido.&lt;br /&gt;(Soy irreparable: para encontrarse con la palabra “nuestra” mi cerebro recorrió opciones como “mi-y-su”).&lt;br /&gt;Lo que tengo de este año, en el cuerpo, es lo que tengo de ayer, la resaca de la fiesta de ayer. Cumpleaños de Caro-mi-novia, Agustín-mi-amigo, y, según sus palabras en el mail de invitación, Rodrigo-mi-compañero.&lt;br /&gt;Los días previos a la fiesta estuve interrogándome al respecto (Rodrigo nombrándome “compañero”), preguntándome si tenía o no que hacerle algún comentario.&lt;br /&gt;No llegué a ninguna conclusión y lo dejé librado al alcohol. El mensaje que las botellas, la parte llena de las botellas, quisiera enviar a la posteridad. Obviamente el alcohol lo dijo. Sus respuestas fueron más que satisfactorias. La más verosímil (o la que yo sospechaba): se trató de un problema literario, estilístico: no quería repetir la palabra “amigo” en una sola línea. Así es como la literatura nos enfrenta a las palabras (en el sentido de que nos enemista) y el estilo consiste en (nos obliga a) darles batalla hasta terminar diciendo eso que las palabras no pueden decir por completo.&lt;br /&gt;Cómo nos reímos.&lt;br /&gt;Me acuerdo muy bien de la fiesta de ayer. Además de bailar, hablé con amigos: con casi todos y cada uno elaboré algún proyecto vital o laboral, algo de la vida en común. La puesta en común de la alegría de estar vivos al mismo tiempo y con amor. Es la manera que tenemos muchos de tallar los vínculos, de habitar el paraíso desproporcionado de la amistad: la puesta en futuro. Vivir la felicidad presente de imaginar el futuro en común. Este año me dediqué básicamente a eso: imaginar proyectos con otros. Me encantaría que sucedan, pero más me gusta imaginarlos. Como el imposible asado al mediodía al final del viaje a Rosario. Los proyectos conjuntos, los posibles y los imposibles, vibran con la misma frecuencia en el lugar del cerebro en que se aloja el espíritu (el mío). El taller de composición literaria y musical con Facu, el restaurante a puertas cerradas con mis hermanas, la telenovela con el Colo, el taller de radio con Ariel, los libros con mi padre, el servicio gastronómico con Loren, los asados salvajes en la casa de Oliverio, la casa en el tigre con Romero y Agustín, y todos los que me olvido ahora mismo. Y los que nunca comenté a mis ya futuros compañeros.&lt;br /&gt;Tuve una duda, interesante: pensé en no incluir el párrafo de acá arriba, adhiriendo a la idea de que los proyectos que se mencionan en sus vísperas al final fracasan, en el sentido de que no se cumplen. Pero estos ya se cumplieron en su fracaso natural, y si llegan a participar de la realidad fáctica no tendrá que ver con supersticiones de la lengua. Interesante superstición: lo que se dice no pasa. O sea que la magia (la fe en lo que no hay) se atribuye la capacidad de decir lo que hay y lo que no, y dice que el decir no existe y que lo que existe nace en un segundo, sin palabras. No me hagan reír. Se podría invertir la estructura de la superstición, y proponer que lo que se dice, por ejemplo esto que escribo, fracasa porque &lt;em&gt;va a haber no pasado&lt;/em&gt;. Cuando la escritura es lo que hace que haya pasado. La puesta en fracaso de la comprobación fehaciente, la puesta en fracaso que da existencia presente a lo que ha pasado. ¡Esa!&lt;br /&gt;De hecho, hoy me puso triste no haberle propuesto nada a Ariel. Tenía ganas de proponerle algo para el futuro, aunque todavía ayer no sabía qué. No hubo ocasión de imaginarlo, una pena. Mañana lo llamo y le propongo proponernos algo.&lt;br /&gt;Gran fiesta, me acuerdo y me divierto solo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Qué calor que hace. Hace un rato, en la cama, me preguntaba por el rol del clima en los recuerdos. Al parecer, cuando el relato del recuerdo se construye, se retira delicadamente el clima que reinaba en los hechos; a no ser que el clima sea el protagonista principal del relato del recuerdo. "Qué frío que hacía esa noche en Purmamarca, Caro". ¿Y con los sueños y el clima, qué pasa? ¿Alguien pensó en eso? Vamos genios, no sean vagos.&lt;br /&gt;O sea que, entre amigos, la proyección de un futuro en común es como el momento de cortejo que se eterniza, la tensión específica de lo previo. Como la espera ansiosa y afantasmada por la carne que se asa en la parrilla, la espera ansiosa e infantil de los cuerpos que tienden a trenzarse en garche. La ansiedad tiene mala prensa, pero está: en el placer, en el deseo, en el placer de desear, y así. Porque es esa ansiedad, en esa espera, la que define el estilo de las cosas. La identidad de la ansiedad cicatriza, y el modo de la espera queda para siempre grabado en el gusto de la cosa que finalmente llega a la mesa o se sirve en la cama.&lt;br /&gt;La proyección del futuro en común es el cortejo de los amigos. La realización de uno de esos proyectos viene a ser el instante sublime, el orgasmo (mal llamado acabar).&lt;br /&gt;El sostenimiento en el tiempo de ese proyecto, la habitación conjunta con el amigo de ese proyecto puesto en la realidad, es equivalente al momento de dejarse caer de lado, cerca del cuerpo deseado y sudado, respirar en la semi oscuridad y que justo, justo, justo empiecen a caer la primeras gotas de una lluvia sobre el techo de chapa de los vecinos. Eso es vida.&lt;br /&gt;Eso pasó esta tarde, más temprano. Justo, justo: una gota, dos gotas, la lluvia. Me sentí como un niño consentido por el universo y el azar. Como cuando todo se anuda en un relato, y esa sensación tan perfectamente opuesta a la angustia te electriza el bocho. Esa euforia de que hay una verdad aparente pero esta vez es buena, o al menos propia. Y uno desciende de un lado a otro del océano varias veces en un segundo. Tomar el océano entero de fondo azul, y dentro de la botella en la que estaba el océano anotar un deseo por escrito, tomarlo otra vez de un trago, y al leerlo encontrar perfectamente redactada en castellano del Ríodelaplata la biografía de ese segundo que no ha terminado.&lt;br /&gt;Eso me pasa cuando puedo escribir. Es lógico que no me salga todos los días.&lt;br /&gt;Este texto debería terminar acá, pero voy a seguir porque se me acaba de ocurrir algo fascinantemente estúpido, a saber: “no todo lo que escribo en este texto es verdad (¿?)”.&lt;br /&gt;Uno de mis peores defectos, le diría a D’s si existiera con la forma de un encargado de Recursos Humanos, y el paraíso fuera la empresa en la que yo quisiera hacer carrera, “mi peor defecto es que no aprendo de mi mismo”.&lt;br /&gt;No todo en este texto es la verdad, por la sencilla razón de que es un texto; los nombres intentan nombrar personajes que están vinculados con personas que nadie, ni cada uno de ellos mismos, conoce por completo, en su verdad. Por otra parte, por el carácter público e impúdico de esta novela en capítulos anuales, el mismo texto puede afectar a la vida “Real”, con mayúsculas porque refiere al Reino de los hechos, con su corte y sus palacios. Así que hay que ir midiendo la oscilación dialéctica (ahí faltaría una palabra más exacta) de esta novela y mi vida. Para que no queden demasiado mal ninguna de las dos. No me interesa que ninguna de las dos sea perfecta, mi vida y esta novela, pero quiero que se lleven bien. Es todo lo que quiero.&lt;br /&gt;Entonces el surfeo literario entre la Verdad y el Verosímil, en este caso está signado por intereses puntuales, y el pacto con sus lectores, y el estilo que de todo esto deriva, no proviene de una sesuda decisión literaria sino de todo lo contrario: una necesidad indefendible de tan tangible.&lt;br /&gt;Agosto, madrugada, en la cama de un hostel de Purmamarca con Caro, alrededor de veinte grados bajo cero, yo estoy tomando un licor de Arca, digo que me cura todo, que me hace bien, me saca el frío y me pone cosas mejores, y digo “qué lindo va a estar el 22 de noviembre”. A eso me refiero. Vivir para reaparecer sincero sin esfuerzo en un texto que se quiera escribir.&lt;br /&gt;Cuando se viaja se sueña, y cuando se sueña se viaja (literalmente, se sueña que se viaja). Antes y después, se escribe. Nunca durante.&lt;br /&gt;Volvimos del viaje con los bolsos llenos de papas de todos colores, maíz, maní… Ya en Buenos Aires cociné para el cumpleaños de mi hermana Vero una traducción desesperada de una sopa de maní entre alucinante y alucinógena que comí lejos. Mis padres habían comprado unos platos bien grandes, supongo que para agasajar mi entusiasmo culinario. Para esos platos cociné de otra forma, con otro sentido. Creo que esa misma noche me dije que si no le daba a mi gusto por cocinar un lugar más ancho en mi vida, no estaba a la altura de mis propios deseos. Así nació el deseo del restaurante a puertas cerradas. Qué manera de desear. Cómo me gusta imaginar ese lugar, esa cocina. No hay avances en su materialización, pero por las dudas se lo cuento a todo al mundo, a ver si alguien tiene la otra parte de la cosa. La que viene a acoplarse como un acorde del big bang.&lt;br /&gt;Tal vez me estoy contestando una pregunta perturbadora que se me instaló en todas las escapadas de este año y sus respectivos regresos. ¿Hay alguna forma sensata/legítima de traducir esa sensación extraña y magnífica de los viajes en la vida urbana cotidiana? ¿Hay formas de que &lt;em&gt;eso&lt;/em&gt; no se pierda al volver al ritmo cotidiano, al mundo de las certezas y las explicaciones? ¿Son esos pensamientos en viaje como las frases perfectas que aparecen en los sueños y nunca se pueden recordar con precisión? Queda esa sensación, la sensación “algo”, lo que bordea esa verdad poética inmensa que hace tambalear todo lo que se pueda pensar de uno mismo, fragmento exegético que se acuartela en el rincón del Yo al que no se puede acceder. ¿Qué hacemos con eso? ¿Hay forma de…? ¿De qué?&lt;br /&gt;Esa es la respuesta. Supongo que hay que oficiar de traductor denodadamente malo. Dejar que eso inaprensible se convierta en cualquier otra cosa. No hay manera de aprehender esa lección como si fuera universitaria, hay que dejarla explotar y que sus esquirlas apadrinen lo diverso.&lt;br /&gt;¿Cómo se traduce…? La belleza y la muerte rimando un gospel en el trayecto de Humahuaca a Iruya. ¿Cómo se dice? No se dice, se canta. Cantemos esa canción. Todos los días, entre los edificios y los espejos, cantemos esa canción como si la entendiéramos, como si no la supiéramos perdida. Habitemos el desgarro con desproporción, con bizarría. Nombremos “pachamama” a un cubículo lleno de humo en el centro mismo de la ciudad. Escribamos un texto. ¿Alcanza? No, no alcanza… ¿y?&lt;br /&gt;Adelante. Relatemos la parte gruesa de los sueños e interpretémoslos con un doctor. Pero atrapemos al pez dorado y dejémoslo en una botella enterrada en la montaña que se muere de sed pero no se muere. Pero no al océano, porque el pez Dorado es un pez de río. Eso es un chiste. Que me dio hambre.&lt;br /&gt;Tengo una pechuga de pollo cortada en cubos y marinándose en una mezcla de yogurt, ajo, cilantro y demás. Cuando venga mi hermana lo voy a mezclar con un arroz. Se está marinando porque lo preparé para comer hace un par de días pero al final me fui de joda. Mi dispersión, mi inconsistencia hecha estilo, forma de hacer. Pollo marinado dos días. El estilo es la forma particular de atravesar las dificultades, ¿cierto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi hermana ya había comido, y ya se fue con los libros. O sea que tal vez el pollo extienda su marinada, quizás hasta pudrirse. Ese es el problema de las personas reales: aún cuando uno no las nombra andan existiendo por ahí.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Ayer, charlando con Dani, evoqué un momento muy intenso de mi vida. Tenía cuatro años. Esto lo se exactamente porque me fijé en Wikipedia. Fui con mi familia a algún lugar para ver pasar el cometa Halley. 1986, como este, año de mundial. El cometa Halley pasa cada 74 años, y yo esa tarde estaba disfrazado de El Hombre Araña. El traje completo. Recuerdo que la parte de la máscara me daba calor (en el sentido social), y sólo me la puse cuando algunos (que, ahora que lo pienso, debían ser habitantes de planetas anteriores) empezaron a vocear que se venía, se viene se viene el cometa.&lt;br /&gt;¡¡¡¡¡AH!!!!!!&lt;br /&gt;“Barrilete cósmico, de qué planeta viniste…”. 1986. Es por esto que a Víctor Hugo Morales se le ocurrió esa metáfora el día del gol de maradona a los ingleses. Escribo maradona con minúscula a propósito, ojo, aunque no sé cuál es el propósito. O sea que vamos a volver a salir campeones del mundo dentro de aproximadamente cincuenta años. Voy a pedir que me entierren con el traje de El Hombre Araña, para estar bajo tierra pero a la altura de los acontecimientos.&lt;br /&gt;En esa época ya era relator de fútbol. Me encerraba en mi cuarto y relataba partidos de Ñuls mientras los imaginaba. Dos tiempos de cuarenta y cinco minutos. Podría mentir y decir que mi modelo de relator, mi primer ídolo, fue Víctor Hugo Morales, pero. Mi modelo era un relator de una radio de Rosario que llegaba, a duras penas y haciendo malabares con la antena de la radio, a Buenos Aires. Aprendí de la distancia y las interferencias.&lt;br /&gt;Este año estuve en Rosario, en el final de una cadena de sucesos. Agustín me pidió que escribiera algún ensayo sobre fútbol. La escritura a pedido tiene mala prensa, supongo que porque los que la desprecian no son escritores y son unos cretinos. Es genial que te pidan que escribas. ¿Qué más podría pedir que me pidan? Escribí un ensayo sobre los jugadores borrachos, y &lt;a href="http://elnombredenewells.blogspot.com/"&gt;otro sobre Ñuls&lt;/a&gt;. Dos de mis pasiones irracionales (por lo tanto) sentimentales más grandes. Armamos y publicamos el libro de ensayos sobre fútbol junto a varios otros, y fuimos a presentarlo a Rosario. Esa noche, charlando con Juan, uno de los compiladores del libro, que horas antes me había prohibido leer el texto de Ñuls en la presentación (haciendo honor al apodo de “canalla” con que ellos nombran a su cluBcito), le conté de esta pasión mía de la infancia, y resulta que él hacía exactamente lo mismo. No lo podíamos creer. Hinchas de los equipos enemigos, en distintas ciudades, compartíamos el juego solitario y sus rituales. Algún día debemos haber relatado un clásico rosarino al mismo tiempo, aunque con resultados opuestos. No pude sostener la fuerte intención de no quererlo que había engendrado hacía unas horas.&lt;br /&gt;Obviamente durante ese fin de semana Ñuls jugó en Buenos Aires. Nuestro amor se gesta en la distancia, la dificultad y las intrincadas bromas del azar. Lo curioso es que, por primera vez en años, tampoco vi el partido por televisión, ni lo escuché por radio. Sólo fui interpretando el resultado, apasionadamente mientras simulaba hacer otra cosa, por los gritos callejeros.&lt;br /&gt;Ganamos.&lt;br /&gt;Lo que recuerdo ahora mismo de esos días: caminando por la ciudad, con Dani, Ana y Loren, pateando una pelota. En silencio. Armando jugadas, dialogando con los pies. Cruzando la calle para patear un centro desde la vereda de enfrente. Los caminantes desconocidos que venían de frente sumándose al juego. El zen en el arte del fútbol callejero. El zen sudaca, argentino, rosarino. Cuatro casi-adultos compartiendo respetuosamente un juego solitario, con una pelota real reemplazando a la habitual pelota imaginaria.&lt;br /&gt;Ganamos.&lt;br /&gt;Y también recuerdo ahora mismo el río. El río, que había aparecido como un chiste en este texto, vuelve. Nunca hay subestimar al río. El río que vuelve, y las miradas en el río. Todo ahí.&lt;br /&gt;Cuando tuve que mandar una foto de mi cara, para una revista, mandé una en la que estoy en Rosario, mirando el río. Algo de lo inexplicable, algo de lo que no puedo no ser, creo que está ahí. Mucho más que en un espejo.&lt;br /&gt;Oliverio escribió algo al respecto en una novela magnífica que leí hace poco, algo así como que el sufrimiento de cada persona se revela en su modo de mirar el paisaje, y solo los que son familiares pueden mirar el río con la misma expresión. Me conmovió, y me hizo evocar miradas frente al río. Esos silencios que se hacen de pronto para mirar al (o el) río, silencios mágicos y absurdos como los que se arman en los “recitales de pintura” de Lula.&lt;br /&gt;Recordé las miradas de aquella vez en Rosario, planeando un asado que nunca sucedería, y las miradas otra vez, en el delta del Tigre. Estábamos con Agustín en un muelle, esperando nada. Era una época complicada para él y muy incierta para mí. En un momento le miré la mirada que miraba el río. Fue como un pavor emocionante, el descubrimiento de una fatalidad agraciada. Esa mirada no se parecía en nada a lo que yo podía imaginar de mi mirada, ni a ninguna otra mirada que hubiera visto jamás. Eso era él, irremediablemente otro, y justo por eso cercano. Cercano en su distancia. Un amigo.&lt;br /&gt;Ahí pasa el cometa, otra vez. Qué ritmo loco.&lt;br /&gt;Ayer Dani me dijo “Claro, sabías que era una ocasión muy especial y te vestiste con tu mejor traje”.&lt;br /&gt;Yo tenía cuatro años, era el Hombre Araña, y me pareció justo incluirme en el ritmo cósmico, empezar una broma pesada sin fecha de vencimiento. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Intervine en la historia secreta, en el caos, tan chiquito y para siempre, como cuando &lt;a href="http://rominaya.blogspot.com/"&gt;me disfracé de Romina Yan y puse una piedra encima de otra&lt;/a&gt; entre lo inmenso de un cerro de la Quebrada de Humahuca. Intervine, y a mi lado Caro entendió algo, se disfrazó de ella misma y me entendió, para siempre, como un casamiento silencioso que es el amor que se festeja a sí mismo consigo mismo, una desproporción, total,&lt;br /&gt;¡No hay propoción sexual!, gritan mis padres, disfrazados de Lacán en el aeropuerto de Ezeiza cuando uno de los dos vuelve de Venezuela y el otro lo busca con un auto nuevo, y recién entonces (¡tanto tiempo!) yo empiezo a existir en un relato,&lt;br /&gt;total desproporción de perderse ante lo inmenso de la Historia de una Montaña, de los ritmos del universo en caos, y venir a encontrarse en lo más pequeño, un disfraz de piedra,&lt;br /&gt;y otra piedra que se le pone encima,&lt;br /&gt;dos juntos, somos piedras, para siempre esa vez,&lt;br /&gt;a la vista de nadie, sin vernos ni siquiera&lt;br /&gt;nosotros mismos&lt;br /&gt;que somos dos&lt;br /&gt;piedras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;barrilete cósmica&lt;br /&gt;yo sé&lt;br /&gt;de que planeta viniste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Si seguimos vivos, nos &lt;em&gt;vemos&lt;/em&gt; el año que viene.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-7667709678008762591?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/7667709678008762591/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=7667709678008762591' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/7667709678008762591'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/7667709678008762591'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2010/11/una-vez-por-ano-3.html' title='Una vez por año, 3'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_tD6pqcPQdng/TOtBDx1syXI/AAAAAAAAACs/8l8zd3wH_rs/s72-c/4103552137_8fa69ffa99_z%2Bchinitos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-2824634663494805551</id><published>2009-11-22T04:20:00.000-08:00</published><updated>2009-11-22T16:04:52.123-08:00</updated><title type='text'>Una vez por año - 2</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_tD6pqcPQdng/SwnRmcxUSjI/AAAAAAAAACc/92oL0THSzG4/s1600/005.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 214px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5407083286123268658" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_tD6pqcPQdng/SwnRmcxUSjI/AAAAAAAAACc/92oL0THSzG4/s320/005.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Cuantas preguntas, cuantas cosas calladas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy comprobé una cosa: después de ocho horas de sueño, en condiciones naturales de humedad etílica y temperatura sentimental, el cuerpo está perfectamente descansado y habilitado para cambiar de posición (levantarse). Si uno (1, yo) prefiere posponer el momento, por aburrimiento o para hacer tiempo antes de algo importante, y logra volver a dormir, la próxima vez que lo intente no va a poder (levantarse). Porque el cuerpo. Mi idea es que después de las ocho horas el cuerpo empieza a soltar unos humores que son tan tóxicos como todo lo que pueda llegar desde afuera del cuerpo. Porque los músculos se desmayan, y uno puede sentirse casi levitando: el cuerpo lejos de donde uno está sintiendo. Esto no lo digo porque yo haya levitado alguna vez, sino porque supongo que debe ser parecido al insomnio pero al revés.&lt;br /&gt;Esto me pasó hoy, un año después.&lt;br /&gt;No quiero hacer trampa. Durante todo este intervalo entre noviembres estuve tentado: pasaban cosas y yo las iba anotando mentalmente, suponiendo que tenían el peso o lo que sea necesario como para formar parte del capítulo anual. Me contuve, no tomé nota, pero sí que lo pensaba y me predisponía a recordarlo. Sin embargo ahora no me acuerdo. Me acuerdo de algunas cosas, sí, hechos y situaciones, pero no tengo la menor idea de con qué criterio las imaginaba adentro de este texto.&lt;br /&gt;Tengo que ser sincero, es lo único que tengo.&lt;br /&gt;Ahora mismo mi mente y mi aparato afectivo están tomados, afectados, por el trascendental partido (como dicen los periodistas) de Ñuls, el clásico de mañana. Mientras dormía y me despertaba estuve soñando con invenciones y variaciones de imágenes del partido de mañana. Algunas felices: Formica recupera una pelota en tres cuartos, deja dos defensores sinaliento en el camino, entra al área y define bajo ante la salida del arquero; golazo. Otras trágicas: Schiavi falla ante el primer pelotazo del partido, Zelaya se le escapa, Schiavi le comete falta desde atrás: penal y expulsión.&lt;br /&gt;Pero para eso falta un día. Y hoy tengo un año entero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No esperaba que este día llegara con tanta naturalidad. No me siento preparado. ¿Qué pasa si escribo un capítulo por año y justo me toca un día de malhumor, de cansancio, de desgano, de abulia narrativa, de desinterés?&lt;br /&gt;No pasa nada.&lt;br /&gt;Porque esto no es una crónica, no tiene que serlo: no tengo por qué remontar el tiempo desde el último texto a esta parte. Pero me sorprende, sí, como siempre y como todo: pasó hace tan poco y pasaron tantas cosas entre medio. Me sorprende que uno se siga sorprendiendo. Si a todos nos pasa lo mismo, siempre, ante cualquier investigación del paso del tiempo, habría que decidirse de una vez a confirmar que, sí, en efecto, así es como pasa el tiempo. Esto es lo que dura un año, exactamente, ni poco ni mucho. Hace un año fue “hace poco”, pero pasaron “muchas cosas” desde entonces. Punto. El tiempo es justo. De justeza, más que de justicia.&lt;br /&gt;Este año estuve durmiendo, como hoy. Con placer, con un disfrute exótico, erótico, medio infinito. Siempre me gustó dormir, pero en este tiempo descubrí algo que me permite vivirlo con mayor intensidad. Con menos culpa, si me disculpo el psicologismo. Sólo intento atenerme a la verdad. A alguna.&lt;br /&gt;Una salvedad: cuando digo dormir me refiero también (tal vez especialmente) a las zonas aledañas. De durmevela, de un pasito antes de despertar, uno después de dormir. Un día estuve más o menos doce horas levantándome y volviendo a la cama, para capturar una sensación muy precisa que todo el tiempo aparecía pero desaparecía muy pronto. Llovía igual que hoy. Y en ese recorrido, en ese ir y venir iba recolectando palabras demasiado sueltas, imágenes inexplicables.&lt;br /&gt;En esas exploraciones, ese mismo día, inventé, o me encontré con, la Máquina del Tiempo. Ayer estuve intentando un cuento en que se incluye este invento, pero la verdad es que no me salió nada, así que la presento acá, ante todos ustedes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el diálogo con el inventor (que no sé si era yo o el otro), el inventor explica que la máquina del tiempo, finalmente inventada, te permite viajar a cualquier momento de tu vida, siempre y cuando ese momento ya haya sucedido. El futuro no existe, explica. Tampoco es posible elegir el momento: uno “se mete” en la máquina y cae cuando el azar lo disponga donde el azar lo dispone. Con una importantísima salvedad: se atraviesa una sola situación, y debe coincidir con una en la que se entró a un lugar por una puerta y se salió por otra. Es decir que el viaje que hace la máquina a otro tiempo se desarrolla en un espacio, entrando por una puerta y saliendo por otra, del mismo modo en que uno hizo ese movimiento. O sea que la máquina lo que permite es volver a vivir uno de esos momentos. Ahí, en el sueño, yo fui invitado a tomar un viaje en máquina. No recuerdo haber vivido en realidad ese espacio-situación, pero el que yo era en el sueño sí lo recordaba. Así que la máquina funciona.&lt;br /&gt;Yo entraba en una especie de pasaje que se convertía en gran casona antigua. Subía una escalera y entraba en un cuarto con una biblioteca gigante. En ese cuarto había dos chicas semi desnudas tiradas en reposeras. Las chicas me reconocían, por supuesto, porque eso ya había pasado. Después de un rato de charlar yo les explicaba que venía del futuro. No me acuerdo si me creían o no, pero me hacían muchas preguntas al respecto. En un momento la charla se terminaba y yo salía del cuarto, caminaba por un pasillo balconeado, bajaba una escalera y salía por otra puerta.&lt;br /&gt;Entonces volvíamos a la charla con el inventor. Yo le preguntaba (ahora era yo claramente el interlocutor y no él) lo que consideraba la pregunta más usual y problemática acerca de una máquina del tiempo: ¿qué pasa si hago algo en el pasado que pueda modificar el futuro en que ahora estamos?&lt;br /&gt;“Es imposible. Vos sos la misma persona que estuvo en esa situación, y si volvés estás de verdad allí, con las mismas motivaciones y preocupaciones, miedos, deseos, etc. Así que no habría por qué hacer algo distinto a lo que ya hiciste. De hecho, lo más subversivo que podrías llegar a hacer es contarles al resto de las personas que vos venís del futuro; pero si te fijás bien, vas a ver que eso ya lo hiciste en el momento original”. Perfecto. Una última pregunta: ¿qué forma tiene la máquina?.&lt;br /&gt;“Tiene forma de pastilla”.&lt;br /&gt;El otro día mi hermana me comentó, muy pertinentemente, que un lugar al que llegarían casi todos con esta máquina del tiempo, sería el colectivo, a donde se entra por una puerta y se sale por la otra. Pensamos que esto funciona para todos menos para las viejitas, que entran y salen por la misma. Pero claro, para qué podría querer una viejita viajar en el tiempo y volver a un momento en que ya es viejita. Es para evitar este problema que bajan por la puerta de adelante, aún estando más cerca de la del medio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, más allá de la máquina, hay un factor que me condujo a este bien-dormir orgánico. El año pasado, más o menos a la altura del capítulo, tuve otro invento de duermevela: el Conformismo Crítico. Esa iba a ser (decidí cuando desperté) mi forma de encarar la vida, un poco urgido por la falta de &lt;em&gt;plata y decisión&lt;/em&gt; para hacer un viaje que el mundo me decía que andaba necesitando. Mucho menos mudarme.&lt;br /&gt;Lo que pasó con el Conformismo Crítico fue muy especial: al poco tiempo de andar diciéndolo sumó aliados, en especial uno: mi amigo Agustín. Con él le dimos forma, lo volvimos verdadero y funcional. Muy rápido se extirpó de lo profundo de mis sueños (oníricos) y se estableció como un sueño de entre amigos, un sueño latinoamericano: una apuesta a la felicidad sólo enfocada hacia la parte posible.&lt;br /&gt;Cuatro o cinco años antes (¿?) yo vivía en un departamento chico en un edificio enorme en Almagro. A la vera del patio gigante (medía lo mismo que el resto del departamento) que era el techo del garage de la torre y el cementerio improvisado de los murciélagos de la zona, Agustín y yo nos juntábamos a pensar y escribir. Nos llamábamos “Colectivo Inmediato”. En esa época escribíamos unos textos ensayísticos breves a los que denominábamos “Ocurren-cimientos” y mandábamos por mail en cadena; como un blog pero antes. Un tarde de aquellas, mientras comíamos una picada, nos dijimos un poco en broma pero muy muy en serio, que podríamos escribir un libro de autoayuda. De una nueva forma de autoayuda. Queríamos hacerlo. También en verano, pero a fin del año pasado o principio de este, mi amigo Romero me contó que iba a dirigir una nueva colección en la editorial Kier. Y estaba pensando en “títulos”.&lt;br /&gt;Durante la primera mitad del año nos juntamos con Agustín todos los martes por la noche (¡ritmo!) a comer, beber y escribir nuestro libro.&lt;br /&gt;Así fue como el Conformismo Crítico se ganó a sí mismo, avanzó en el mundo de la realidad hasta volverse su propia crítica, y nos superó en nuestra militancia. Ahora es parte de un libro de los que se compran y venden y a veces se leen.&lt;br /&gt;Qué cosa, la fascinación ante el paso del tiempo. Como si hubiera otra cosa. Es un género de anécdota en sí: el relato que sólo tiene sentido desde la conclusión: cómo pasa el tiempo, qué loco. Pero es así, no me puedo sustraer: espío el capítulo anterior y gozo de sorpresa al pensar que “en ese momento ni siquiera pensaba en el libro de autoayuda”, por ejemplo.&lt;br /&gt;La fascinación ante el paso del tiempo y su segmentación en libros.&lt;br /&gt;Creo que tampoco, por ejemplo, había visto la serie House, que es algo que me parece haber hecho hace muchísimo. Ahora estoy en duda, voy a buscar algún parámetro. (Este es el juego al que nadie se puede resistir).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perfecto: en el evento de “Cierre de Ciclos” del año pasado, después del 22 de noviembre, alguien tenía una remera de House y otra persona le daba charla por eso; y yo recuerdo sentir que no entendía en lo más mínimo de qué estaban hablando.&lt;br /&gt;Esa noche también pasaron cosas de esas que se estiran y te llevan a lugares impensados, como un hotel chiquito frente a la laguna de Chascomús.&lt;br /&gt;¿Cuánto dura una noche?&lt;br /&gt;Debo reconocer que me estoy enfrentando a un pudor extraño.&lt;br /&gt;El año pasado, después de publicar el capítulo (podemos verlo en algún comentario), algunos conocidos me comentaron algo respecto del pudor, o de falta de pudor, o de exceso de exhibición. Le di lugar para pensarlo, pero lo cierto es que no se me había jugado nada de eso. Ahora siento algo al respecto. No estoy diciendo nombres, no podría decirlos. De hecho, una persona tenía nombre en la página anterior y ahora ya no.&lt;br /&gt;¿Cuánto dura un nombre? ¿Qué compromete un nombre?&lt;br /&gt;Pero si esto es literatura, ficción…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tren de confesiones: hace varias disgresiones que hay una que realmente aparece por la libre asociación y la evocación directa, pero estoy dejándome llevar por otras que me resultan más atinadas al texto: el verano.&lt;br /&gt;¿Todo lo que recuerdo es de verano?&lt;br /&gt;El verano pasado leí “La novela luminosa” de Levrero. Gran experiencia. Terrible, también. Jugué una carrera contra el diario del tremendo hinchapelotas uruguayo: los dos en verano, calor infernal, los dos pensando en comprar un aire acondicionado. En tiempo real le gané, pero me parece que por fechas me ganó él. Sé que es muy difícil que el que no leyó ese libro entienda de lo que estoy hablando. Ojalá sirva de estímulo.&lt;br /&gt;Pero el verano, qué raro me hace el verano.&lt;br /&gt;Tal vez, si esta novela anual la escribiera en junio pensaría lo mismo del invierno. Me animo a sospechar que soy mucho más estúpido que lo que siento ser.&lt;br /&gt;De hecho, el aire acondicionado que compré es frío-calor, e incluso fue durante el invierno que un día se cayó. Sí, se me cayó el aire acondicionado. El encargado de instalarlo (mi vecino de abajo, el señor que arregla las cosas con el carisma), me dijo, con mucha naturalidad, que había sido por efecto de la vibración. Convengamos que si los aires acondicionados se cayeran por la (su) vibración, estaríamos hablando de decenas de muertos por día por esta causa. Serían más peligrosos que los cocos en el trópico. Lo cierto es que si me guiara, para escribir esta cosa, por lo noticioso, lo estadístico, es decir, lo que solo a mi me puede pasar, esta anécdota del aire acondicionado sería vital. Pero no me interesa en lo más mínimo. No me interesa tanto lo que me haya pasado (solo a mi), como lo que pueda escribir. Esto no es una crónica. Es más bien un lugar, o un artefacto. Qué se yo.&lt;br /&gt;No sé qué estoy haciendo. Entre el pudor que me entró, que no me deja escribir algunas cosas que surgen naturalmente con referencias a personas que no son yo, y ahora los nenes del departamento de al lado que juegan al fútbol en el pasillo y la puerta de mi casa es el arco…: se me está complicando la cosa.&lt;br /&gt;¿Tanto lío para esto? ¡Un año tirado a la basura!&lt;br /&gt;Tendría que inventar algo. Digo, alguna manera.&lt;br /&gt;Ya sé: voy a salir. Voy a comer, después seguramente me tomaré unas cervezas en el Viejo Belgrano. Y cuando vuelva a la madrugada termino esto, pero en serio. Me prometo el tercio de botella de vino que sobró de ayer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora es de día: estoy escuchando un disco increíble, The roots of Chicha, otro engendro fantástico de un gringo con música latinoamericana; en este caso, cumbias psicodélicas de Perú. Pero escribiendo así parezco tan pelotudo como un periodista de rock.&lt;br /&gt;Tengo que reconocer que descubrí este disco porque estaba recomendado en la Inrockuptibles, una página después del cosito que pusieron sobre Ceviche. Bastante coincidente la cosa. Yo cuando era chico leía esa revista, ahora ya no, pero este año estuvo Ceviche, y qué se yo…; este año sentí algo de eso: de pronto todos o cualquiera tenía y podía decir lo que se le ocurriera sobre lo que yo escribo: y sí. Claro que sí, si para eso estamos.&lt;br /&gt;Quiero decir, me pongo mal, a veces, cuando dicen que se trata de paraguayos del Once, en lugar de peruanos del Abasto, igual de mal que cuando un editor me dice que una novela mía le parece “poco radical”, y se le ocurre incluso sugerirme sugerencias, pero…; pero todo esto me hace sentir muy bien en general, algo así como que estoy haciendo algo, poco radicalmente vendible pero muy potentemente mío y aún así legible. ¿Y?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También en el verano pasado Romero me dijo de hacer un taller juntos. Taller de Algo dicen que soñó. Y así fueron todos lo miércoles del año, primero un grupo, después dos. Ritmo, un ritmo nuevo. La extraordinariamente humana sensación de que un grupo de otros tiene algo para decirte una vez por semana, semana de reloj, como se dice.&lt;br /&gt;Otro momento (ahora no puedo parar de recrear y dar importancia a las cosas, pero fíjense cómo fluye la prosa más que antes) grandioso por molesto y al mismo tiempo rico, fue el intercambio de mails con mi hermana mayor, que ahora vive de vuelta en Alemania, acerca de Ceviche: le gustó pero, como siempre, un poco no. Un poco le sobra mi ingenio, le molesta mi pasión por inventar para que no se sepa lo que no sé de los demás: dos caras de la misma búsqueda, una buena y otra mala, por definir las cosas de una manera bastante idiota, nada equivalente a la riqueza de lo que pasó (es de madrugada y tengo muchas más intenciones que capacidad). Después de ese intercambio me puse a escribir unos cuentos que no entiendo del todo, que no podría defender ante ningún juez. Como el cuento de Bolt, que surgió de una mezcla de estos debates con mis ganas de dormir y seguir soñando, e imaginar a cuántos otros les pasa lo mismo. La ética aborrecible de encontrar en cualquier otro el pequeño dolor personal. O todo lo contrario. Ahora digo eso porque estoy enojado conmigo. Y tengo que ir más rápido para que no se me acabe el año antes de terminar de recordar todo lo memorable del año que se escapa.&lt;br /&gt;Esta es una función nueva de este texto: recordarme en el futuro cosas que no me quiero olvidar. Que no puedo escribir del todo, pero mucho menos puedo olvidar. Eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema más estúpido que me propone este texto, es que por momento me tiento de escribir cosas que pasaron este año (tipo crónica) y me enorgullecen. Y qué gracia puede tener un texto que solo manifieste lo que a su autor lo enorgullece de su vida. Ninguna. Entonces aprendo a callarme, y así de a poco sigo aprendiendo a escribir. De a poco.&lt;br /&gt;Pero me trato así, como poca cosa: me olvido incluso de lo principal, como lo que es del principio o que es de un Príncipe; hablamos del ritmo, y desde hace un tiempo que uso agenda: desde agosto, porque en agosto salen más baratas. Una agenda, por primera vez en mi vida.&lt;br /&gt;Es como que no se pierde nada. Me anoto de antemano todos los días, me doy órdenes y me curo, me ordeno y funciono, mal pero de alguna manera, armando un juego en el que al menos puedo peder. La agenda, dios mío: hago dibujitos que representan el tipo de responsabilidad que me acecha: unas patitas para explicar que tengo que salir de casa, un asterisco significa trabajo, un tubo de teléfono para los llamados pendientes, un sobre para los mails, y así. Eso soy, o eso escribo cada día que quiero ser: un buen perro.&lt;br /&gt;Pero, buen perro, se que esto no tiene que tener un sentido acumulativo. Todo lo contrario. Sin embargo no me voy a ir a dormir, hoy, sin resolver algo de este sentido: son las ocho y media en punto de la mañana.&lt;br /&gt;Quiero citar algo de la parte anterior del texto: “Tendría que inventar algo. Digo, alguna manera.&lt;br /&gt;Ya sé: voy a salir”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso es. Así pasó. Eran las cinco y pico de la mañana, hace poco. Me angustié terriblemente, todavía no se por qué, del modo específico. Pero sí sé que todo de repente se encadenaba en lo que no quiero, no me gusta de mí. Y encima la certeza de que todo pasaba siempre de la misma manera. Y yo no lo podía cambiar, aunque solo se trataba de mí. Todo el tiempo junto en una madrugada en que mi cama no me quería. Y yo, que estaba como siempre acá, intentando resolver todo adentro de mi casa que es mi máquina del tiempo mío; hasta que en un momento luminoso supe otra cosa. Que tenía que salir. De dónde no sé, no sabía. Pero estaba acá y entonces me fui.&lt;br /&gt;Esto tampoco se bien como contarlo. Eran las cinco y media y me escapé de mi casa, como en los dibujitos un nene se va con un palo del que cuelga una bolsa.&lt;br /&gt;Me estoy tomando el vino de recompensa. Qué poco pudor.&lt;br /&gt;Me fui. Caminé por Boulogne Sur Mer, mi calle incauta de prócer muerto, todavía de noche. Cuando llegué a Córdoba empezaba a salir el sol y elegí seguir por Ecuador. En un momento se cortó lo que se daba y encaré por Laprida. Aproveché para hacer la respiración que me enseñó mi abuela: diez pasos aspirando, diez pasos exhalando. Así todo el tiempo. Después de Las Heras todo se puso un poco más cheto, pero sin gente de por medio también más lindo. Me mandé por una calle que no conocía, creo que se llama Agote, o Agresti, o Agrelo. Seguí caminando, alejándome de qué se yo qué cosa, y respirando de determinada manera: entré a un pasaje de sueños, de esos con escalera y barrio interno y todo.&lt;br /&gt;Después miré caminando la Facultad de Derecho, altísima por escaleras y vacía, la flor gigante de Ibarra, el Museo de Bellas Artes. Era completamente de día y llegué a las calles más difíciles de caminar: Figueroa Alcorta y todas esas. Pasé por Retiro. Supongo que me perdí porque no pude seguir adelante y seguí atrás.&lt;br /&gt;Buenos Aires es verde y cuando no hay nadie pero es de día es una ciudad extraordinariamente hermosa. Un viaje. Me quisieron robar lo que no tenía (sólo tenía sueño, incluso intransmisible), me pidieron el celular y me enojé porque yo no llevo de esos: escena bizarra. “¿Un celular querés vos?”.&lt;br /&gt;Caminé mucho, seguí caminando, siempre respirando de esa manera.&lt;br /&gt;Ya no estaba feliz como antes, pero un poco sí, y había un desafío de por medio. El río.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hoteles, el Sheraton, el horario en que la ciudad se vuelve de verdad. Cuando despierta el monstruo.&lt;br /&gt;En la entrada literal de Puerto Madero hay unas baldosas que dicen, recibiendo al visitante: “Presidente Carlos Saúl Menem. Ministro del Interior Carlos Corach. Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires Fernando De la Rua. Inauguran Puerto Madero, 1998”. No hay nadie a esa hora, y supongo que cuando hay gente nadie ve nada. Yo lo que quería era ver el río.&lt;br /&gt;No puede ser que salga de mi casa porque quiero caminar y no llegue al río.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me senté en un banquito y prendí un pucho. Solo pasaban gendarmes que fumaban y hablaban en guaraní.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuve que volver en un taxi de 20 pesos. Casi no me podía mover. Pero estaba como nuevo. Cuando llegué a la cama y la saludé a ella que dormía, se me ocurrió contarle algo de esto, inventarle unos sueños difíciles de manejar. Algo de entenderme sin explicaciones. De entrarme por una puerta y salir por otra.&lt;br /&gt;Esa es la gracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya son las nueve. Faltan ocho horas para el partido de Ñuls.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y ahora? Voy a salir.&lt;br /&gt;Si vuelvo la sigo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-2824634663494805551?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/2824634663494805551/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=2824634663494805551' title='8 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/2824634663494805551'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/2824634663494805551'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2009/11/una-vez-por-ano-2.html' title='Una vez por año - 2'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_tD6pqcPQdng/SwnRmcxUSjI/AAAAAAAAACc/92oL0THSzG4/s72-c/005.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-8873457720625637562</id><published>2008-11-24T20:46:00.001-08:00</published><updated>2008-11-24T22:12:43.015-08:00</updated><title type='text'>Una vez por año</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_tD6pqcPQdng/SSuWsHGLpxI/AAAAAAAAACQ/IfzJ-4T4CEU/s1600-h/15.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5272473473330685714" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 214px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_tD6pqcPQdng/SSuWsHGLpxI/AAAAAAAAACQ/IfzJ-4T4CEU/s320/15.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como puede verse y comprobarse, el último post apareció en este blog hace casi un año. En realidad, cuando vi que se venía la coincidencia supe que tenía que escribir el siguiente post, es decir este, el mismo 22 de noviembre.&lt;br /&gt;Tampoco pude.&lt;br /&gt;No entiendo por qué la gente, en especial la gente que usa esta herramienta llamada blog para mostrar algunas cosas, se avergüenza tanto ante lo que no puede. Supongo que se le muestra a los otros el ritmo imbatible, la voluntad, el ingenio constante, la constancia en sí misma. Pero no sé por qué de pronto estoy hablando de los demás.&lt;br /&gt;Acá estoy yo, con mis dificultades y la suma de mis no poderes, a ver en qué se convierten.&lt;br /&gt;Un año entero. Da para el recuento, la crónica obesa, la desilusión temporal. El tiempo pasa. Algunos se resisten.&lt;br /&gt;No es que se me haya ocurrido de antemano y como un proyecto “subvertir los modos en que nos relacionamos con el tiempo”. Al contrario, siempre estuve a punto de revitalizar este blog. Creo que el último post, dedicado a un comentario sobre la novela Igor, traía consigo la propuesta interna de usar el blog para ir guardando (y mostrando, claro) las reseñas sobre el libro. Pero quedó ahí. No obstante, a la derecha de su pantalla pueden ver un nuevo link, puesto hace algunos meses, en plena época del silencio, llamado, creo: algunas cosas sobre Igor. De eso también me cansé a mitad de camino.&lt;br /&gt;Desde noviembre pasado hasta ahora pasaron muchas cosas que podría haber escrito acá, incluso varias que tuve la intención explícita de hacerlo.&lt;br /&gt;Pero no.&lt;br /&gt;La verdad es que, ahora mismo, me siento más constituido y delineado por mis proyectos fallidos y mis fracasos fantasmales que por todo lo que salió bien, lo que se transformó en objeto intercambiable o en fórmula fácil de decir. Me enorgullezco de las geniales cosas que nunca escribí, y de las ideas magníficas que invertí en una noche de borrachera con amigos y jamás volvieron a mi mente.&lt;br /&gt;Después de aquel mítico 22 de noviembre, en el verano estuve con un grupo de escritores amigos en Neuquén, participando de una especie de festival y viviendo entre las cuchetas del albergue municipal. Una noche, después del evento y todo eso, estábamos en el centro tomando unas cervezas, una mesa larga en la vereda pero de esas un poco deformes que se arman alineando mesitas redondas con sombrilla que están claramente para otra cosa. Lucas, que estaba en otro punto de la ciudad con Luna, festejando algo, supongo que el hecho de estar vivos y juntos, llamó al celular de Paz y le dijo que nos dijera que estaban evacuando la ciudad porque un volcán había entrado en erupción (¿se dice así?) y había que huir. Paz lo dijo en voz alta y todos nos reímos. Entonces Lucas volvió a llamar y habló conmigo. Me di cuenta de que estaba asustado y me asusté. Volví a explicar lo mismo a la banda y empezaron las especulaciones conjuntas. Todavía nadie se movía. Pasaban camiones de la policía pero ninguno se acercó a nosotros. En la tele, las noticias hablaban de barrios de Buenos Aires. De a poco los más escépticos se resignaron y volvimos al albergue, después de convencer a algunos taxistas de que se venía la nube tóxica, no podían negarnos un viaje de cinco o seis personas. Cuando llegamos al albergue, Lucas estaba yendo de un lado para otro cerrando las ventanas y tapando los huecos con, creo recordar ahora, aunque puede ser que se me mezcle con anécdotas ajenas, trapos húmedos. Como hacían los norteamericanos cuando Welles transmitió en vivo la llegada de los extraterrestres.&lt;br /&gt;Algunos que habían estado en el río esa tarde recordaron haber visto una mancha luminosa atravesando el cielo, pero atravesándolo como hacia acá. Ya entonces habían tenido miedo. Se hicieron muchos chistes, estas situaciones de encierro grupal con peligro inminente del lado de afuera, más cuando el peligro es de tipo natural, son ideales para ambientar películas de terror o contar chistes, según el presupuesto que se tenga. Los más asustados se fueron a dormir casi de inmediato (al día siguiente los vimos tapados hasta las cabeza por las sábanas, y qué envidia me da la gente a la que el miedo le da sueño). El resto nos sentamos alrededor de una mesa, con todo lo que eso implica. Nuestro presupuesto daba para chistes, además de una gran cantidad de porro (se hablaba de enfrentar a la nube tóxica con otro nube tóxica, y eso no era un chiste sino una verdadera táctica), una damajuana de vino tinto que, de pronto me acuerdo el nombre como una iluminación, se llamaba “Garrón de Piedra”, y una botella de Whisky que Urman guardaba para alguna ocasión de peligro (como esa noche, y como cualquier noche en la vida de Urman).&lt;br /&gt;Esa noche fue una fiesta, y una de las más raras y divertidas que haya vivido. Una fiesta quieta, encerrada. Pasaron muchas cosas alrededor de la mesa, creo que nadie cambió de lugar en toda la noche: hubo llantos, agresiones, peleas de parejas, reconciliaciones.&lt;br /&gt;Encima, para colmo: éramos todos (o casi todos) escritores, así que podía salir un texto increíble de ahí adentro.&lt;br /&gt;Una de las formas más tristes, aunque genuinas y espontáneas, de no ser demasiado feliz cuando se es feliz, es deslizarse al futuro e imaginar la crónica del momento presente. A mi me pasa mucho, y se que es una estupidez pero también se que me hace ser lo que soy. Un estúpido, con virtudes y defectos, con gustos y disgustos, y con ganas de escribir.&lt;br /&gt;Tal vez el pico de intensidad hilarante de la noche de la nube tóxica fue cuando jugamos un juego propuesto por Urman: el tuti fruti mental. Se elaboraban una serie de preguntas tipo: qué dirías antes de ahogarte en el río Limay, qué le clavarías a Levín, qué te gustaría que te metan en el culo, cómo insultarías al repositor del supermercado, qué palabra te gustaría que se diga en tu velorio, qué le dirías a una ex pareja, etc. Después se elegía una letra mediante el sistema habitual del tuti fruti, y se respondía siguiendo una ronda en la que todos estaban obligados a ganar.&lt;br /&gt;Ahora escribo apoyando un codo sobre la pila de hojas en la que está impresa la primera parte del guión de una película de terror que estamos escribiendo con Urman. No tiene nada que ver con la nube tóxica. Aunque, es cierto, la pareja de protagonistas tiene los nombres de una de las parejas que estaban esa noche en la fiesta del encierro.&lt;br /&gt;Después vino el asado de fin de año, el misterio de la pata de chancho que nadie comió pero tampoco siguió existiendo, tardes en el río limay, pero esto no es una crónica. En mi última noche en Neuquén, nos íbamos a juntar (Paz y yo) con Jaramillo, pero el hígado no se lo permitió. Jaramillo es el impulsor neuquino de aquellos festivales, el que conseguía todo eso que después se ponía en movimiento. Al que le dije, el año anterior, que Neuquén era la Seattle argentina. Ahora vive en Buenos Aires, y publicó un libro de poemas en la Editorial Funesiana: Grunge.&lt;br /&gt;Después, en el mismo verano pasado, todavía después del 22 de Noviembre y antes de ahora, estuve unas semanas en Valeria del Mar. Algunos días compartiendo con mis viejos en una casa demasiado grande, con una parrilla y un jardín de esos que obligan a la felicidad de un modo un tanto prepotente; hasta que ellos se fueron y me quedé solo.&lt;br /&gt;Estuve escribiendo. Casi sin parar y sin darme cuenta, antes o después de meterme al mar, antes o después (incluso durante) de hacer un fueguito y tirar unas carnes a la parrilla. Estaba empezando a escribir la novela policial que tenía que terminar de inmediato, casi antes de que se resolviera el crimen, y eso me tenía un poco nervioso: escribir ‘a pedido’, apurado, una novela de género. Todo nuevo. Problemas éticos y prácticos demasiado entrelazados. Hasta que me hice el boludo y me puse a escribir otras cosas, y así, como sin querer, se empezó a escribir la novela. Entretanto escribí un poema, &lt;a href="http://www.losperrosdelacosta.blogspot.com/"&gt;Los perros de la costa&lt;/a&gt;, que debe ser uno de los textos menos pretenciosos que escribí en mi vida, tal vez no en su resultado, pero seguro por el modo, fluido, en que pasaban las palabras al cuaderno desde mi cabeza, o incluso sin pasar por ahí. Un par de días vino a compartir la soledad mi amigo Romero. Él estaba escribiendo su policial. Usamos la misma computadora, él al mediodía, yo a la tardecita. Comimos un asado que sería irrespetuoso intentar describir. No se pueden describir los anillos de chinchulines crocantes porque las tripas no están para eso. Algunos escritores dicen escribir “con las tripas”. Durante esos días, había que escribir hacia las tripas. Una noche terminamos ridículamente borrachos en el único bar nocturno de Valeria del Mar, El Balero. Está ubicado sobre una barranca, a una cuadra de la playa. Ahí un pibe de pelo largo, que entonces trabajaba en una de las pizzerías de la zona, nos contó que el año anterior había alquilado El Balero con su primo, y habían vivido ahí, entre la barra de licores importados y antiguos, la soledad del intervalo y el viento frío del mar azotando los ventanales de vidrio. Con Romero nos miramos pensando que eso era algo para hacer. Esa noche Romero, que si disfruta algo y no lo enseña se pone triste o se inquieta, me enseñó a tomar cervecitas Corona con una medida de Tequila. Varios meses después, pero todavía antes que ahora, me dejé convencer por él, sin que él tuviera que intentarlo, de entrar en los libros de Bolaño. En 2666, creo, había un par de personajes que tomaban todo el tiempo sus “jaiboles”. Investigando en internet entendí que se refería al “Highball”, un trago compuesto, básicamente, de Ron y Ginger Ale, que es lo que estoy tomando en este preciso momento y uno de los descubrimientos que más alegría solitaria trajeron a mi vida.&lt;br /&gt;Cuando el micro estaba caracoleando para entrar por fin al purgatorio de Retiro, en ese momento corrupto en que el nombre Retiro se vuelve contradictorio (después de haber sido hermosamente atinado) me encontré pensando que todo eso que había pasado era algo para hacer. Para repetir, para estructurar como un ritmo.&lt;br /&gt;Esa es otra de las cosas tristes. Cuando la felicidad (o al menos la intensidad, que puede ser de angustia) no entra en el presente y se la dosifica imaginándola partida hacia el futuro. El ritmo, la rutina que, siempre supuesta, o presupuesta, aligera de la carga de tener que leer algo en la realidad. Imagino a un chico escuchando por primera vez una canción que le resulta dolorosamente bella y, al minuto cuarenta, decide que va a escuchar esa canción todos los días a las siete de la tarde. Durante el minuto cuarenta restante hace oídos sordos e intenta hacer entrar el proyecto en su vida cotidiana: entonces no voy a poder ir a jugar al fútbol, si mi chica quiere ir al cine, si los pibes me invitan a… Fin del tema.&lt;br /&gt;Los proyectos fracasan porque uno no termina de comprender la materia con la que se arman. La materia, esa iluminación momentánea, o esa serie de ideas que terminan por engarzarse en un momento específico que nadie propuso, o ese chiste que explotó y duró un segundo más en la realidad de la mente, la materia tiene la gracia de expandirse pero como tal, como lo que es. Entonces lo que fracasa en sí es la idea de proyecto. El terror ante esa materia, demasiado vital o demasiado decisiva, que lo lleva a uno (me lleva a mi) a agarrarla y maniobrarla para que sobreviva, que actúe en el tiempo, que tenga su ritmo, que sea. Porque parece que ser es el modo en que el ritmo te escribe la biografía en vivo.&lt;br /&gt;Epa. Nos vamos para el lado de los tomates teóricos.&lt;br /&gt;Lo cierto es que la materia no quiere repetirse. Quiere, a lo sumo, que se la recuerde y en el recuerdo se le de forma. Tal vez entonces las dos corrupciones de la realidad presente, la de la escritura y la del ritmo, sean puras enemigas.&lt;br /&gt;Es por eso que leer blogs suele ser una tarea de auto flagelo que consiste en ver la manera tristísima, de esfuerzo ansioso y pose fatigada, en que varias docenas de personas intentan apuntalar su nombre y su apellido clavando una bandera en el desierto del ritmo.&lt;br /&gt;Basta.&lt;br /&gt;Juro que esto no pretende ser una crónica ni un balance, pero un par de días después de haber pisado Retiro, cuando cumplíamos tres años de noviazgo, me separé. Sólo el prodigio de la separación puede conseguir, sin fallar a la gramática ni a la sintaxis, empezar una oración en plural y terminarla en singular. Y La Fecha, ahí, herida ponzoñosa. Es que ninguna cosa de las grandes puede pasar entera en un día. Por eso esos días son tan difíciles, y hay que tomar lo que se derrama por los bordes como esa noche yo tomé en la casa de mi a migo Agustín. La fecha nos enseña que en un día no pasa nada, aunque es posible que algunas cosas terminen, por fin, de pasar. Por eso se festejan, las fechas.&lt;br /&gt;Feliz día de la fecha.&lt;br /&gt;La casa de Agustín, después, se fue armando como lugar, y casi lo pongo con l mayúscula. Los dos trabajamos “desde casa”, o “free lance”, y gracias a la naturaleza portátil de la notebook cada tanto me voy para allá y compartimos unas jornadas laborales, siempre apuntaladas por charlas y entretiempos que se van agrandando como el hambre después de una picadita, o la sed después de una cerveza. Últimamente implementamos unos micro asados laborales en su balcón que convierten al trabajo de escritura en un modo sereno y sincrónico de acompañar el hacerse del fuego.&lt;br /&gt;La notebook, ahora que lo leo, es un elemento decisivo en este post de aventuras, aunque recién ahora se la nombre por primera vez. Mi único otro objeto de valor es un acordeón de cuarenta y ocho bajos, que viene a ser, según cuenta la historia del instrumento, como la notebook de un piano.&lt;br /&gt;Si un genio me ofreciera dos deseos, pediría ser portátil en el espacio y dócil en el tiempo. ¿Se puede así? ¿Se puede intentar?&lt;br /&gt;Ahora bien, cuando me separé incubé también el proyecto de ir escribiendo algunas cosas al respecto en este blog. Nada.&lt;br /&gt;Eso sí: el termino ‘separarse’ es un poco ambicioso. Para que se separe la piel de la carne de un morrón, después de quemarlo por fuera con todo el fuego que se tenga a mano, hay que encerrarlo en una bolsa de plástico (vacío, falta de oxígeno) y dejar que el tiempo pase. Entonces, supuestamente, la piel ‘se separa sola’. Pero nadie se separa solo.&lt;br /&gt;De qué estoy escribiendo.&lt;br /&gt;Quiero decir, una separación exacta y simultánea implicaría la existencia previa de dos unidades homogéneas, sólidas. Y no hay nada de sólido en todo esto. Casi lo único que me mueve y me llena, o de lo que me vacío y por donde me muevo, es líquido. El problema es que el amor se ritmiza en la pareja, la pareja requiere de la fantasía de reciprocidad y equidistancia, uno termina por creerlo y entonces cuando se separa piensa que va a ser de la misma manera, con esa misma “mecánica armada” por usar una expresión espantosa. Pero no. Imposible.&lt;br /&gt;Algunas veces nos vimos, desde entonces; una vez, incluso, nos vimos dos veces.&lt;br /&gt;Entonces compuse uno de esos slogans con los que me azoto para despertarme o mantenerme despierto: lo que importa es estar a la altura de los propios deseos.&lt;br /&gt;Recién hace unas semanas, en una de las interminables y míticas noches en el Club Cultural Pachamama (que son míticas en el presente, como sólo el lenguaje de las pesadillas lo permite) me encontré, con mi amigo Simón y algunos otros que no termino de recordar, estableciendo la conexión entre la figura del ‘genio’, que es entre otros el de la lámpara, y la idea de los ‘deseos’. Sólo un genio es capaz de hacer entrar a los otros en la dimensión de sus deseos.&lt;br /&gt;Eso vendría a ser escribir.&lt;br /&gt;Qué lindas y qué largas son las noches del Pacha. Largas no sólo hacia delante, porque por cada minuto de blablás etílicos y lúdicos en avance se consolidan dos minutos del pasado, en los que el blablá se vuelve ya mitológico, una voz, o cientos de voces hablando a cientos de multitudes entrecruzadas, y hablando sobre algo que es siempre lo mismo pero cada vez más, como un secreto. Tal vez, porque el Pachamama es una zona de juegos solitarios que se encuentran y cada cual piensa lo que puede al respecto, tal vez para mi las noches de ahí se reduzcan a: una banda soporte de espectáculo cultural que da paso a una gozosa conversación coral que se va limando y puliendo hasta devenir en la charla con Simón, y ahí quedamos, haciéndole el aguante al sol que llega y el tiempo que pasa. Es que ese lugar (también me tienta la mayúscula) es especial, porque es abierto para los de afuera y hermético para los de adentro, o sea: una vez que estás, nada de lo de afuera te puede alcanzar. Es lo contrario a internet. El Pacha es una casita en la ciudad que está vedada a los hipervínculos. Ahí uno se puede sentir verdaderamente separado, esa entelequia. Uno puede descansar porque sabe que nadie lo necesita, que no es parte de la trama de las ansiedades de ningún otro que no se apersone ahí, con su jeta, sus superpoderes y sus debilidades.&lt;br /&gt;Eso es una separación consumada.&lt;br /&gt;Si se acepta la muerte como a una separación consumada, el paso del tiempo se llena de una alegría misteriosa.&lt;br /&gt;Por lo pronto, ahora es 24 de noviembre, y hace tengo calor. Mi vecino de abajo, el señor que arregla las cosas con el carsima y además compra-vende y arregla aires acondicionados, me dijo una cosa muy pertinente a lo que se viene escribiendo: “La gente es idiota. Yo les digo, comprámelo en invierno y te va a salir la mitad de la plata, con la instalación incluida. Pero no hay manera, esperan a cagarse de calor, como si no supieran que después del frío va a volver el verano”.&lt;br /&gt;Cuando llegan los primero calores, guardo billetes en los bolsillos de la ropa abrigada y me olvido al instante.&lt;br /&gt;Hay algo que me conmueve en esa lógica de los juegos solitarios. En esas leyes de uno mismo para uno mismo, que no se pueden romper porque si se rompen se termina el juego. Eso debe ser le ética. Así me gusta pensar la escritura, la mía en particular y la del universo de escritores en general: como un mapa de juegos solitarios que se cruzan, se tocan, se encuentran. Escribir es un juego solitario, una aventura personal, lo cual no quita nada de la existencia de la literatura en el mundo real, ni le roba un ápice de presencia militante: al contrario, la militancia se ensancha cuando cada uno escucha de verdad lo que le dicta su historia y así compone su ética, desde una separación consumada (inevitable también) y sólo entonces puede encontrarse, si el azar y la revolución lo permiten, con los otros.&lt;br /&gt;Entonces se me arma un quilombo, porque sólo puedo derivar en algo que parece contradecir todo lo anterior.&lt;br /&gt;Esto es: una vez por año. Con el olvido en el medio, un olvido periódico. Masticando cada vez cada intervalo. Eso es un juego solitario, un chiste interminable. Y eso es lo que me conmueve, cuando un chiste (o un cuento, como dice Landricina), se vuelve una cosa tan grande, rara e inmanejable, que se caga en el cajón en que lo pusieron, inventa su propia lógica, su propio ritmo, y sale arando para el infinito.&lt;br /&gt;Así que entonces, esto puede ser el primer capítulo de una novela, seguramente corta, que voy a ir escribiendo cada vez que se acerque la última decena de noviembre.&lt;br /&gt;Como no puedo asegurar que voy a estar para el próximo, cada capítulo debería prefigurar la estructura entera de la novela, y contener, a su vez, un final posible. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-8873457720625637562?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/8873457720625637562/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=8873457720625637562' title='21 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/8873457720625637562'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/8873457720625637562'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2008/11/una-vez-por-ao_24.html' title='Una vez por año'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_tD6pqcPQdng/SSuWsHGLpxI/AAAAAAAAACQ/IfzJ-4T4CEU/s72-c/15.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>21</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-9025899120336831168</id><published>2007-11-22T11:11:00.000-08:00</published><updated>2007-11-22T11:16:45.938-08:00</updated><title type='text'>Igor existe</title><content type='html'>Así parece. Diego Vecino escribe en el blog La contrarreforma una &lt;a href="http://la-contrarreforma.blogspot.com/2007/11/bigger-than-ferdydurke.html"&gt;reseña de la novela&lt;/a&gt;. Escribe, también en realidad, una reseña &lt;em&gt;sobre la imposibilidad de escribir reseñas&lt;/em&gt;. Tal vez el defecto de Igor para sobrevivir en la opinión pública sea esta especie de capacidad de contagio. Quién sabe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias, che.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-9025899120336831168?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/9025899120336831168/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=9025899120336831168' title='40 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/9025899120336831168'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/9025899120336831168'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2007/11/igor-existe.html' title='Igor existe'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>40</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-8467148231672176774</id><published>2007-06-19T07:14:00.000-07:00</published><updated>2007-06-19T07:16:34.275-07:00</updated><title type='text'>Hoy, hoy, hoy, hoy...</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_tD6pqcPQdng/Rnfk5xXsIjI/AAAAAAAAABU/4j75LdNRQZw/s1600-h/alejandrÃ&amp;shy;a+experimental.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5077778786039898674" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_tD6pqcPQdng/Rnfk5xXsIjI/AAAAAAAAABU/4j75LdNRQZw/s320/alejandr%C3%ADa+experimental.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Voy a leer un texto de ficción sobre la novela de Wapner. Y van a pasar muchas otras cosas "experimentales", pero no se cuáles.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-8467148231672176774?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/8467148231672176774/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=8467148231672176774' title='11 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/8467148231672176774'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/8467148231672176774'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2007/06/hoy-hoy-hoy-hoy.html' title='Hoy, hoy, hoy, hoy...'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_tD6pqcPQdng/Rnfk5xXsIjI/AAAAAAAAABU/4j75LdNRQZw/s72-c/alejandr%C3%ADa+experimental.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-8102500290567334249</id><published>2007-06-13T13:48:00.000-07:00</published><updated>2007-06-13T13:50:36.710-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='anti crónica'/><title type='text'>Desde el exilio</title><content type='html'>En los grandes edificios pálidos, digo los edificios de trabajo y transacción de cuerpos, recursos humanos y técnicos, no hay nada que se escuche con la melodía del que duerme, despierta, duerme. Me concentro y no la escucho. Perdí el centro, no se oye nada.&lt;br /&gt;Así que se escribe así.&lt;br /&gt;“Así”: el ritmo es una secuencia encriptada de interrupciones, ruidos ritualizados. Bailemos la danza del orden, bailemos.&lt;br /&gt;Los edificios, acá, son grandes y pálidos y no se ubican en el paso del tiempo. Lagunas. Son, por decirlo de una manera romántica, inescribibles. No tengo nada para decir sobre el edificio que me contiene: es invisible, inaudito. Para eso disponen esta musiquita, otra, infantil en el mal sentido. Sin progresión. Sin la mugre de lo que se acumula, lo que crece - que siempre es basura.&lt;br /&gt;No hay manera de: escribir una crónica sobre un día de trabajo en un edificio grande y pálido. Los días se presentan (siempre presentes) como una sutil repetición. Todas las veces es como la primera vez, todas son la primera vez. No hay representación. Por eso es tan complejo ubicar el cuerpo cuando es, en efecto, el primer día, la primera semana: las conexiones entre recursos humanos, los recorridos, sólo pueden hacerse como si siempre hubieran sido hechos. &lt;br /&gt;&lt;em&gt;Escribo chiquito para que no me lean alrededor, pienso que me espían. Escribir abochornado es una experiencia de una intensidad aletargada pero profunda, como perdida.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Hay tiempo para escribir, en el escritorio, hay horas, minutos y segundos. Pero no hay lo qué, no hay materia. No hay tiempo para escribir.&lt;br /&gt;Excepto que se desmonte algo de la estructura, como ahora, acá. Como escribir ahora, acá.&lt;br /&gt;Este ejercicio, este desmontaje, me devuelve algo estimulante, un espacio de la escritura ligado a la necesidad. Inventar un ahora, un acá, es necesario aunque no terapéutico: es una forma de &lt;em&gt;hacer tiempo&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;El montaje de los edificios pálidos apunta a evitar, o al menos amortiguar, el golpe de los recursos humanos contra el tiempo. Como esos lugares de juegos de niños conocidos como “salas blandas”; barrios privados edificados en goma espuma. El sueño de la seguridad total, la ciudad que no necesita evitar la colisión porque los elementos colisionantes se vuelven inofensivos. Acá, con su musiquita de repeticiones, su escenografía pálida y las máquinas de dispensabilidad, acá con, pretenden un tiempo blando, pretenden volver inofensivo al tiempo. Una niñez (otra vez, en el peor sentido) maniquizada, congelada.&lt;br /&gt;Claro, no lo había pensado: Walt Disney.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-8102500290567334249?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/8102500290567334249/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=8102500290567334249' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/8102500290567334249'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/8102500290567334249'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2007/06/desde-el-exilio.html' title='Desde el exilio'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-7138218947038027685</id><published>2007-05-18T03:26:00.000-07:00</published><updated>2007-05-18T03:34:07.416-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='el quinteto'/><title type='text'>Llegó la noche, otra vez.</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_tD6pqcPQdng/Rk1_wNxqaVI/AAAAAAAAABM/OieDx48DFWk/s1600-h/mayoteaser.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5065845622170085714" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_tD6pqcPQdng/Rk1_wNxqaVI/AAAAAAAAABM/OieDx48DFWk/s320/mayoteaser.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Esta noche, los miembros del quinteto que lleguen en un estado de salud al menos relativamente óptimo, invitan con:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;fiesta narrativa y guisito anti gripal.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Comida gratis y literatura en vivo también. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;La vamos a pasar bien.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;(y, a la venta, los libros que ven ahí, a buen precio y dedicados de puño &amp; letra)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;(Sería un buen nombre para una revista literaria - o, bueno, blog colectivo, ponele- :  Puño &amp; Letra. ¿No? Bastante claro.) &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-7138218947038027685?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/7138218947038027685/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=7138218947038027685' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/7138218947038027685'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/7138218947038027685'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2007/05/lleg-la-noche-otra-vez.html' title='Llegó la noche, otra vez.'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_tD6pqcPQdng/Rk1_wNxqaVI/AAAAAAAAABM/OieDx48DFWk/s72-c/mayoteaser.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-1317776503757333133</id><published>2007-05-08T16:03:00.000-07:00</published><updated>2007-05-08T16:07:02.985-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Igor'/><title type='text'>Sobre Igor</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_tD6pqcPQdng/RkECbMyOH9I/AAAAAAAAABE/Ua8xPESBZpA/s1600-h/mamushka.jpeg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5062330122452738002" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_tD6pqcPQdng/RkECbMyOH9I/AAAAAAAAABE/Ua8xPESBZpA/s320/mamushka.jpeg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Me gusta esta idea:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://conejillodeindias.blogspot.com/"&gt;No es casual que las mujeres aparezcan dispuestas como mamushkas: no hay descendencia sino inclusión, esto es, una genealogía mítica. Sobre este linaje reacciona la nostalgia de Igor.&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-1317776503757333133?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/1317776503757333133/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=1317776503757333133' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/1317776503757333133'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/1317776503757333133'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2007/05/sobre-igor.html' title='Sobre Igor'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_tD6pqcPQdng/RkECbMyOH9I/AAAAAAAAABE/Ua8xPESBZpA/s72-c/mamushka.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-2693722994062613884</id><published>2007-04-30T15:51:00.000-07:00</published><updated>2007-04-30T16:07:35.283-07:00</updated><title type='text'>Huevos de codorniz al escabeche</title><content type='html'>&lt;strong&gt;[Digresión: a punto de escribir un ensayo]&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;El ensayo es una cosa rara. La foto del lenguaje humano y su anhelo de despejar la X. No creo que sea posible despejar la X sin una construcción que vamos a llamar, por ponerle un apodo, ficción. Todo lo que yo digo, lo que yo dice, cimienta la posibilidad de decir yo.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_tD6pqcPQdng/RjZ1Y8yOH8I/AAAAAAAAAA8/5aqWaXXjixw/s1600-h/SSCN2982.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5059360302891409346" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_tD6pqcPQdng/RjZ1Y8yOH8I/AAAAAAAAAA8/5aqWaXXjixw/s320/SSCN2982.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No entiendo.&lt;br /&gt;Un ensayo sobre los efectos socio económicos de la crisis en medio oriente debería utilizar todas su armas al alcance para lograr descifrar quién es el yo que lo piensa y por qué está pensando en eso. Ciento cincuenta páginas, o trescientas, de un ensayo que intentan descifrar por qué yo estoy pensando en el conflicto en medio oriente, daría cuenta cabalmente de todo lo que un yo puede decir sobre el conflicto en medio oriente. Despejar la X.&lt;br /&gt;No me parece real la posibilidad de plantear un tema, interrogarlo, estudiarlo y analizarlo, si el desarrollo no se sostiene en la problemática, siempre ficcional, de un yo pensando.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;[Digresión 2: ahora sí]&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Todo para qué: para decir que mi tema con los huevos de codorniz al escabeche no podría ser pensado sin la condición biográfica de mi vida laboral. Vivo solo y trabajo en mi casa. Es decir, paso mucho tiempo solo. Lo cual me hace muy difícil creerme uno, un yo lógico y bien delimitado. Durante los días, la presencia de otros que son diferentes, unos otros de los que hay que defenderse y diferenciarse, aliviana el trabajo de armar el cuentito que le permita a uno creer que uno es uno, y no cualquier otro, y no una sucesión enfermiza de unos distintos, una carne que soporta una mutación constante.&lt;br /&gt;Yo no soy una carne que soporta una mutación contante, principalmente porque no quiero serlo, y así escribo el cuentito de lo que soy.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;[Digresión 3: el problema Paenza]&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Así, una persona sin enemigos, una persona que no genera, al enfrentarse a los otros, la necesidad de diferenciación, de separación, es muy probablemente una persona esquizofrénica, alguien que presta su soporte cárnico a lo que cada otro quiera pensarle. Es todos. Tal es el caso de Adrián Paenza, un caso que me gustaría pensar en profundidad alguna vez. Quiero decir que no se puede escribir sin enemigos, porque así no se puede despejar la X.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;[Disrgresión 4: qué hacés + determinado amigo = quién sos]&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Hay personas que, tal vez por una cualidad estable y perdurable, tal vez por el tipo de vínculo que tienen conmigo, transforman con mucha claridad la pregunta de cómo estás, o qué hacés, en la pregunta quién sos, o qué sos. Es la gente que lo hace a uno escritor de ficción; que exige el sentido biográfico que anuda el caos.&lt;br /&gt;Como vivo y trabajo solo, en casa, suelo entrar en contacto con esta gente, durante el desierto significante de los días, vía telefónica. Así es que, cuando Amigo Agustín me preguntó cómo andás, le tuve decir que estaba comiendo unos huevitos de codorniz al escabeche. Ahora soy comiendo unos huevitos de codorniz al escabeche.&lt;br /&gt;Ser un personaje de ficción implica estar suspendido entre el pasado y el futuro, y construir una idea de yo que se postule como causante de lo que pasó, derivado de lo que pasó, y gestor del porvenir. Para poder ser uno, mi propia ficción, un día hice algo: preparé unos huevitos de codorniz al escabeche, para otro momento. No cociné para desandar la inmediatez del hambre, sino para hacerme un regalo, que el olvido cómplice convertiría en sorpresivo, para quién quiera que fuera yo en un futuro. Por ejemplo al otro día, hablando por teléfono con Amigo Agustín. Entonces sí, yo soy comiendo el escabeche porque actúo el personaje que escribí ayer.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;[Digresión 5: autoayuda]&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;El género popular de ficción de estos tiempos es la autoayuda. Y me resulta más sensato, como genero popular, que el folletín, la telenovela o las novelas policiales de otros tiempos. Escritor Manuel Puig construyó su obra reproduciendo cierta lógica de las ficciones populares de su tiempo, como el folletín y la trama melodramática. Con el resultado puesto (sabiendo que logró dar con la literatura a través de esta posibilidad), todos lo aplaudimos. La gracia sería arriesgar a perder todo, hasta la literatura, como él, sumergirse en la ficción popular de ahora; reinventar su impulso más que copiar sus resultados. Porque todavía ahora, para ser como Puig, algunos toman por 'popular' la idea de folletín y melodrama. Pero hoy es hoy, después de ayer, y lo popular es otra cosa. Hay que hacer literatura con la autoayuda.&lt;br /&gt;[Digresión 6: autoayuda 2]&lt;br /&gt;Cuando escriba un libro de autoayuda voy a proponer esta solución. Si el problema es : no sé quién soy, no se qué papel interpreto en el teatro de los días, hoy no se me conecta con ayer ni con mañana (no soy nada), yo diría. Hágase un regalo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;[Digresión 7: el regalo]&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Como cuando cumple años un familiar, o amigo, y usted piensa: quién es él, quién soy yo, qué objeto puede representar lo que está entre medio de él y yo, y de qué manera, al obligar a él a tener una nueva posesión, puedo contribuir yo a que él sea quien yo creo que es. Cómo fijarlo ahí, en mi certeza de que él es, a través de la autoridad temporal de un objeto que se presume perpetuo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;[Digresión 8: autoayuda 3]&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Bueno, haga lo mismo con quién usted será mañana. Disponga de su tiempo presente para delinear la persona que quiere ser en el futuro. Prepare una rica conserva para que el que ud. será mañana agradezca haber sido el que fue ayer. Y en el agradecimiento establezca una continuidad, un relato. Habite el relato que propone el descomunal desfasaje entre el &lt;a href="http://bp3.blogger.com/_tD6pqcPQdng/RjZzjcyOH5I/AAAAAAAAAAk/-6WaC3UC--M/s1600-h/DSCN2979.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5059358284256780178" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_tD6pqcPQdng/RjZzjcyOH5I/AAAAAAAAAAk/-6WaC3UC--M/s320/DSCN2979.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;tiempo que invierte en cocinar un plato y el que se consume en comerlo. Coma usted, cómase a ud. mismo y sea el producto genuino de su digestión, la materia transformada por el tiempo. El tiempo de la cocción y el tiempo de la digestión son sus aliados. La mente y el organismo disponen sus discursos para que ud. sea, permanezca siendo, dure. Cocine para no ser cocinado. Coma para no ser comido. ¿Cómo? a través del relato según el cual ud. se llama yo.&lt;br /&gt;Haría falta un ejemplo, o ejemplos combinados, para que el texto de autoayuda sea efectivo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;[Digresión 9: un ejemplo]&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;El tiempo de la cocción es, a su neurosis, lo que el tiempo del embarazo a su naturaleza paterna: el tiempo que prepara la ficción de un yo que esté en condiciones de admitir, y absorber los efectos de la novedad, como un hijo o un plato de comida.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;[Digresión 10: interrupciones + interferencias = el ensayo (2) ]&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Las interrupciones y las interferencias son actores importantes en el teatro de los días. Así, Amigo Agustín tuvo que resolver un problema, otro, uno de él que lo convertía a él en él, y me dijo que me llamaba en quince minutos. Entonces me puse a pensar en esto. Yo ya era, para entonces, dos cosas: el que se comía su tiempo regalado y fragmentado en la forma de una docena de huevitos de codorniz al escabeche, como células bombónicas que explotan su acidez en el paladar; y el que tenía alguna idea de auto ayuda derivada del proceso. Claro que el tiempo. Cuando Agustín me llamó y retomamos la conversación, ya me había comido todo los proyectos de codornices. ¿Quién era yo, entonces? ¿con quién quiere hablar?&lt;br /&gt;No era el mismo que antes, pero es cierto que algo de la experiencia permanecía y yo era, era yo sus residuos.&lt;br /&gt;Porque ahora, después de comerlos y saberlos ricos, después de comprobar en su sabor mi saber, a mí me quedaba algo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;[Digresión 11: la receta]&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Hervir durante cinco minutos una docena de huevos de codorniz. Sacarlos, ponerlos en agua fría, retirarles la cáscara y la pielcita que los recubre y reservarlos en un frasco. Por otro lado, calentar una sartén con un chorrito de aceite. Sumergir una cebolla picada y un par de dientes de ajo machacados. Cuando comienzan a perder color, agregar una taza de vinagre de vino y una taza de agua. Salpimentar y agregar una hoja de laurel. Dejar cocinar la mezcla quince &lt;a href="http://bp2.blogger.com/_tD6pqcPQdng/RjZ03MyOH6I/AAAAAAAAAAs/v9FTVk2yeeo/s1600-h/DSCN2980.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5059359723070824354" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_tD6pqcPQdng/RjZ03MyOH6I/AAAAAAAAAAs/v9FTVk2yeeo/s320/DSCN2980.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;minutos. Luego colar y cubrir los huevitos de codorniz con el líquido resultante. Tapar. Guardar en la heladera. Olvidarlo un poco, comer otra cosa. Salir a la noche, olvidar por completo el reposo de los huevitos en la heladera. Despertar con resaca. Encender la computadora. Intentar trabajar, en vano. Seguir olvidando. Este punto es muy importante: no se olvide de olvidar la preparación. Si ud. no lo olvida, el escabeche no se absorberá lo suficiente en el cuerpo de los proyectos fallidos de codorniz. Seguir intentando trabajar hasta desesperar. Confirmar que todo el trabajo que tenía que hacer hoy, podría bien hacerlo mañana. Bajar al supermercado a comprar unas cervezas para la noche. No se olvide los envases. Abra la cerveza apenas la apoya sobre la mesa. Ahora sí: recuerde. Abra el frasco. Pruebe un huevito. ¿Le gusta? Felicitaciones: usted es uno.&lt;br /&gt;Muy bien, qué tenemos entonces. El saber experimental que nos permitiría repetir la acción en el futuro. Saber que podemos intentar hacer los mismos huevitos de codorniz Lo que tenemos es futuro, que es de un material escurridizo. La escultura puede realizarse con los más diversos materiales, pero todos son del pasado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;[Digresión 12: la repetición]&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Claro que la repetición es imposible. Ese saber estático me obliga a repetirme, no a permanecer en mi ficción sino a volverla redundante, a volverla áspera en comparación con el pasado. Ese saber de la acción repetible me melancoliza. Porque yo fui el descubrimiento, la novedad, y ahora estoy encadenado como un resultado a su cuenta, pura representación de lo que fui. Ya no hay sorpresa, no hay vitalidad siendo que, a pesar de todo, lo vital es el momento en que se accede al conocimiento. Para nada vital es el momento de etiquetar y almacenar el conocimiento. Y 'yo' no es actor de lo que fui.&lt;br /&gt;Lo que se acumula, en la experiencia, es conocimiento. Es el efecto residual.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;[Digresión 13: una metáfora]&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Somos, como entidades ficcionales descriptas, sin tiempo, el modo en que el viento de las contingencias erosiona y esculpe la montaña de residuos de nuestras acciones. Una estatua de mierda. El conocimiento quieto, perpetuado como receta, no genera experiencia, sólo pesadez. Hay que sacudirlo. Entonces Amigo Agustín me dice: ¿huevos de codorniz al escabeche?&lt;br /&gt;Sí. Ese fui. Y le explico cómo hacerlos, y vuelvo a ser yo, que, como cada vez que es, es otro.&lt;br /&gt;Participo de una trama que se representa en varios movimientos, uso mi conocimiento, mi residuo, como eje de unos planos temporales que significan el presente convirtiéndolo en ficción, la ficción de uno que está vivo. Uno que vive para contarlo, y al contarlo inventa el número dos. Un personaje otro de la trama, uno que no soy yo, que es yo pero no soy, y que ahora sabe que podría llegar a saber cómo preparar unos ricos huevos de codorniz al escabeche. Le doy la posibilidad a este Amigo Agustín de que sea uno que cocina, y que come, y entonces no lo cocino ni me lo como. Sólo participo, soy, estoy articulado. Hay una experiencia en camino, que es la del conocimiento como una experiencia colectiva. Lo otro es quedar congelado en el recetario, ser el coleccionista de las esculturas residuales de mi saber. Y ahí representar la anti trama, el canibalismo del saber que se come al otro porque lo incluye como una certeza, como un despojo de yo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;[Digresión 14: fin]&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Hay que ayudarse a uno mismo, eso está bien. Llegar a ser uno para activar el resorte que te introduce en la trama colectiva y dinamiza el conocimiento hasta volverlo un actor presente en función de otros.&lt;br /&gt;No entendí del todo este final.&lt;br /&gt;No importa.&lt;br /&gt;A comer.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-2693722994062613884?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/2693722994062613884/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=2693722994062613884' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/2693722994062613884'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/2693722994062613884'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2007/04/huevos-de-codorniz-al-escabeche.html' title='Huevos de codorniz al escabeche'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_tD6pqcPQdng/RjZ1Y8yOH8I/AAAAAAAAAA8/5aqWaXXjixw/s72-c/SSCN2982.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-1972065333043200625</id><published>2007-04-23T18:07:00.000-07:00</published><updated>2007-04-23T18:11:31.320-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(Rafael)'/><title type='text'>Boulogne Sur Mer</title><content type='html'>&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Este es un fragmento del texto que leí el viernes en la lectura de El Quinteto, en el Pachamama. Texto que, a su vez, es un fragmento de (Rafael), una novela que avanza rauda hacia su final, y que se muestra semi disfrazada un viernes por mes en la consabida fiesta de la narrativa en vivo.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la calle Boulogne Sur Mer, cuando empieza la tarde de hoy,&lt;br /&gt;mientras Rafael avanza inmerso en su fútbol solitario,&lt;br /&gt;Marina lo sigue un poco abandonada,&lt;br /&gt;Papá abre el candado que protege su almacén de alimentos Kosher,&lt;br /&gt;el tío Ab prepara un café para compartir con La Chica mientras lee el diario;&lt;br /&gt;en la calle Boulogne Sur Mer la humedad destaca las biografías parciales de cada perfume puntual hasta completar el olor total que escribe en silencio una historia universal a cada segundo.&lt;br /&gt;La soja del Asia milenaria entra en combustión y se hermana con el cilantro, la secreción secreta de Latinoamérica&lt;br /&gt;que encuentra en la delicada densidad del jengibre su llave genealógica;&lt;br /&gt;se absorbe en la grasa de un bife vacuno crepitante, en la cantidad dispuesta por la legislación que regula el carneado anual de terneras, y ese cálculo exacto y coyuntural toma vida, se hace olor y se expande y mancha,&lt;br /&gt;donde el puerro, el apio, la cebolla, la zanahoria y los morrones viajan&lt;br /&gt;como piedrazos, o como pájaros en picada&lt;br /&gt;desde los cinco continentes para fundirse en un concepto aromático trasversal, armónico, que todo lo contiene,&lt;br /&gt;todo lo significa en la acumulación,&lt;br /&gt;sin dejar afuera el rábano picante y la remolacha rallada con carne de osobuco&lt;br /&gt;que se estofa y se hace densa en Europa oriental,&lt;br /&gt;y convive con el despertar de la menta y el sésamo sefaradíes que habitan una guerra, guerra carnal sólo como la de los amantes,&lt;br /&gt;con el yogur cuando se vuelve salado, lácteo y picante&lt;br /&gt;y el garbanzo que inventa su aroma hasta la ridiculez cuando se tritura su carne;&lt;br /&gt;y la masa conseguida detona en cada olfato según los olores propios y allegados,&lt;br /&gt;y la historia universal encaja en la biografía:&lt;br /&gt;el sudor que es de hombres que transportan objetos&lt;br /&gt;y mujeres que friegan,&lt;br /&gt;que se llama transpiración cuando es blanca por el terror o el nervio&lt;br /&gt;y se desprende de los sobacos y las coyunturas&lt;br /&gt;de los estudiantes y los comerciantes inseguros;&lt;br /&gt;el aliento recién despierto que se funde en una bocanada amarilla de nicotina,&lt;br /&gt;en un verde de marihuana que llena la boca del que está sentado,&lt;br /&gt;el sudor cristalino del ciclista,&lt;br /&gt;y el alcohol que retorna ácido en un eructo a los presos de ayer;&lt;br /&gt;y las secreciones que abultan las sábanas, y el semen rebelde que gotea en los pantalones púberes&lt;br /&gt;y se identifica al coliflor que hierven Las Chicas,&lt;br /&gt;y en las polleras y los pantalones,&lt;br /&gt;y bajo las barbas largas y las patillas de los anteojos y bajo el humo culposo de los colectivos y la fiesta de humanidad subterránea de las cloacas, y en cada cuerpo, el ajo, inconmensurable y voluptuoso, universal: frito, caramelizado, recién mordido, se alinea y perfecciona el gramo intrascendente de aliento con el que cada cual infla el globo eterno de la historia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-1972065333043200625?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/1972065333043200625/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=1972065333043200625' title='6 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/1972065333043200625'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/1972065333043200625'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2007/04/boulogne-sur-mer.html' title='Boulogne Sur Mer'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-795043629551132657</id><published>2007-04-20T08:40:00.000-07:00</published><updated>2007-04-20T09:04:40.543-07:00</updated><title type='text'>Esta noche</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_tD6pqcPQdng/RijfAVu6nJI/AAAAAAAAAAc/drdUn3oVdTI/s1600-h/abril+1+el+nene.jpeg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5055535778650299538" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_tD6pqcPQdng/RijfAVu6nJI/AAAAAAAAAAc/drdUn3oVdTI/s320/abril%2B1%2Bel%2Bnene.jpeg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Hoy, en el PachaMama&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Rafael &lt;em&gt;es&lt;/em&gt; yo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Además, El Quinteto prepara un guiso de los que no se sirven en el Malba,&lt;/p&gt;&lt;p&gt;y leemos los cinco. Y toca Gorostiza.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y, porque así es la tradición:&lt;/p&gt;&lt;p&gt;llueve.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-795043629551132657?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/795043629551132657/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=795043629551132657' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/795043629551132657'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/795043629551132657'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2007/04/esta-noche.html' title='Esta noche'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_tD6pqcPQdng/RijfAVu6nJI/AAAAAAAAAAc/drdUn3oVdTI/s72-c/abril%2B1%2Bel%2Bnene.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-4123171003264276941</id><published>2007-03-25T18:24:00.000-07:00</published><updated>2007-03-25T18:36:05.261-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Igor'/><title type='text'>El manu</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_tD6pqcPQdng/RgchDeVWluI/AAAAAAAAAAU/i2rdHKSxL4Y/s1600-h/DSCN6099.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5046038251057878754" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_tD6pqcPQdng/RgchDeVWluI/AAAAAAAAAAU/i2rdHKSxL4Y/s320/DSCN6099.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Este jueves nace Igor. El ruso. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Buscando algo que no encontré, encontré algo que... etc.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Esta es la primera página de Igor, la primera que escribí y la que, con bastantes modificaciones y correcciones, da comienzo a la novela. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Es, sí, la primera página del manuscrito de Igor. Manuscrito en su sentido literal, porque antes yo escribía con las manos. &lt;a href="http://moscas.blogspot.com/2005/11/breves-consejos-para-una-escritura-de.html"&gt;Con una mano&lt;/a&gt;. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ahora se ha vuelto esto una práctica tan inusual que la palabra manuscrito tuvo que conseguir otro trabajo, y nombrar otra cosa: las editoriales dicen que tienen los cajones llenos de 'manuscritos' cuando hablan de impresiones de archivos de word. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;En esta hoja puede verse el temblor de mi pulso, y hasta un agujerito de ceniza encendida. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;El cuaderno, en su tapa, dice ser del año 2001. Entonces empezó todo esto, que termina en unos días, el 29 del 3 del año 7. Después de muchas cosas, más allá de la escritura. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Bah, termina. Un poco empieza, también.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-4123171003264276941?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/4123171003264276941/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=4123171003264276941' title='6 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/4123171003264276941'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/4123171003264276941'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2007/03/este-jueves-nace-igor.html' title='El manu'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_tD6pqcPQdng/RgchDeVWluI/AAAAAAAAAAU/i2rdHKSxL4Y/s72-c/DSCN6099.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-7653536910542308784</id><published>2007-03-20T17:36:00.000-07:00</published><updated>2007-03-20T17:50:39.384-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Igor'/><title type='text'>Y así es la tapa</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_tD6pqcPQdng/RgCAjuVWltI/AAAAAAAAAAM/MPoWCdSEuXU/s1600-h/tapaIGORdale.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5044172933876324050" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_tD6pqcPQdng/RgCAjuVWltI/AAAAAAAAAAM/MPoWCdSEuXU/s320/tapaIGORdale.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;De la inspirada mano de mi amigo Noya.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me gusta. Es rara, inusual. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tiene cierto qué se yo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-7653536910542308784?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/7653536910542308784/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=7653536910542308784' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/7653536910542308784'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/7653536910542308784'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2007/03/y-as-es-la-tapa.html' title='Y así es la tapa'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_tD6pqcPQdng/RgCAjuVWltI/AAAAAAAAAAM/MPoWCdSEuXU/s72-c/tapaIGORdale.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-4827286542504305508</id><published>2007-03-19T15:30:00.000-07:00</published><updated>2007-03-19T15:33:52.495-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Igor'/><title type='text'>Se viene Igor, la novela</title><content type='html'>Esta es la contratapa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Hay un personaje que se llama igual que la novela: Igor. Este personaje tiene un defecto, y está acostado en la cama de una habitación de hotel.&lt;br /&gt;Igor quiere casarse. No sabemos si lo logrará.&lt;br /&gt;Hay un personaje femenino que tiene un lunar: Natschenka.&lt;br /&gt;Hay un par de zapatos en la habitación en la que está Igor. Es posible que sean de Natschenka.&lt;br /&gt;Hay otro personaje femenino: Milena. Ella está descalza.&lt;br /&gt;Cualquier persona sensata puede intuir que si hay unos zapatos en un lado, y una mujer descalza en otro, es porque hay una trama en el medio.&lt;br /&gt;Igor es sensato pero un poco paranoico: tiene la leve sospecha de que no es una trama sino una trampa.&lt;br /&gt;Las tramas y las trampas tienen una relación y unas semejanzas interesantes, alguien debería pensar en eso. No yo, claro: me limito a contar unas tramas y hacer unas trampas.&lt;br /&gt;Un hombre, Igor, y dos mujeres, Natschenka y Milena, en torno a un casamiento potencial, configurarían, en casi cualquier caso, un triángulo amoroso. En este caso, sin embargo, lo que hay es una esfera amorosa: hay tantos libros sobre la espera que se me ocurrió hacer una pequeñísima modificación y escribir un libro sobre la esfera.&lt;br /&gt;Una letra.&lt;br /&gt;De eso se trata.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-4827286542504305508?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/4827286542504305508/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=4827286542504305508' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/4827286542504305508'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/4827286542504305508'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2007/03/se-viene-igor-la-novela.html' title='Se viene Igor, la novela'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-116715708069836486</id><published>2006-12-26T10:14:00.000-08:00</published><updated>2007-03-19T16:13:39.037-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Manual del jugador solitario'/><title type='text'>Del Manual del Jugador Solitario</title><content type='html'>&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;del capítulo 1:2 , los juegos solitarios en la infancia: el amigo invisible&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;"... El final de los amigos invisibles suele ser trágico o patético. La muerte o el olvido suelen ser las maneras en que su invisibilidad se patentiza. La muerte, tal vez el último juego, se convierte en un suceso familiar. Padres y hermanos son informados del deceso, se conocen causas y detalles en los que el poder creativo del niño sobrepasa el nivel de sus apariciones normales. En algunas ocasiones la muerte sirve para hacer valer las acciones que en ella se fundan: el odio por un hermano menor (él fue quien mató al amigo invisible), la desconfianza por el trato brindado por una mucama (esa persona que vive en mi casa pero no es de mi familia, ella ha tirado a mi amigo a la basura), el temor por un padre (...) Sentimientos estos que no serían justificables, en el sentir del niño, sin una muerte de por medio, o sin mediar lo que el niño advierte que es la muerte.&lt;br /&gt;El olvido de un amigo invisible suele generar un sentimiento embrionario de nostalgia. Un día el niño descubre que hace mucho que no juega con él. Intenta volver a las épocas juntos, durante un par de días lo trae a su presente, lo presenta a sus hermanos, habla de él. Pero la cotidianeidad lo vuelve a esconder hasta el olvido definitivo. Porque el niño siente, y sin saberlo descubre, que quien olvidó al amigo invisible no puede ya recordarlo, puesto que ahora es otro. Así, con esta solapada muerte, muere el amigo invisible y muere con él su creador. Ha sido útil el amigo invisible, entonces, para amortiguar la violencia de la primera muerte de la persona. Tal vez, entonces, no se trate este caso de una muerte del amigo invisible, sino de su fusión con el visible..."&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-116715708069836486?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/116715708069836486/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=116715708069836486' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/116715708069836486'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/116715708069836486'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2006/12/del-manual-del-jugador-solitario.html' title='Del Manual del Jugador Solitario'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-116587752558140868</id><published>2006-12-11T14:44:00.000-08:00</published><updated>2006-12-11T14:55:20.250-08:00</updated><title type='text'>Lectura de verano</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;La otra tarde, en la maratón de lecturas y nuevas tecnologías aplicadas al concepto de tertulia literaria, &lt;a href="http://hojasdetamarisco.blogspot.com/2006/12/promiscuidad-editorial-iii.html"&gt;organizada por la amable gente de la editorial Tamariscos&lt;/a&gt;, leí este breve cuento. La idea era presentar un texto que tuviera alguna relación con la temática: verano. Me zambullí en Mis Documentos, y... eureka! &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Me senté en la reposera, atrás mío había un proyector con 'la letra'- porque ahora somos cantautores, o lectoescritores. Así que sólo me dedique a musicalizar con una cajita de musi, y voz humana.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Un cuento un poco raro, con un toque de humor que los pacoquis que viven acá intentan extirpar saltando entre todos sobre la tecla 'delete'. Veamos.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;strong&gt;No conocer el invierno&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jonás tiene una enfermedad rara: su organismo no soporta las bajas temperaturas.&lt;br /&gt;Su madre me contó: "Todavía recuerdo al médico: ‘deberá no conocer el invierno’. Así lo dijo. Jonás tenía dos meses de vida; estaba presente cuando el médico lo diagnosticó…; nunca hablamos de eso, pero me parece que se debe acordar: él tiene oído absoluto."&lt;br /&gt;Jonás tiene oído absoluto y los dientes delanteros asomando entre los labios – como si fueran ellos los que le dibujaran una boca en la cara. Jonás tiene el pelo color madera, y deberá no conocer el invierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"A los dos meses…" dije. Ella batía el café instantáneo en una pequeña taza- cuando hablaba debía levantar la voz para hacerse escuchar por sobre los diminutos estruendos rítmicos de su cucharita- Jonás escuchaba ese sonido desde su habitación y lo reconocía instantáneamente.&lt;br /&gt;"Sí. Agradezco a Dios que lo tuve en Octubre". Respondió y siguió batiendo. La pava se sumó a la conversación: agradecía también a Dios, al parecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Octubre de este año, doce años después de aquel Octubre, Jonás se instaló en mi casa, con a su madre. Viven juntos: aquí, durante el verano, y en Estados Unidos, también.&lt;br /&gt;Jonás y su madre vinieron a esta casa en la misma época en que instalábamos el sistema de la cámara de seguridad: una cámara filma constantemente la puerta de calle- por un canal podemos ver lo que allí sucede, si queremos. Jonás suele querer.&lt;br /&gt;Jonás tiene una enfermedad rara –deberá no conocer el invierno- y pasa sus horas- todas- frente al televisor, callado, mirando el canal que muestra lo que sucede en la puerta de calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jonás tiene oído absoluto y, dicen algunos, es autista. Su madre se apresura a aclarar: "no es autista; es inseguro". Tiene, en su armario, musculosas, bermudas y ojotas; y en la pared de su habitación, el póster de una mujer hermosa: no está desnuda; tiene un tapado de piel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sucedió en Enero, y me tocó a mí descubrirlo: todos los que estaban en la casa se entregaban al sol de la terraza. Habrá sido el destino- no me gusta el sol-; habrá sido algo más- realmente me caía simpático. Entré a la habitación de Jonás, en busca de un libro que le había prestado.&lt;br /&gt;El aire acondicionado estaba al máximo – su termómetro marcaba –2 C.&lt;br /&gt;Jonás estaba acostado en su cama, tapado, y cubierto por un sobretodo. Hacía frío, sí, y sus párpados eran pétalos marchitos. A su lado, el libro que le había prestado: unos cuentos de Gogol.&lt;br /&gt;La tele estaba prendida: una pasea-perros paseaba perros- era- en blanco y negro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue su condena:&lt;br /&gt;Deberá no conocer el invierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y su redención&lt;br /&gt;De verano conocer el invierno.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-116587752558140868?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/116587752558140868/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=116587752558140868' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/116587752558140868'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/116587752558140868'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2006/12/lectura-de-verano.html' title='Lectura de verano'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-116483830507084943</id><published>2006-11-29T14:08:00.000-08:00</published><updated>2006-11-29T14:11:45.090-08:00</updated><title type='text'>Los escritores pajeros</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Vuelvo con esto, un esfuerzo cuasi teórico que escribí para la presentación del libro de cuentos 'tantas noches como sean necesarias' de Ricardo Romero. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Tal vez me agarran las ganas, y vuelvo a volver más seguido. No me pido ritmo, pero puedo pedirme ganas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Romero me dijo una vez, en una conversación de madrugada: 'los escritores somos todos pajeros, chango'. Viniendo de él, y escuchada por mí, o por venir de él hacia mí, esa afirmación no puede circunscribirse al humor de usos y costumbres.&lt;br /&gt;Que alguien sea 'pajero' no tiene que ver con la cantidad de veces que se masturba, sino con la fidelidad a una ética de la masturbación. El pajero fiel ,el escritor, sabe que el placer masturbatorio tiene que ver con el relato. Aún partiendo de una imagen fija, una foto pornográfica, para poder llevar la irrupción de la imagen omnipotente al deseo carnal propio, es necesario desplazarla en un relato, que implica, siempre, una sucesión temporal. La visión del órgano reproductor femenino, sin tiempo, no puede producir más que cierta curiosidad anatómica. Esta mujer de la foto, que está tirada de esa manera mirando la cámara, de esa manera, tiene que ser alguien. ¿Quién es? Es la hermana, la hija de alguien, tal vez incluso la madre. Eso ya es un paso. Ahora, cómo llego yo hasta la imagen. De algún lado la conozco. Ah, es la hija de mi jefe, cierto. Ahí está, la imagen gana profundidad, participa de un relato. Hay un escritor y pajero entonces. A qué viene esto. Los cuentos de Romero son trabajos sobre la ética del relato, él sabe algo de esto.&lt;br /&gt;En un mundo donde el discurso se reduce a la potencia de las imágenes sin tiempo, el deseo es una ética narrativa.&lt;br /&gt;Una característica de Romero como escritor, una característica de su forma de vivir la escritura que tiene efectos visibles en sus textos, es que siente un enorme placer al escribir. A mi suele extrañarme, al leerlo, que pueda sentir tanto placer escribiendo sobre unos personajes tan desolados, desesperados, amargados. Pero se puede pensar: es posible que el placer sea el sentimiento generado por la desarticulación súbita de un dolor. Así, por ejemplo, entenderíamos que la excitación sexual es un tipo específico de dolor, que al desarticularse provoca eso que llamamos placer.&lt;br /&gt;La masturbación y la escritura son dos actividades que se realizan en soledad, y que implican, necesariamente, la existencia de otro. Acercarse al otro, que es inalcanzable de por sí, es una carrera hacia el infinito. Romero sabe que escribiendo nunca vamos a llegar al otro, pero al menos, si avanzamos en esa ruta siguiendo la dirección del relato, podemos caer cada tanto en la banquina de un placer irrepresentable.&lt;br /&gt;Así, cuando se acerca y relata la tragedia de sus personajes como si fueran propias, al regalarles la posibilidad del relato a esos seres que ignoran qué parte de la coreografía de lo humano les corresponde, pero no pueden dejar de ejecutar los pasos que la vuelven perfecta, nos permite una perspectiva que pasa de la tensión insoportable a la carcajada redentora.&lt;br /&gt;Para esto utiliza unas estructuras engañosamente lindantes con la fábula. Por el devenir de la acción, esos personajes parecen encarnar una sola característica, logrando así el efecto fabulesco, como cuando las fábulas utilizan animales para resaltar esta cualidad metonímica, haciendo que el personaje se vuelva la metáfora de otra cosa. Cuando los desangelados personajes de Romero están a punto de encarnar la metáfora de otra cosa, de pronto se disuelven, se vuelven todos sus matices, se vuelven inabarcables y dejan de representar cualquier cosa que no sea a ellos mismos y su soledad.&lt;br /&gt;El estilo de Romero, a primera vista y desde una perspectiva puramente estética, puede parecer antiguo o anticuado. Utiliza todas las palabras que sean necesarias, a veces hasta prueba más de una para un mismo efecto, avanza con ritmo cansino, sin salir a buscar al lector. Quiero decir que no hace 'economía de recursos' ni tiene un 'ritmo avasallador', ni ninguna de esas cualidades gimnásticas y presupuestarias que suelen destacarse en las reseñas o críticas de los suplementos del domingo.&lt;br /&gt;Que sea o parezca (en este punto da lo mismo) un libro antiguo no significa que esté escrito de una forma pasada de moda. Todo lo contrario. Es que en la prosa se siente un eco de otro tiempo, pero como si se tratara de la actualización constante de un ritual, o un oficio, o un oficio ritual que ha quedado en desuso, pero que puede mantenerse vivo como un secreto.&lt;br /&gt;Ah, sí, la literatura.&lt;br /&gt;Un texto pasado de moda, en cambio, no merece ser leído. No porque haya pasado, porque para que haya literatura tiene que haber pasado, sino porque la moda, al imponer su propia lógica, se extingue cuando ya no es presente. Y Tantas noches es antiguo comparado con una literatura, muy de moda, que se hace fuerte en los planos temporales superpuestos. En estos tiempos, por un extraño efecto de aplanamento de la historicidad, se escribe ya concibiendo la lectura que en el futuro se hará del texto. Inevitablemente esto produce textos de moda, textos que no se hacen con la materia jabonosa de la realidad presente sino para calmar la angustia del consumidor que quiere pensar ya desde un futuro que no va a conocer.&lt;br /&gt;Si desde la teoría nos ponemos a pensar qué dirá el futuro sobre la literatura actual, y recién desde ahí escribimos, si creemos que el presente necesita una literatura acorde, como si fuera posible la discordancia, nos quedamos congelados ante la imagen del futuro reflejada en el lago y nos ahogamos de presente.&lt;br /&gt;Porque el futuro es la imagen del futuro, y la imagen pura es la negación de la muerte. En este libro cada imagen está cargada de tiempo: un negro basquetbolista fracasado, que trabaja de taxi boy y tiene los ojos más tristes del mundo, se mira el tiempo en un espejo y ensaya una jugada de Jordan; unos payasos se multiplican cuando nadie los mira, cuando no son imagen para nadie. Un ex militar que trabaja de sereno en una fábrica se adhiere a la imagen de una luz lejana y titilante en la que cree descubrir, o inventar, una serie de mensajes.&lt;br /&gt;La otra literatura, la del presente puro, que se propone histórica ya mismo, como el día en que un par de aviones se estrellaron contra unas torres produciendo el momento más rápidamente histórico de la historia, esta literatura sólo puede ser defendida desde el cinismo. Tantas noches... es un libro que, me da la impresión, no tolera una lectura cínica. Y el cinismo ya fue. Pasó de moda. No merece ser utilizado como perspectiva para leer nada.&lt;br /&gt;La negación de la trascendencia, que propone la lectura cínica, trae consigo, o necesita, la amortiguación del efecto de intrascendencia, velando el temita este de la finitud. Por eso una lectura cínica se quedaría dormida leyendo este libro que se hace carne justamente en medio de ese embrollo temporal, que encarna ese vacío.&lt;br /&gt;El escenario en que estos cuentos desarrollan su enmascarada temporalidad es la noche. Y acá el título es medio engañoso, o erróneo (suele generar estos errores el lenguaje que es un virus cuando se apela a frases construidas como slogans): el verdadero título debería ser Tanta noche como sea necesaria. La noche es una sola, para todos los personajes, la misma; no puede ser dos porque nunca termina. La noche que nunca termina tiene que ser, es, una sola. Y esto no es tan solo una metáfora. Parte del talento de Romero, ya lo dije, consiste en la capacidad para dribblear las metáforas que la acción de sus textos proponen. Porque la noche tiene esa capacidad, según podemos leer en estos cuentos, de reproducirse, de ser la misma cada vez, como una reabsorción de cada noche en la noche. El día es la sucesión, el ritmo. Las pequeñas variaciones y la acumulación que genera el sentido, la identidad, los relatos oficiales. La noche, en cambio, empieza desde cero cada vez. Y si la noche no termina, si se erradica por fin el ritmo, se genera un escenario donde ningún relato puede detenerse ni terminar.&lt;br /&gt;Los finales de estos cuentos tienen esa curiosidad: pareciera que los personajes están desesperados por terminar el cuento, por encontrar un desenlace que les permita ubicar su historia en el pasado, un punto que haga que la herida cierre, mientras el autor disuelve todas las certezas en un continuo que amenaza con el infinito.&lt;br /&gt;Así, entonces, en lugar de hacer que sus personajes encuentren un escenario donde actuar reforzando su identidad, en lugar de darle a sus personajes lo que quieren, les da lo contrario para ver qué hacen. Les da el infinito. Y así estos bichitos, todos medio suicidas ante la noche eterna que se les viene, son una defensa exaltada, una apología, de la finitud del hombre.&lt;br /&gt;Y es así como un escritor, sin compasión, puede convertir la tragedia en carnaval.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-116483830507084943?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/116483830507084943/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=116483830507084943' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/116483830507084943'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/116483830507084943'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2006/11/los-escritores-pajeros.html' title='Los escritores pajeros'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-113918371620541287</id><published>2006-02-05T15:53:00.000-08:00</published><updated>2007-03-19T16:14:02.746-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Los Pacoquis'/><title type='text'># 3</title><content type='html'>El maestro de los pacoquis&lt;br /&gt;(que encarna en la uña crocante&lt;br /&gt;de gran papá pacoqui&lt;br /&gt;él,&lt;br /&gt;)&lt;br /&gt;el maestro- su maestro- es el sentido&lt;br /&gt;común.&lt;br /&gt;Mi maestro es matarlos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-113918371620541287?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/113918371620541287/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=113918371620541287' title='16 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/113918371620541287'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/113918371620541287'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2006/02/3.html' title='# 3'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-113832481607240875</id><published>2006-01-26T17:19:00.000-08:00</published><updated>2007-03-19T16:14:35.539-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Los Pacoquis'/><title type='text'>Los Pacoquis # 2</title><content type='html'>No quisiera olvidarme de decir que.&lt;br /&gt;que los pacoquis son parte de mi casa, quiero decir,&lt;br /&gt;que son algo de mi casa.&lt;br /&gt;que algo acá.&lt;br /&gt;que cuando duermen- nunca sabrán que lo hacen-&lt;br /&gt;cuando duermen son cascaritas.&lt;br /&gt;que cuando ellos duermen y yo soy-&lt;br /&gt;al vino y escribiendo-&lt;br /&gt;son las cascaritas- el juego de la&lt;br /&gt;cicatriz-&lt;br /&gt;y desprendo un poco los pacoquis&lt;br /&gt;y me rasco la casa y soy-&lt;br /&gt;cosquillas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-113832481607240875?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/113832481607240875/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=113832481607240875' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/113832481607240875'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/113832481607240875'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2006/01/los-pacoquis-2.html' title='Los Pacoquis # 2'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-113779318726174254</id><published>2006-01-20T13:34:00.000-08:00</published><updated>2007-03-19T16:15:07.139-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Los Pacoquis'/><title type='text'>Los Pacoquis</title><content type='html'>Ajoblanco es un señor que viene a mi casa a arreglar.&lt;br /&gt;El dice que está en la edad de la patada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;no sé si es un tic lo que tiene, o es que se rasca.&lt;br /&gt;No usa los dedos para rascarse la cara, porque no tiene, y se rasca la cara con la misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ajoblanco vino a arreglar.&lt;br /&gt;Resulta que encontré unos pacoquis en la alacena baja-&lt;br /&gt;parece que era eso, nomás:&lt;br /&gt;los pacoquis obstruyen el fluir avinagrado de mi casa.&lt;br /&gt;No eran más de diez, a lo mucho quince.&lt;br /&gt;Pero estaban ahí, y si no viene ajoblanco todavía están.&lt;br /&gt;Los pacoquis son.&lt;br /&gt;No quiero describirlos.&lt;br /&gt;Cada pacoqui es un poco más grande que un pulgar, y tiene aroma:&lt;br /&gt;huele a cerveza artesanal.&lt;br /&gt;Los pacoquis no pueden ser.&lt;br /&gt;tienen consistencia, eso sí: la consistencia de las uñas.&lt;br /&gt;Estaban en la alacena baja- vamos devuelta-&lt;br /&gt;y eran un problema para mí, así que pensé la solución.&lt;br /&gt;Problema * Risa * Solución- me dije.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran más de diez y más de quince: veintincuatro.&lt;br /&gt;Así que eran muchos y los tuve que numerar.&lt;br /&gt;Pacoqui uno, pacoqui dos, y así hasta veinticuatro.&lt;br /&gt;Ajoblanco los eliminó, pero parece que dejaron huevitos y ahora crecen por todos lados.&lt;br /&gt;Los pacoquis obstruyen el fluir enmantecado de mi casa.&lt;br /&gt;Descubro pacoquis&lt;br /&gt;Ajoblanco viene&lt;br /&gt;los elimina.&lt;br /&gt;en ese orden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta que un día en la cocina se salieron con la propia.&lt;br /&gt;Yo tenía un cuchillo en la mano-&lt;br /&gt;porque en mi cocina hay cuchillos y yo tengo una mano.&lt;br /&gt;Ajoblanco estaba agachado, eliminaba pacoquis.&lt;br /&gt;Me daba la espalda. Me la daba.&lt;br /&gt;Yo tenía un cuchillo en la mano.&lt;br /&gt;Quiero decir. Eso nunca significó nada para mí,&lt;br /&gt;mientras duró el fluir enharinado de mi casa.&lt;br /&gt;Pero esta vez: pacoqui 39 me dijo:&lt;br /&gt;tenés un cuchillo en la mano- hay un hombre que te da la espalda.&lt;br /&gt;Lo tuve que matar, lo tuve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora hay pacoquis por todos lados.&lt;br /&gt;Un amigo me dijo que crecen en los intersticios.&lt;br /&gt;Se me llenó la casa de pacoquis&lt;br /&gt;que tienen la consistencia de una uña y la crocancia de lo que no se deja comer.&lt;br /&gt;Durante la noche no molestan porque duermen:&lt;br /&gt;para dormirse cuentan /entre todos/ un cuento perfecto.&lt;br /&gt;Así se duermen y me duermen y me duermo entonces&lt;br /&gt;Perfecto.&lt;br /&gt;Pero al despertar, despiertan y se corrigen.&lt;br /&gt;Se corrigen unos a otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro día pacoqui 49 le corrigió un brazo a pacoqui 92.&lt;br /&gt;Yo lo ví con mis ojos: le corrigió el brazo pero por su bien.&lt;br /&gt;Ese brazo ahí sobraba.&lt;br /&gt;ESE brazo.&lt;br /&gt;Era un exceso.&lt;br /&gt;Recién después recapacité:&lt;br /&gt;tal vez ajoblanco era víctima.&lt;br /&gt;Tal vez le habían comido los dedos que le hacían falta.&lt;br /&gt;Los pacoquis.&lt;br /&gt;Los pacoquis no necesitan, porque no les hace falta.&lt;br /&gt;Si a un pacoqui le corrijen un brazo, o una rodilla, ya no le hace falta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso sí: la casa esta limpia, ahora- eso sí.&lt;br /&gt;Algunas mañanas me levanto y pienso en lo bueno.&lt;br /&gt;En la conviviencia.&lt;br /&gt;En los pacoquis que limpian.&lt;br /&gt;Limpian, pulen, liman asperezas.&lt;br /&gt;(Pero a mi pereza no hay pacoqui que pueda limpiarla)&lt;br /&gt;Pero cuando pienso digo: tal vez sea mejor: así.&lt;br /&gt;Pero los pacoquis no pueden ser.&lt;br /&gt;No pueden ser yo- no nos pdemos.&lt;br /&gt;Porque en un momento me hace falta.&lt;br /&gt;Y los pacoquis no pueden con.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-113779318726174254?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/113779318726174254/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=113779318726174254' title='15 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/113779318726174254'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/113779318726174254'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2006/01/los-pacoquis.html' title='Los Pacoquis'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-113632337339983690</id><published>2006-01-03T13:22:00.000-08:00</published><updated>2006-01-03T13:30:36.716-08:00</updated><title type='text'>la lengua de las moscas</title><content type='html'>cría moscas-&lt;br /&gt;te comerán la lengua.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-113632337339983690?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/113632337339983690/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=113632337339983690' title='7 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/113632337339983690'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/113632337339983690'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2006/01/la-lengua-de-las-moscas.html' title='la lengua de las moscas'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-113269470388515020</id><published>2005-11-22T13:20:00.000-08:00</published><updated>2005-11-22T13:25:03.910-08:00</updated><title type='text'>Breves consejos para una Escritura de Izquierda</title><content type='html'>1&lt;br /&gt;¿Cómo describir a una persona espástica, una persona que tiene un afección en el Sistema Nervioso Central, sin que parezca que quien escribe se está burlando de ella? Decir que "la Escribana tenía una afección en el Sistema Nervioso Central" es muy amable con ella, pero no es eso lo que se quiere contar. La escritura tiene que juntar valor y describir con crudeza.&lt;br /&gt;Porque lo que quiero escribir es que la escribana era un pez.&lt;br /&gt;Tenía, además, una venda en un brazo- se había accidentado hacía unos días. Tenía también moretones, pero ese es un detalle demasiado patético que tal vez debería procesar por mi cuenta.&lt;br /&gt;Para firmar un papel- es una Escribana: se arroja sobre el escritorio y la lapicera recorre con prolijidad infinita unos centímetros, mientras el resto del cuerpo estalla en asimetrías y sus pies quedan flotando en el aire, el cuerpo horizontal sobre la silla, y las piernas se mueven como si pedalearan.&lt;br /&gt;Flotaba, nunca encontraba un centro, parecía empezar a apoyar el peso de su cuerpo en una pierna que se flexionaba, pero la pierna seguía flexionándose más de la cuenta y volvía a levantarse y se apoyaba con la espalda contra la pared, pero la espalda rozaba la pared y volvía a inclinarse sobre otra de sus piernas y así.&lt;br /&gt;Cuando nos sentamos junto a la mesa de la sala del Banco Río donde se llevaría a cabo la transacción, el padre del vendedor le dijo con una amabilidad exasperante: menos mal que se lastimó la mano izquierda. Sí, dijo la Escribana pez sonriendo o sufriendo, sin dejar de dar vueltas dentro de la pequeña superficie de su silla.&lt;br /&gt;Ya me estoy burlando, siento que me estoy burlando.&lt;br /&gt;La Escribana. Todo su oficio se centra en la precisión, pensé, en la exactitud de lo que cualquiera podría hacer más o menos bien. Dar fe, constatar, todo a través de una firma que más vale por ser suya. Y al leer en voz alta la Escribana pez transformaba toda la vorágine, toda la intensidad de su cuerpo sin eje y sin ritmo, en una voz armónica, una dicción perfecta, melodiosa.&lt;br /&gt;Supe que se trataba de la escritura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2&lt;br /&gt;Es preciso escribir con la mano izquierda. Excepto aquellos escritores cuya mano hábil es precisamente esa. Ellos deberán escribir con la mano derecha, por supuesto. El consejo radica en la necesidad de escribir con la mano inhábil. Gran parte de los problemas de la actual literatura argentina son provocados por la propensión de los escritores a escribir con su mano hábil. Jamás sería capaz de dispersar su mente, al punto de concebir una descripción fuera de lugar, un chiste inconducente o una historia que no le importa, un escritor que está esforzándose para poder escribir con su mano inhábil.&lt;br /&gt;La escritura es el modo específico en que se atraviesa una dificultad. Debe quedar registro de esto. Este consejo apunta a una verdadera escritura de izquierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3&lt;br /&gt;...a requerimiento de las partes,&lt;br /&gt;me constituyo en la sucursal del banco Río,&lt;br /&gt;ubicado en la Avenida Cabildo 1741 de esta ciudad,&lt;br /&gt;donde ante mí, comparecen:&lt;br /&gt;La Escribana pez enmudece de pronto, queda congelada y sé que cada uno de los cinco que la rodeamos creemos que ya no podrá volver. Pero continúa.&lt;br /&gt;La Escribana pez lee unos papeles que son verdad. Los lectores, nosotros, entre los que venden y los que compramos, debemos certificar la verdad del texto. En esas hojas hay una historia: "El terreno sobre el que se halla construido el edificio tiene las medidas y linderos expresados...". Y esa historia es cierta, es verdad. Sin embargo hay palabras, y el modo de escribirlas y presentarlas es uno determinado, y no cualquier otro, aunque podría serlo. Ese modo será, finalmente, el estilo de la escritura. El estilo de la verdad.&lt;br /&gt;Para autorizarse, el texto estriba en textos anteriores: esto es escritura de escrituras: "... redactado el 13 de Junio de 1960 ante el escribano Horacio j. Pampliega, pasada al folio 1076 del registro notarial 205 de esta ciudad, legajo 7830". El escribano Pampliega como cita de autoridad, los números como recurso de verosimilitud. Claro que si esto falla la consecuencia no es la pérdida de un posible lector, sino la caída de una verdad.&lt;br /&gt;Esto pensaba mientras la Escribana pez se arrojaba sobre la mesa y leía la verdad que necesitábamos. Y supe que pensaba en la escritura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4&lt;br /&gt;A la hora de escribir sobre una personaje que ocupa el cargo de Presidente de una Nación, debe tener presente el escritor que esta clase de personas tiene cuatro dedos en las manos; excepto en las manos derechas, donde tienen además un pulgar que les permite saludarse en las reuniones. Si el escritor pasa por alto este tipo de información, es posible que termine cayendo en el relato fantástico o el mero humorismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5&lt;br /&gt;Tengo la escritura en mi poder.&lt;br /&gt;También tengo en mi poder unas llaves, las llaves de mi nuevo departamento.&lt;br /&gt;Podría decir que tengo en mi poder, por lo tanto, un departamento. Pero la escritura me explica que hay allí el registro de un relato, y el poder que tengo ahora es el de incluirme en él.&lt;br /&gt;No hay propiedad privada. Hay relato. Eso es la escritura de izquierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Continuará...)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-113269470388515020?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/113269470388515020/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=113269470388515020' title='22 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/113269470388515020'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/113269470388515020'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/11/breves-consejos-para-una-escritura-de.html' title='Breves consejos para una Escritura de Izquierda'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>22</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-113208962265889058</id><published>2005-11-15T13:19:00.000-08:00</published><updated>2005-11-15T13:20:22.670-08:00</updated><title type='text'>La Verdad</title><content type='html'>Yo estaba en la calle, esperando a un amigo. De pie, leía un libro.&lt;br /&gt;Noté la presencia de algo inmóvil cercano a mí.&lt;br /&gt;Levanté la vista. No vi nada y volví al libro. Pero la sensación de esa presencia persistía.&lt;br /&gt;Cerré el libro y lo vi. Un nene, muy pequeño y muy rubio, vestido con el uniforme de un colegio, me miraba sonriendo.&lt;br /&gt;Aunque estábamos solos, el y yo, me señaló con un dedo. Y dijo:&lt;br /&gt;"una persona leyendo un libro".&lt;br /&gt;Le sonreí. Pareció conformarse, siguió caminando.&lt;br /&gt;Intenté seguir leyendo pero no pude concentrarme. Miré al nene, muy rubio y pequeño, caminando solo por la calle. Lo vi cruzarse con una mujer que llevaba un par de bolsas de supermercado en cada mano. Lo vi detenerse, señalarla y decir:&lt;br /&gt;"una persona lleva unas bolsas. Hace las compras"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los nenes y los locos dicen siempre alguna verdad.&lt;br /&gt;El nene loco dice siempre Toda la Verdad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-113208962265889058?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/113208962265889058/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=113208962265889058' title='8 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/113208962265889058'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/113208962265889058'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/11/la-verdad.html' title='La Verdad'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-113096084959062471</id><published>2005-11-02T11:46:00.000-08:00</published><updated>2005-11-02T11:47:29.613-08:00</updated><title type='text'>Realismo Edípico</title><content type='html'>Una mujer y su hijo cruzan ahora la calle Monroe.&lt;br /&gt;El niño, en delantal celeste y pantalocitos blancos, no mira en ningún momento del trayecto a los autos que doblan pudiendo matarlo; permanece extasiado besando el brazo de su madre que lo sostiene- besa ese brazo y sonríe.&lt;br /&gt;Supuse que esto alegraba a la madre, un hijo besándola sin parar, arriesgando su vida por besarla; sin embargo, agarra al niño de una orejita y se la retuerce con encono.&lt;br /&gt;Supuse que esto desagradaría al niño; sin embrago, su risa se acentúa y comienza a besar el brazo con mayor intensidad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-113096084959062471?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/113096084959062471/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=113096084959062471' title='8 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/113096084959062471'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/113096084959062471'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/11/realismo-edpico.html' title='Realismo Edípico'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-113044168269707651</id><published>2005-10-27T12:33:00.000-07:00</published><updated>2005-10-27T12:34:42.713-07:00</updated><title type='text'>Canje</title><content type='html'>El guitarrista de los dedos infectos estaba sentado sobre el colchón. Apoyaba un pie de costado sobre la alfombra y la planta del otro encima. Los ojos cerrados y las cuerdas en el vientre. Concentraba.&lt;br /&gt;La puerta de la habitación se abrió.&lt;br /&gt;Era el Diablo.&lt;br /&gt;Cuando logró llamar su atención, el Diablo se sentó en el colchón, a su lado.&lt;br /&gt;"Tu música, la maravillosa música que compones, se escuchará en todo el mundo. Más que los Beatles y Bach y las canciones de moda, todo junto. Cada persona de este mundo, en todos los continentes, escuchará tu música y la apreciará hasta el extasis. Será una fiebre, una pandemia. Cambiará el mundo, tu música".&lt;br /&gt;El guitarrista de los dedos infectos abrió grandes los ojos lagañosos, y comenzó a buscar con sus manos la parte de su organismo donde suponía tener el alma. Y respondió: pero...&lt;br /&gt;Pero, dijo el Diablo, Nadie, ni siquiera tus familiares ni tus amigo más cercanos, NADIE sabrá que esa música la compusiste vos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quería su alma.&lt;br /&gt;Sólo quería jugar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-113044168269707651?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/113044168269707651/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=113044168269707651' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/113044168269707651'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/113044168269707651'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/10/canje.html' title='Canje'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-113027048995960301</id><published>2005-10-25T13:01:00.000-07:00</published><updated>2005-10-25T13:02:39.143-07:00</updated><title type='text'>Invitados.</title><content type='html'>Aquí estaré hoy, leyendo un cuento pesadillesco pero amable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Grupo Literario Alejandría te invita a participar de la Noche de Cuentos, el Martes 25 de Octubre. El encuentro consistirá en la lectura de cuentos, a cargo de sus autores. También se contará con la presencia del escritor invitado Pablo de Santis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lugar es BARTOLOMEO, en Bartolomé Mitre 1525, capital federal.&lt;br /&gt;El encuentro comienza a las 21 horas, y la entrada es libre y&lt;br /&gt;gratuita. Los encuentros se realizan cada dos Martes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-113027048995960301?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/113027048995960301/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=113027048995960301' title='6 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/113027048995960301'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/113027048995960301'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/10/invitados.html' title='Invitados.'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-113018704376468024</id><published>2005-10-24T13:42:00.000-07:00</published><updated>2005-10-24T13:50:43.776-07:00</updated><title type='text'>Voto Desnudo</title><content type='html'>Amilcar votó desnudo.&lt;br /&gt;El domingo 23 de Ocutbre de 2005, a las 15:40, Amilcar entró a la escuela de la calle Armenia. Llevaba consigo los argumentos para votar en blanco, pero entraría al cuarto oscuro dispuesto a dejarse sorprender. Siempre tenía esa intención; todos los Domingo electorales de su vida había llegado a la puerta de la escuela de la calle Armenia con la misma predisposición, y casi los mismos argumentos para votar en blanco. De todos los horrores que conocía, le resultaba más llevadero el horror a la página en blanco. Y eso votaba.&lt;br /&gt;Amilcar salió de su casa a las 15:35 del Domingo. Siempre había votado en esa escuela, desde el retorno de la democracia, y ahora descubría los hilos invisibles que conectaban sus últimas cinco mudanzas acercándolo al lugar en que debía votar.&lt;br /&gt;Durante ese breve recorrido, cinco minutos, Amilcar sintió que la calle lo obligaba a pensar lo mismo de siempre: su fascinación ante ese día en que todos, todos, salen de sus casas a hacer lo mismo, la misma cosa.&lt;br /&gt;Esto, tan natural y operativo en apariencia, se le aparecía a Amilcar con la textura de un misterio fascinante. Una escena colectiva un tanto insensata, avalada y sostenida por miles de ciudadanos que se desconocen.&lt;br /&gt;Habría que hacer algo con esto, pensaba Amilcar. Algo. No se le escapaba que ese algo era en realidad lo que estaba convenido de antemano: el voto. Por eso estaba predispuesto a dejarse sorprender en el cuarto oscuro, y así llevar a cabo ese algo. Pero la realidad lo empujaba, siempre lo había empujado, a cerrar el sobre vacío y volver a casa pensando que ‘habría que hacer algo’, y que eso que le proponían no era algo para hacer.&lt;br /&gt;Amilcar dejó su documento en la mesa y entró al cuarto oscuro a las 15:50. Miró las boletas a su alrededor, dispuesto a ser sorprendido y a actuar en consecuencia.&lt;br /&gt;De pronto sintió algo de calor, o falta de aire. Pensó que tal vez le había bajado la presión, o quizá fuera el calor producto del potente tubo de luz blanca tan cercano a su cabeza. Comenzó a inquietarse. Dejó la campera sobre el respaldo de un asiento. Hacer eso dentro de un cuarto oscuro le produjo una sensación rara, que en principio interpretó como ‘liberadora’. Vio la puerta cerrada. Escuchó voces afuera, voces de personas que tenían prohibido entrar mientras él estuviera allí. Se sentó en el piso y se sacó los zapatos y las medias. Se puso de pie para sentir el contacto del suelo con sus plantas. El suelo, no había reparado antes en el suelo. Un suelo capaz de tener temperatura. Comenzó a caminar, tomando boletas, leyéndolas y dejándolas en su lugar. Se desabrochó el pantalón y lo ayudó a caer. Con los pantalones entre los tobillos se veía ridículo, así que se los quitó por completo, los dobló y los ubicó junto a los zapatos. Las voces de afuera eran las mismas que antes. En un instante creyó que golpeaban la puerta. Esperó unos segundos. Nada. Pasado el susto notó que se sentía mucho mejor. Se sacó la camiseta. Luego se sacó los calzoncillos y su pene flácido quedó colgando sobre la mesa, señalando una boleta. Cuando leyó el nombre de la candidata, en la boleta señalada, no pudo evitar una carcajada breve pero sonora.&lt;br /&gt;De todos modos se sobrepuso a la tentación y cerró el sobre vacío. Se puso la camiseta, los calzoncillos y los pantalones, las medias, los zapatos y finalmente la campera. Salió del cuarto oscuro, introdujo el sobre en la urna y se fue.&lt;br /&gt;Había votado desnudo.&lt;br /&gt;A la noche se juntó a comer un asado con sus amigos. Escucharon los resultados de las elecciones en la radio mientras preparaban el fuego. Había ganado el Ingeniero.&lt;br /&gt;Aprovechando el silencio de las dentaduras que tironeaban para desprender la carne del hueso, Amilcar confesó lo suyo: voté desnudo.&lt;br /&gt;Todos rieron unas carcajadas de vino atragantadas en carne. Y nadie retomó el tema: habían reído de un chiste.&lt;br /&gt;No durmió bien esa noche, Amilcar.&lt;br /&gt;A la mañana siguiente, Amilcar llamó desde el trabajo a uno de sus amigos. Le explicó, y le costó convencerlo de la veracidad de sus palabras, que había votado desnudo, completamente desnudo.&lt;br /&gt;El otro, cuando por fin se convenció, empezó a demostrar cierto interés; Amilcar, entusiasmado, buscó palabras para aquellas sensaciones del cuarto oscuro, que hasta el momento habían permanecido veladas. Explicó que había estado desnudo en un espacio público, público pero íntimo; y el Estado y la Justicia Electoral habían protegido, con armas de fuego, la privacidad de su acto.&lt;br /&gt;Había votado desnudo.&lt;br /&gt;Para entonces, su amigo estaba ya cautivado por la idea.&lt;br /&gt;Si bien Amilcar no dijo una palabra más acerca del asunto, a las pocas semanas la idea del voto desnudo se había propagado por todo su ambiente social y los ambientes aledaños. Sin embrago, para su sorpresa, notó, un poco aliviado y un poco deshonrado, que un extraño pudor ocultaba el nombre del autor intelectual y material: Amilcar.&lt;br /&gt;Dos años más tarde se eligió Presidente de la Nación. En los meses previos a los comicios, Amilcar recibió centenares de llamados telefónicos y mails, incluso de personas que desconocía por completo, que lo interrogaban acerca del Voto Desnudo.&lt;br /&gt;Sin darse cuenta, y sin medir el fervor súbito de sus palabras, Amilcar se fue convirtiendo en un predicador secreto y personalizado del Voto Desnudo.&lt;br /&gt;El domingo 16 de Octubre de 2007 Amilcar volvió a desnudarse en el cuarto oscuro de la escuela de la calle Armenia. Esta vez se trató de un acto más mecánico y para nada espontáneo, pero intenso al fin.&lt;br /&gt;El asado, esa noche, comenzó con caras largas y promesas de exilio, como en épocas pasadas: había vuelto a ganar el Ingeniero, esta vez en la elección presidencial.&lt;br /&gt;Entre los asistentes los votos se repartían parejos entre los principales candidatos- menos el Ingeniero, claro- y algún voto en blanco. Pero había unanimidad: todos habían votado desnudos.&lt;br /&gt; Apagaron la radio y sus noticias amargas, y se dedicaron a intercambiar los relatos de sus experiencias nudistas en el cuarto oscuro.&lt;br /&gt;En los días que siguieron, Amilcar fue encontrándose con algunos datos acerca de su ‘éxito’ espontáneo e innombrable. En la radio no lo habían dicho y los diarios no lo decían, no porque prefirieran ocultarlo sino sencillamente porque no lo sabían, pero cientos de personas comentaban que otros cientos de personas habían adherido también al Voto Desnudo.&lt;br /&gt;Había comenzado a gestarse una especie de revolución invisible, silenciosa y absolutamente inoperante, pero revolución al fin.&lt;br /&gt;Estas características ligadas al secreto, la complicidad, la militancia sin riesgo y los efectos imposibles de medir (por lo que no había posibilidad de fracasar) hicieron que la propuesta se expandiera y llegara a los puntos más remotos de la sociedad. El número de "partidarios", o "jugadores", se multiplicaba día a día. Claro que la tendencia se auto regulaba; esto es: cualquier intento de publicidad, o simple publicación, extinguiría el movimiento. Es decir que si el movimiento llegaba a tomar estado público, perdería la intimidad, que constituía su razón de ser y objetivo último.&lt;br /&gt;Se acercaban las elecciones legislativas de 2009, y el país se encontraba, una vez más, a punto de explotar. Pero se decía, como siempre, que esta vez explotaría en serio. No faltaban argumentos que sostuvieran la predicción: la gestión del Ingeniero era nefasta, y había comenzado a generar perjuicios hasta para los de su clase, que lo habían apoyado desde un comienzo.&lt;br /&gt;Se decía que los candidatos del Ingeniero Presidente eran ‘invotables’, lo que complicaría seriamente la gobernabilidad. Los partidos de izquierda habían sido proscriptos con el argumento de que estaban aliados a "organizaciones violentas que hacen peligrar la democracia"; y la única oposición estaba representada por el ala sobreviviente del justicialismo, bloque con el cual el Ingeniero había triunfado en las elecciones, aliados a ciertos sectores de las Fuerzas Armadas.&lt;br /&gt;Mientras tanto, habían comenzado a aparecer algunos sondeos clandestinos- las encuestas clandestinas eran un bastión importante de la rebelión popular en ciernes- que indicaban que, si bien ningún candidato tenía una intención de voto superior al 15%, más del 40% de la población se desnudaría en el cuarto oscuro a la hora de emitir su voto.&lt;br /&gt;En medio de las coberturas periodísticas de las revueltas sociales, un influyente comunicador oficialista dejó deslizar unas palabras ambiguas que fueron interpretadas, por muchos, como una velada alusión al Voto Desnudo.&lt;br /&gt;La posibilidad de que el espacio público sea apropiado por individuos de intimidades desequilibradas.&lt;br /&gt;El riesgo de la desestabilización del espacio público a través de la intimidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un mes antes de las elecciones, el Ingeniero Presidente habló por Cadena Nacional.&lt;br /&gt;"Dando muestras de un progresismo indiscutible, y una permeabilidad notable a los avances tecnológicos y sociales del mundo actual, la Argentina se convertirá, a partir de estas elecciones, en el primer país en instituir el voto electrónico, universal y obligatorio."&lt;br /&gt;Ese Domingo no fue un Domingo, puesto que las vicisitudes del sistema electoral electrónico dilataron los comicios por una semana. En las calles, esa semana, cada cual hizo lo suyo.&lt;br /&gt;El Martes 20 de Octubre de 2009, Amilcar se sentó frente al monitor de su PC, dispuesto a dejarse sorprender.&lt;br /&gt;Se quitó la ropa. Con una mano aferró el mouse, mientras la otra sostenía un cigarrillo que había conseguido, días atrás, en el mercado negro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-113018704376468024?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/113018704376468024/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=113018704376468024' title='10 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/113018704376468024'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/113018704376468024'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/10/voto-desnudo.html' title='Voto Desnudo'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-112854623922331072</id><published>2005-10-05T14:03:00.000-07:00</published><updated>2005-10-05T14:03:59.223-07:00</updated><title type='text'>10</title><content type='html'>El baterista de los brazos mancos es de Ciudad Evita. El guitarrista de los dedos infectados es de Belgrano. Se conocieron en Barcelona: probaban suerte. Ahora es sábado y están en una terraza, y son muchísimo sentido cuando hacen su versión de Atahualpa.&lt;br /&gt;Ahora hay un sonido más. Lo siento un exceso; no como una decisión errónea de los intérpretes, sino como un exceso en mi cuerpo. No alcanzo a contener ese sonido más. El sonido, porfiado, aumenta su volumen. Progresivamente.&lt;br /&gt;Un avión sucede con la panza iluminada por sobre los músicos y sobre nosotros y sobre la terraza. Los músicos no lo ven porque entrecierran los ojos para sonreír con gusto.&lt;br /&gt;Lo sigo un rato con la mirada, y lo dejo ir, vergonzoso: detesto las redundancias.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-112854623922331072?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/112854623922331072/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=112854623922331072' title='11 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112854623922331072'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112854623922331072'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/10/10.html' title='10'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-112854619955138712</id><published>2005-10-05T14:02:00.002-07:00</published><updated>2005-10-05T14:03:19.553-07:00</updated><title type='text'>9</title><content type='html'>Lo que vi primero fue un insecto demasiado feo; perturbador. Estaba armado con dos mitades enteras, y llevaba una velocidad poco correspondiente. Su vuelo era lento pero los movimiento que realizaba eran aceleradísimos.&lt;br /&gt;El insecto se posó vertical sobre el vidrio de la ventana. Me acerqué a verlo.&lt;br /&gt;No era uno, eran dos. Dos moscas. La mosca pequeña tomaba del talle y por la espalda a la mosca grande. Con movimientos minúsculos pero cargados de sentimiento, la mosca pequeña penetraba a la mosca grande.&lt;br /&gt;Para ser un insecto era feo y perturbador. Para ser dos, estaba bastante bien.&lt;br /&gt;Las moscas encastradas se despegaban apenas del vidrio, ensayaban un vuelo torpe y romántico y volvían a posarse.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-112854619955138712?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/112854619955138712/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=112854619955138712' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112854619955138712'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112854619955138712'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/10/9.html' title='9'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-112854617609650866</id><published>2005-10-05T14:02:00.001-07:00</published><updated>2005-10-05T14:02:56.096-07:00</updated><title type='text'>8</title><content type='html'>Llueve. Una mujer, una madre joven, transporta un cochecito con su hijo adentro. Llueve incómodo en los ojos de la madre joven. Intenta maniobrar, levanta las ruedas delanteras del cochecito y lo sube por fin a la vereda. El cochecito está herméticamente cerrado por un parabrisas de plástico transparente. Adentro, el niño festeja con carcajadas la ocurrencia de las gotas que van a estamparse contra el plástico.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-112854617609650866?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/112854617609650866/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=112854617609650866' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112854617609650866'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112854617609650866'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/10/8.html' title='8'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-112854615475678623</id><published>2005-10-05T14:02:00.000-07:00</published><updated>2005-10-05T14:02:34.756-07:00</updated><title type='text'>7</title><content type='html'>Algo de una unión caníbal.&lt;br /&gt;Cuatro muchachos perfectamente simétricos comen juntos en un restaurante. Son corpulentos y sus rostros, más o menos infantiles. Ríen todos una misma risa sostenida, polimorfa, se tocan sus cuerpos por momentos y hablan en voz alta. Festejan, al parecer. Festejan estar, ser los cuatro ahí, juntos, estar enteros como grupo.&lt;br /&gt;Esta imagen no provoca nada.&lt;br /&gt;Bajamos la mirada, vemos sus platos. Los cuatro comen milanesa napolitana con papas fritas y ensalada mixta. Los cuatro tienen sus vasos llenos de vino hasta la mitad. Los vemos masticar, llenar sus corpulencias al mismo tiempo sin dejar de reír. Se comen. Se mastican sus cuerpos, su unidad de carne. Sus cuatro estómagos procesan las imágenes de los otros que los miran hechas carne triturada por sus muelas.&lt;br /&gt;Llegará otro amigo, el quinto, y pedirá una porción de rabas. No quiero estar presente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-112854615475678623?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/112854615475678623/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=112854615475678623' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112854615475678623'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112854615475678623'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/10/7.html' title='7'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-112854612806656916</id><published>2005-10-05T14:01:00.001-07:00</published><updated>2005-10-05T14:02:08.066-07:00</updated><title type='text'>6</title><content type='html'>Supongo que la expresión ‘enterar’ significa algo así como ‘volver entero’. Existe algo que desconozco, por lo tanto soy incompleto. Cuando paso a saberlo, me entero.&lt;br /&gt;¿Es posible enterarse a través del saber?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-112854612806656916?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/112854612806656916/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=112854612806656916' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112854612806656916'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112854612806656916'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/10/6.html' title='6'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-112854608480583472</id><published>2005-10-05T14:01:00.000-07:00</published><updated>2005-10-05T14:01:24.806-07:00</updated><title type='text'>5</title><content type='html'>El tío de alguien se va a operar y necesita doce dadores de sangre. Cuando alguien me dice esto, me retrotraigo a mi infancia y recuerdo los llamados a la solidaridad que aparecían en televisión, en los que se pedían dadores de sangre. Entonces reacciono: desde aquella época, desde la prehistoria de mi vida mi mente se obstinó en mantener la idea de que los dadores son una unidad de medida. Doce dadores de sangre serían, en mi mente infantil, algo así como doce centímetros cúbicos. Cuando alguien me cuenta sobre los dadores que necesita su tío, no dudo en que se refiere a doce personas que dan algo de su sangre. Recién después me entero de que hasta ahora esa expresión misteriosa permanecía velada.&lt;br /&gt;Recién me entero.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-112854608480583472?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/112854608480583472/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=112854608480583472' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112854608480583472'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112854608480583472'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/10/5.html' title='5'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-112854605489570989</id><published>2005-10-05T14:00:00.000-07:00</published><updated>2005-10-05T14:00:54.896-07:00</updated><title type='text'>4</title><content type='html'>El baterista y el guitarrista se acoplan, se escuchan y se persiguen. La música está allí, barajando sus persecuciones hasta construir la ilusión de una totalidad, un universo entre dos que se completan. Esto que es el sexo, produce cierta incomodidad entre los demás que escuchan. Me acerco al oído de mi compañera: ‘esto es sexo’. Ella está de acuerdo. Conjuramos entonces cualquier vestigio de incomodidad. El baterista y el guitarrista tocan una versión de Atahualpa. No estoy seguro de que se trate la versión de una canción de Atahualpa, creo que es más bien, de modo literal, una versión de Atahulpa. De pronto, la ausencia del bajista que la lógica musical exigiría se convierte en el mejor bajista posible.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-112854605489570989?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/112854605489570989/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=112854605489570989' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112854605489570989'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112854605489570989'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/10/4.html' title='4'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-112854601482316134</id><published>2005-10-05T13:59:00.001-07:00</published><updated>2005-10-05T14:00:14.823-07:00</updated><title type='text'>3</title><content type='html'>La chica es recién un poco más que una niña y está sentada delante de mí. Mira por la ventanilla un rato, tuerce los ojos y me espía. Lo hace con cierto ritmo.&lt;br /&gt;La chica un poco más que niña mastica un chicle, se puede ver desde acá el movimiento de su mandíbula. Tiene el pelo castaño, nunca lo ha teñido. Tuerce los ojos. Masca chicle y me espía. Un instante se llena de olor a frutilla, a esencia de frutilla- olor a chicle. Cuando la miro, recién termina un bostezo. Vuelve a masticarse. Percibo un placer oscuro en su boca de frutilla. Ella es de chicle; el chicle cambia de forma cada vez que sus hileras de dientes se juntan, y cada vez toma la forma de su masticación, que es su forma.&lt;br /&gt;Se va a bajar del colectivo; se va a sacar el chicle de la boca; va a ver la goma rosada configurada por su masticación, el autorretrato esculpido por sus dientes; lo va a arrojar suficientemente lejos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-112854601482316134?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/112854601482316134/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=112854601482316134' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112854601482316134'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112854601482316134'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/10/3.html' title='3'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-112854598580181766</id><published>2005-10-05T13:59:00.000-07:00</published><updated>2005-10-05T13:59:45.803-07:00</updated><title type='text'>2</title><content type='html'>¿Hace cuanto no me veo en un espejo de cuerpo entero?&lt;br /&gt;Eliminada la posibilidad, inexistente de por sí, de verme por completo, pienso en esa situación que simula una totalidad que es verme, de una sola vez, de la cabeza a los pies. Hace mucho, me respondo, tanto que no recuerdo ya.&lt;br /&gt;Guardo de mí múltiples fragmentos memorizados, la barba, ciertas manos, una frente. Los hilos que convierten mis fragmentos en un cuerpo están ocultos. Hay algo salvaje en eso.&lt;br /&gt;El salvajismo que nace cuando no nos vemos en un espejo por mucho tiempo, el salvajismo que suponemos a quien no se ha visto nunca en un espejo, ese salvajismo ubicado en la imposibilidad de una perspectiva de nuestro propio cuerpo. Perspectivamente salvajes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-112854598580181766?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/112854598580181766/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=112854598580181766' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112854598580181766'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112854598580181766'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/10/2.html' title='2'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-112854594966220735</id><published>2005-10-05T13:58:00.000-07:00</published><updated>2005-10-05T13:59:09.666-07:00</updated><title type='text'>1</title><content type='html'>En una terraza hay un baterista y un guitarrista y los demás miran. El baterista tiene dos brazos que se mueven como si cada uno de ellos creyera ser el brazo de un manco. Sonríe.&lt;br /&gt;El guitarrista lleva un pantalón rojo y aleja su torso y su cara de unas manos caníbales que intentan exiliarse al otro lado del espejo, saltar el cerco, pero no pueden sino enredarse en unas cuerdas infectadas de algo que desconocemos. Sonríe.&lt;br /&gt;Se están escuchando y sólo así, y sólo por eso, pueden seguir. Pronto los demás que miran se encuentran con una conclusión que sólo puede formularse como pregunta: ¿Hace cuanto no vemos a dos personas escuchándose?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-112854594966220735?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/112854594966220735/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=112854594966220735' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112854594966220735'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112854594966220735'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/10/1.html' title='1'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-112836738492033689</id><published>2005-10-03T12:22:00.000-07:00</published><updated>2005-10-03T12:23:04.930-07:00</updated><title type='text'>Carta no enviada #1</title><content type='html'>Querido Federico:&lt;br /&gt;Son tiempos difíciles para nosotros: la trama se cuela- tenemos poros y la trama se cuela: dos flores se marchitan en el estómago de un pingüino que ya no bebe.&lt;br /&gt;En las revistas, en las películas y en los libros, en todo aquello que consumimos está la trama; y he notado que ahora casi todas las tramas se elaboran en forma de rankings- lo único que articula a los elementos es que unos son más "grandes" que otros en lo sucesivo: dos flores se marchitan en el estómago de un pingüino que ya no bebe.&lt;br /&gt;Hay una pareja discutiendo; el hombre se para y parece a punto de pegarle; la mujer mira la mesa y recuerda su mejilla; él levanta la vista y suspira: dos flores se marchitan en el estómago de un pingüino que ya no bebe.&lt;br /&gt;El hombre sus pira y un mozo, que es el rey de los que tienen brazos, intercede con su bandeja y la televisión hace sus colores mudos: dos flores se marchitan en el estómago de un pingüino que ya no bebe.&lt;br /&gt;Tal vez nunca te envíe esta carta, tal vez no sea necesaria la comunicación; tal vez sucede simplemente que me sirve tu existencia para escribir lo que merezco- escribir: dos flores se marchitan en el estómago de un pingüino que ya no bebe.&lt;br /&gt;Porque cuando me siento así, como en el bar de ahora estoy, cuando me siento y pienso sin escribir pienso en mis años, ya sabés, y pienso en la bizca- la que no se puede mirar a los ojos: dos flores se marchitan en el estómago de un pingüino que ya no bebe.&lt;br /&gt;Ellos son la trama, Federico, los que establecen las conexiones y las jerarquías- todo lo conectan y lo jerarquizan- y nosotros tenemos nuestras anotaciones, nuestra letra para escapar de la mano ensangrentada de la trama: dos flores se marchitan en el estómago de un pingüino que ya no bebe.&lt;br /&gt;Tu abuela dice que la trama es lo masculino de las cosas- quiere decir que es un ojo masculino el que encuentra la trama en las cosas- cree, en realidad, que lo contrario a la trama es ella: tu abuela es lo contrario a la trama.&lt;br /&gt;El hombre se sienta y no sabe si besarla; ella no sabe si tampoco; el mozo especula; en los colores mudos del televisor, unos hombres matan a otros hombres que mueren: dos flores se marchitan en el estómago de un pingüino que ya no bebe.&lt;br /&gt;La única trama es la trama de la guerra.&lt;br /&gt;Te saluda,&lt;br /&gt;Tu abuelo.&lt;br /&gt;P.D: puede ser que nuestros cuentos, nuestras anotaciones, no sean lo contrario. La trama existe entre nosotros, y eso somos también. No está mal. Nuestras anotaciones no son- no deben ser- la conclusión perfecta de lo contrario; apenas el campo de batalla; el testimonio de nuestra resistencia: dos flores se marchitan en el estómago de pingüino que ya no bebe.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-112836738492033689?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/112836738492033689/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=112836738492033689' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112836738492033689'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112836738492033689'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/10/carta-no-enviada-1.html' title='Carta no enviada #1'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-112803375624717534</id><published>2005-09-29T15:37:00.000-07:00</published><updated>2005-09-29T15:42:36.256-07:00</updated><title type='text'>El alcohol y las flores</title><content type='html'>Mañana Viernes a las 21Hs. pueden escuchar Radio Futura, el primer programa de humor futurista de actualidad de la historia de la radio On line. La cosa es en &lt;a href="http://www.radioeter.com.ar/"&gt;www.radioeter.com.ar&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Ahí estaré.&lt;br /&gt;El Sábado pueden ir a escuchar- y ver- al magnánimo Facundo Gorostiza (es el guitarrista de La Selección Nacional de Música Declamativa, así que quién sabe) que se presenta en dúo junto a Santiago Lacabe. La cosa es a las 22Hs.- dice ‘puntual’ pero yo no les creo- En TerrazaMaría, Jorge Luis Borges 2111.&lt;br /&gt;Ahí estaré.&lt;br /&gt;Hoy, por lo pronto, me pueden ayudar a desentrañar el misterio de una flor redonda, de pétalos naranjas, que me mira. Está colocada en algo que podría pasar por florero, de hecho cumple esa función, pero es a todas luces un decantador de vino. Podemos privilegiar el ser al hacer, y decir que es un decantador de vino. De lo contrario, es un florero.&lt;br /&gt;Pero hay algo de la relación entre las flores y el alcohol, que ya manifestaba en el texto anterior, que está latente, y late en el ojo amarillento de la flor redonda que me mira y es un misterio- el mío.&lt;br /&gt;Esta combinación, flor y vino, me recuerda a las tres flores que se marchitan en el estómago de un pingüino que ya no bebe, trama de un cuento que ya aparecerá en Moscas.&lt;br /&gt;El alcohol y las flores. Decíamos que el vómito es la resultante del sentido del alcohol en contacto con nuestro organismo, y decíamos que es preferible expulsar cosas feas- vómito- que cosas lindas- una flor.&lt;br /&gt;La flor me mira y parece explicarme. La noción de la flor como algo lindo participa de un sistema de representaciones bastante lineal, trillado. El problema no es en sí la trilla- que además es un pescado exquisito- sino que la flor, en ese sistema, viene ya con un sentido previo a nuestro encontrarnos con ella. Usamos una flor para decir algo lindo, y cuando la flor aparece en realidad, en la realidad, no somos capaces de dejarnos impactar por su verdad estética para ubicarla en algún lugar de nuestro sistema que se haya ganado. Por eso regalar flores suele ser, casi siempre, algo estúpido. Le regalo una flor a ella, no por algo que nace entre nosotros, sino por algo que nos antecede, un sentido ya completo y ajeno. Las flores son lindas, hay que regalarlas.&lt;br /&gt;Pero nada de todo esto extingue la presencia de esta flor, que es una sola y no parte de un ramo, y me mira con gesto interrogativo. Es posible que, como yo me intrigo ante su presencia, la flor esté intrigada, con mayor justicia, por qué hace ella acá. Por qué la miro.&lt;br /&gt;El sentido del alcohol que bebemos no solo entra en contacto con nuestro organismo. Entra en contacto también con los elementos externos, la geografía. Suelo horrorizarme, al despertar con resaca, por la huellas de una existencia que no recuerdo. Una manija que ya no está, un plato con trozos de panceta a medio comer, agua en el piso, una flor. Es notable con qué espanto reacciona la resaca ante aquello provisorio que la borrachera signó como perpetuo. Esas consecuencias. Supongo que los que bebemos a veces en exceso lo hacemos para rebelarnos contra la tibieza de unas escenas sin consecuencias. La necesidad de que algo ahora se quiebre, se modifique. Es una visión optimista, pero qué más nos queda. El hecho es que luego, en la resaca, la percepción de esas consecuencias, lo que permanece de la borrachera, provoca, como mínimo, una intriga ofendida ante una flor naranja que no tiene olor.&lt;br /&gt;No tiene olor la flor naranja, y dudo que lo haya tenido cuando apareció en mi vida. Cuando la tomo por el tallo para averiguar su olor, y entonces descubrir su carencia, recuerdo haber realizado ese movimiento antes. La textura del tallo despierta un esbozo de recuerdo, una avenida deshabitada, un puesto de flores.&lt;br /&gt;Dos pesos pagué. Me pregunto ahora, como si fuera eso lo que me interroga: ¿Cómo puede salir dos pesos una flor? ¿Qué es lo que se cobra de una flor? Se ve que no es el olor, porque esta no tiene ninguno. Tal vez se cobra eso que decíamos, esa jerarquía de la flor en un sistema de representaciones público. Miro la flor y pienso que escribir- mi escritura- consiste en enfrentarme a ese sistema que trae a la flor jerarquizada entre el resto de los objetos. Enfrentarme de tal modo, con tal vehemencia que me permita descubrir luego, por ejemplo, que en este caso la flor puede ser linda, y puede dar gusto regalarla a quien lo merece. Esta es, al menos, redonda y anaranjada.&lt;br /&gt;Ahora bien: ¿Qué hacía yo, a la madrugada, comprando una flor en una avenida desierta?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-112803375624717534?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/112803375624717534/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=112803375624717534' title='6 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112803375624717534'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112803375624717534'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/09/el-alcohol-y-las-flores.html' title='El alcohol y las flores'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-112734497570330271</id><published>2005-09-21T16:22:00.000-07:00</published><updated>2005-09-21T16:22:55.710-07:00</updated><title type='text'>Primavera</title><content type='html'>Suelo identificar los diversos materiales que el cuerpo expulsa con algo que llamo sentido.&lt;br /&gt;Cuando mi cuerpo expulsa materiales desagradables- vómito, mocos- suelo consolarme pensando que lo desagradable es mejor que salga; que peor sería expulsar cosas bellas- mariposas, alcauciles, pianos.&lt;br /&gt;Por eso está tan mal visto que se escupa en la vía pública; no por el daño que se le ocasiona a la calle, sino porque nos presenta, el escupidor, la evidencia de lo desagradable que tenemos dentro y, nosotros, no podemos dejar salir.&lt;br /&gt;Algo de esto empecé a barruntar buscando explicaciones para mis borracheras.&lt;br /&gt;Hay un vacío en algún lugar del espíritu. Para colmo, Vacío y Espíritu son accidentes geográficos del todo imprecisos. Lo cierto es que ese vacío, en principio, suele yuxtaponerse a la imagen de un vaso vacío- vaciado. Hagan la prueba los que acostumbran beber más de la cuenta: miren un vaso vaciado; ahora, intenten verlo como si fuera un objeto más, como cualquiera de los que lo rodean. Ven. Ahí está la cosa. El vaso vaciado, el vaciamiento como efecto de nuestra experiencia, melancoliza. Y es preciso llenarlo.&lt;br /&gt;Ese vacío, que se ‘localiza’ en el espíritu y se visualiza en el vaso vaciado, pide ser llenado con sentido. Líquido, líquido transporta sentido a nuestro organismo. Suceden cosas, se dice demasiado, en los suburbios de cada palabra hay demasiado silencio, silencio agazapado; de pronto hay demasiado sentido. Al día siguiente, o al final del mismo día, el cuerpo expulsa el excedente de sentido. Vomitamos.&lt;br /&gt;El vomito es la resultante del sentido del alcohol en contacto con nuestro organismo.&lt;br /&gt;El sentido de la primavera es otro; un desahogo tibio, un poco infantil. Casi todos los recuerdos de la infancia transcurren en primavera. Antiguos onirocríticos aseguraban que todos los sueños, más allá de la estación en la que sean soñados, tienen como escenario la primavera.&lt;br /&gt;Desahogo tibio, algo sexuado pero de modo infantil; algo de los olores propios, una extrañeza un poco culposa ante el propio olor. Ese es el sentido que le atribuyo a la primavera.&lt;br /&gt;La resultante del sentido de la primavera- atendiendo a que la primavera es, en esencia, sus primeros días, su llegada- en contacto con nuestro organismo, es el moco. La alergia y sus mocos.&lt;br /&gt;Los mocos, menos agresivos y hediondos que el vomito, no se esconden de inmediato y para siempre en el agua del inodoro. Su primer destino es, o era, el pañuelo.&lt;br /&gt;Antes el hombre usaba pañuelos. Se sonaba- extraordinaria construcción que reduce la acción a su sonido- los mocos en un pañuelo. Y, dada la finitud de los pañuelos, debía esmerarse para hacer durar los más posible cada pañuelo. Para eso el señor sacaba cuentas, analizaba su herramienta, y se entregaba, luego de cada sonada, a su oficio artesanal consistente en ocultar el moco en el pañuelo con alguna parte de la espalda del mismo pañuelo.&lt;br /&gt;El pañuelo duraba un día, y para el señor, el pañuelo era su día. A la mañana, un cuadrado de tela inmaculada desplegado en toda su dimensión: el día a su merced, todo por hacer. Pero entre el trabajo y las diversas ocupaciones urbanas- el sentido de su cotidianeidad- , el tiempo iba arrasando su paño de por venir. Para eso el señor debía ser astuto, y saber optimizar el día pañuelo, plegando y desdoblando, exhibiendo el futuro, la tela limpia, y ocultando el registro de su experiencia, el moco.&lt;br /&gt;El señor leyó que culturas antiguas habían descifrado, en la forma abollada y plegada de un pañuelo usado, la exacta forma del quien lo había utilizado.&lt;br /&gt;Así armó el señor su golem personal, de moco; pudoroso, lo empleó sólo en tareas domésticas.&lt;br /&gt;Luego vinieron las carilinas, los pañuelos descartables. Así el mercado impuso al señor su técnica de circulación del sentido; sin acumulación de experiencia, sin oficio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-112734497570330271?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/112734497570330271/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=112734497570330271' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112734497570330271'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112734497570330271'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/09/primavera.html' title='Primavera'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-112725477615093199</id><published>2005-09-20T15:18:00.000-07:00</published><updated>2005-09-20T15:19:36.150-07:00</updated><title type='text'>en la televisión</title><content type='html'>Un joven baila una chacarera.&lt;br /&gt;El público, no menos de treinta personas, lo rodea formando un círculo que lo contiene.&lt;br /&gt;El joven baila y los espectadores marcan el ritmo con sus palmas- porque para eso tienen dos manos.&lt;br /&gt;El ritmo de las palmas se acelera y el joven acelera sus pasos.&lt;br /&gt;El ritmo de las palmas se acelera haciendo que el joven acelere sus pasos.&lt;br /&gt;El ritmo de las palmas continúa acelerándose hasta que se deshace. Se desintegra y se convierte en un aplauso unánime. El joven baila frenéticamente hasta que se detiene- entiende.&lt;br /&gt;Saluda al público que lo festeja con aplausos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto sucede: el ritmo de una existencia, a veces chacarera, se funde hasta convertirse en su conclusión. Y la conclusión entonces opina, retrospectivamente, sobre el ritmo de esa existencia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-112725477615093199?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/112725477615093199/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=112725477615093199' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112725477615093199'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112725477615093199'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/09/en-la-televisin.html' title='en la televisión'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-112630293977585508</id><published>2005-09-09T14:52:00.000-07:00</published><updated>2005-09-09T14:55:39.780-07:00</updated><title type='text'>Queso</title><content type='html'>Otro cuento raro con parejita y alimentos. Que lo aprovechen&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;......................................................................................................................................................................&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una pareja de jóvenes en un departamento.&lt;br /&gt;Él es tan joven que hasta podría olvidarse de sí mismo.&lt;br /&gt;Ella es tan joven.&lt;br /&gt;Están jóvenes y juntos, alrededor de la mesa que él, el habitante del departamento, preparó con esmero. Con ese preciso tipo de esmero que sólo puede ser fruto de la ansiedad.&lt;br /&gt;Él ha cocinado algo para dos. Se sientan enfrentados, separados por una pequeña mesa redonda y los flecos del mantel blanco rozan impunes los cuatro muslos. En el centro de la mesa, una fondeu.&lt;br /&gt;Ella da el primer paso, aferrada al largo pinche de metal, y atraviesa un cubo de papa hervida cometiendo, con las yemas de un índice y un pulgar, el gesto que realizaría alguien que ha tomado una determinación inapelable. Él intenta dejar de sonreír, más por cortesía que por pudor. Se gustan. Y disfrutan juntos de un sutil y coreográfico silencio.&lt;br /&gt;El queso en la fuente empieza a burbujear. El burbujeo es sonoro; de pronto, obscenamente sonoro. Y el queso derretido comienza a subir; a crecer y expandirse ante la mirada atónita de los todavía no amantes. Supera los límites de la fuente, alcanza al mantel.&lt;br /&gt;Hay más queso que el que debería haber.&lt;br /&gt;Más queso que el que hubo alguna vez entre ellos.&lt;br /&gt;No se detiene el movimiento imperial del queso. Chorrea por los bordes de la mesa, como antes lo hizo con la fuente y cae al piso. Los jóvenes se ponen de pie simultáneamente, corren sus zapatitos del alcance del queso. Tan de pronto como al comenzar, el sonido obsceno se detiene, y se detiene también el éxodo lácteo. Ella anuncia que va a buscar un trapo. Mejor traé un trapo de piso, dice él, el que está atrás de la puertita del armario y adelante del tacho de basura.&lt;br /&gt;No volvieron a verse.&lt;br /&gt;Ella dijo no estar preparada para una relación seria.&lt;br /&gt;Él creyó descubrir que no era ese su tipo de mujer.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-112630293977585508?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/112630293977585508/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=112630293977585508' title='9 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112630293977585508'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112630293977585508'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/09/queso.html' title='Queso'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-112598461430529464</id><published>2005-09-05T22:28:00.000-07:00</published><updated>2005-09-05T22:30:14.310-07:00</updated><title type='text'>Los vergonzosos</title><content type='html'>Abro la puerta de una de las numerosas habitaciones de mi casa. Allí están, ellos dos.&lt;br /&gt;Sentados en el piso, junto a una mesa ratona, conversan sin dejar de mirarse a los ojos; sin dejar de mirarla a los ojos, él se inclina sobre la mesa ratona de una de las habitaciones de mi casa. Su mano encuentra una porción de pizza, o el resto de una porción. La corta al medio: se lleva la mitad a la boca, y deja la otra mitad en el plato. Cuando mastica, ella habla.&lt;br /&gt;Así se conocieron ellos dos, comiendo una pizza que yo les preparé:&lt;br /&gt;jamón y morrones.&lt;br /&gt;El hace un chiste apenas termina de masticar, un chiste no tan malo como para que ella pueda no reír; ríen. Ella deja de reír y baja la cabeza, ruborizada. Ha dejado de mirarlo: toma la pizza del plato de la mesa ratona; corta una mitad, y corta también la otra pero la devuelve al plato.&lt;br /&gt;Se conocieron hace un mes, comiendo una pizza que yo les preparé, en una de las numerosas habitaciones de mi casa.&lt;br /&gt;Se me ha ocurrido, no se cómo decirles esto, que deberían colaborar con el pago del alquiler. No quiero que me consideren avaro.&lt;br /&gt;Esta mañana entré a la habitación: temía que no estuvieran, pero allí están. Él mira un minúsculo pedazo de pizza entre sus dedos: lo corta al medio.&lt;br /&gt;Así se conocieron hace un mes, comiendo una pizza que yo les preparé, sentados en el piso de una de las numerosas habitaciones de mi casa. Así se conocieron, y desde ese momento ninguno de los dos ha podido comer la última porción de pizza, la que suele nombrarse como la de la vergüenza.&lt;br /&gt;Se aman.&lt;br /&gt;Y su amor es infinito:&lt;br /&gt;jamón y morrones.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-112598461430529464?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/112598461430529464/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=112598461430529464' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112598461430529464'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112598461430529464'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/09/los-vergonzosos.html' title='Los vergonzosos'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-112532953772102893</id><published>2005-08-29T08:27:00.000-07:00</published><updated>2005-08-29T14:30:39.620-07:00</updated><title type='text'>Renguera</title><content type='html'>El sábado que pasó tuvo lugar, en la terraza de un taller de artes plásticas de la calle F. Lacroze, un evanescente micro-concierto de La Selección Nacional de Música Declamativa. Empezó de esta manera: La historia que voy a contar contrae ciertas dificultades para su narración musical, puesto que toda la música inventada hasta hoy (por el sábado) ha sido pensada en función de ser bailada, o acompañada en su ritmo, por dos piernas, y la historia que voy a contar es la historia del rengo Blanchart. ¿Por qué no hay música para rengos?&lt;br /&gt;(Dos datos: Blanchart era un delantero de Mandiyú que terminó goleador de una temporada en los primeros años noventa. Y yo, el declamador, estaba en la terraza visiblemente rengo por un accidente futbolísitico de poca monta. Es que la música declamativa, en su carácter de cosa efímera e improvisada- o improvista- no sólo puede sino que debe ‘apropiarse del accidente’)&lt;br /&gt;Una vez formulada la pregunta, la respuesta se oyó como una pequeña e inmemorable intervención musical del guitarrista de La Selección, F. Gorostiza, que viene a ser el músico más mayúsculo de lo minúsculo de todos los pequeños tímpanos de este gran planeta: lo que se oyó: la música para rengos hecha zumbido, que creció como una gota de catarsis y se evaporó entonces, justo un poco después de cuando debía, como una burbuja porfiada.&lt;br /&gt;La historia del rengo Blanchart.&lt;br /&gt;Salí de mi casa en plena madrugada a buscar cigarrillos del kiosko. A diez metros de distancia, caminando en la misma dirección que yo, un rengo. Un rengo de espaldas, lo que constituye lo contrario a un gato negro de perfil pero mucho más tenebroso. Caminando me di cuenta de que me acercaba inexorablemente al rengo, por lo que bajé la velocidad. Entonces advertí que lo estaba persiguiendo, por lo que decidí caminar más rápido para superar su línea. Pero una vez que le di alcance no pude ya superarlo: él estaba siempre un paso, paso y medio, adelante. Creo que como Aquiles y la tortuga. Y habíamos quedado ridículamente cerca.&lt;br /&gt;Era un hombre rengo.&lt;br /&gt;Sin saber qué hacer, pero sin dejar de caminar, mi cuerpo comenzó a acelerar y retardar el avance. Así fue como mi andar se mimetizó tanto con el del Hombre Rengo.&lt;br /&gt;Quiero decir que contar la historia de un hombre rengo es, siempre, contar la propia historia. Porque los rengos son, entre otras cosas, unas personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Las próximas presentaciones de La Selección Nacional de Música Declamativa serán debidamente informadas en Moscas, si es que se tiene noticias de ellas antes de que sucedan)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-112532953772102893?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/112532953772102893/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=112532953772102893' title='15 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112532953772102893'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112532953772102893'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/08/renguera.html' title='Renguera'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-112518414143343042</id><published>2005-08-27T16:07:00.000-07:00</published><updated>2005-08-27T16:09:01.436-07:00</updated><title type='text'>Otro mundo</title><content type='html'>Hay un mundo otro. Acá nomás, entre nosotros, hay un mundo otro que cuenta otra historia.&lt;br /&gt;El pudor, la vergüenza, los diez segundos que nos han dicho que debemos esperar antes de escupir nuestro mensaje, son todo lo que tenemos para armar la historia. Sólo a través de este recorte, multiplicado por cuanto individuo habita este planeta, es que el mundo se sustrae del caos para contar su historia, la historia de los mensajes permitidos; la historia de lo que cada cual supone pertinente de agregar al reino de los otros.&lt;br /&gt;Por eso las películas pornográficas no tiene "historia": no hay pudor que permita el recorte, que figure el relato.&lt;br /&gt;Un mundo pornográfico sería un mundo inenarrable – puro caos.&lt;br /&gt;Pero hay otro mundo, que no es ni el relato de los pudores ni el de la pornografía inenarrable.&lt;br /&gt;Hay una historia escrita que cuenta otro mundo:&lt;br /&gt;el mundo de las cartas no enviadas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-112518414143343042?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/112518414143343042/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=112518414143343042' title='8 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112518414143343042'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112518414143343042'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/08/otro-mundo.html' title='Otro mundo'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-112484763348503728</id><published>2005-08-23T18:36:00.000-07:00</published><updated>2005-08-23T18:40:33.490-07:00</updated><title type='text'>El hombre del Piano- Piano man</title><content type='html'>Había cierta nota.&lt;br /&gt;Cierta nota que Javier no había tocado ni una sola vez en todo el concierto, y ya iban casi dos horas. Cierta nota denodadamente enterrada, cuya ausencia pasaba por completo desapercibida hasta para el oído más preparado. Y, por supuesto, seguiría sin llamar la atención su falta, hasta el momento de su aparición. Dos horas de un sublime trabajo subliminal en las mentes de los oyentes, que acumulaban ya, en su memoria auditiva, dos horas de una sola ausencia.&lt;br /&gt;A las dos horas, había calculado Javier, la pasividad se habría transformado en espera, y, por fin, en desesperado anhelo inconsciente.&lt;br /&gt;Javier miró el reloj en su muñeca: dos horas exactas. Inventó un delicioso y profundo silencio lindante con el próximo sonido, el final, y el silencio se prolongó un poco más, estaba por darle a la gente lo que la gente no sabía que necesitaba, y el silencio se tragó otro segundo casi imperdonable para la audiencia que no sabía lo que venía, y entonces, en la cima de la desgarrada mudez artificial, Javier pulsó, con emoción y delicadeza, y hasta algún sentimiento de venganza, pulsó cierta nota.&lt;br /&gt;Su oído tardó en comprender: lo que allí había salido era una nota completamente otra. No se podía pensar en un error de digitación, ni una distracción. Lo cierto es que el efecto en los oídos presentes fue tan matemáticamente el inverso al planeado que el intérprete llegó a sentirse íntimamente triunfante.&lt;br /&gt;Pero sólo íntimamente, porque el resto de sus modos de sentir sólo sabían de cincuenta personas insultándolo como jamás nadie lo había hecho. Bajó la mirada, permaneció petrificado unos segundos y hasta, según dicen, se vio una lágrima rodar por su rostro.&lt;br /&gt;No volvió a hablar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-112484763348503728?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/112484763348503728/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=112484763348503728' title='7 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112484763348503728'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112484763348503728'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/08/el-hombre-del-piano-piano-man.html' title='El hombre del Piano- Piano man'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-112483246831876388</id><published>2005-08-23T14:25:00.000-07:00</published><updated>2005-08-23T14:27:48.323-07:00</updated><title type='text'>índice de desocupación</title><content type='html'>Volver antes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No era fácil conseguir trabajo, para Yukio. Mucho menos con la cama ahí, tan cerca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si se decía que Yukio era amante del trago y la milonga era porque su amor oficial y perpetuo era con la cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una noche, algo alterado por la ginebra del bar de Ernesto, Yukio se puso serio y planeó empezar su búsqueda.&lt;br /&gt;Se despertó antes que el despertador y se vistió pensando en que volvería a casa cerca del mediodía.&lt;br /&gt;Salió a la calle a dar un paso que, si se repetía tres veces, o si se complementaba con tres pasos, podía significar la obtención del trabajo que esperaba.&lt;br /&gt;Llegó a la esquina y se detuvo. Quince minutos, media hora estuvo ahí, quieto, viendo a la gente pasar.&lt;br /&gt;Pensó que su plan era ridículo, que era producto de su mente alterada por la ginebra del bar de Ernesto. Maldijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa fue la razón por la que Yukio, esa mañana, volvió a su casa mucho antes del mediodía.&lt;br /&gt;Al entrar en la habitación se descubrió a él mismo, en la cama, con un amante- ¿Un trago?.&lt;br /&gt;Y así, con gran tranquilidad , y amablemente, se fajó treinta y cinco puñaladas&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-112483246831876388?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/112483246831876388/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=112483246831876388' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112483246831876388'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112483246831876388'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/08/ndice-de-desocupacin.html' title='índice de desocupación'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-112465735877089221</id><published>2005-08-21T13:37:00.000-07:00</published><updated>2005-08-21T14:22:10.860-07:00</updated><title type='text'>Realismo- Ropa Sucia</title><content type='html'>Cualquier tipo que enseña guión, escritura literaria o la forma narrativa que sea, dice que hay que tener cuidado, cuando se escribe realismo, con el modo en que se 'pasa la información', sobre los personajes o la trama. Hay que pasar la información de un modo lateral, dicen los que saben, gradualmente, con sutilezas. Por ejemplo, no se puede poner un tipo a decir 'soy muy orgulloso y vengativo. Han matado a mi mujer, y voy a buscar al culpable hasta encontrarlo y matarlo.Porque estoy loco de odio, y soy capaz de cualquier cosa'. Ese sería el ejemplo ridículo que podría dar alguien que enseña realismo. El saber en que se basa esta enseñanza, es: así son las cosas en la realidad. Sin embargo:&lt;br /&gt;.................................................................................................................................................................&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada ocho días exactos llevo mi bolsa de ropa al laverap, al mediodía, y la paso a buscar sobre el final de la tarde. Como el ciclo es de ocho días, el nombre del día en que hago esta tarea va variando semana a semana. Lo que significa que, cada siete semanas, el día en que tengo que llevar la ropa al laverap se llama Domingo. Y tengo que esperar hasta el Lunes.&lt;br /&gt;Es por esto que cada siete Domingos me disfrazo: no tengo la ropa rítmica y periódica a disposición, y me disfrazo. Cada siete Domingos es un día de fiesta, de celebración secreta- mi ritmo imperfecto venció la periodicidad de lo normal y me visto de otro. A veces me pongo un jogging y la camiseta de Newell’s. Otras veces prefiero la ropa que tengo reservada sólo para eventos excepcionales. Hace mucho ya que el único evento excepcional es ese Domingo cada siete.&lt;br /&gt;El viernes llevé la ropa al laverap.&lt;br /&gt;La señora que atiende el local divide su existencia en un claro adentro y afuera: adentro de su boca y afuera de su boca. No tiene dientes ni encías, sino un sólo territorio oscuro, húmedo, un misterio propicio para el trauma infantil o el deseo perverso: deseo de ver, y ver allí es entrar. Por fuera de la boca su existencia es de rebotes y amortiguaciones, circunferencias pálidas que se superponen pero jamás se amontonan, blanduras que se derraman con buena cadencia en ropas holgadas.&lt;br /&gt;Es muy simpática la señora, cuando se está fuera de su boca.&lt;br /&gt;Las personas que trabajan en este tipo de locales son portadoras de ciertos secretos que no compartiríamos con nadie. El modo en que nos ensuciamos nos define un poco más que la basura que arrojamos: seguimos necesitando esa ropa y esas sábanas. Al permanecer en una situación de necesidad, podemos ser extorsionados, y está claro que no hay mejor manera de definir a una persona que por los motivos que la podrían hacer víctima de una extorsión.&lt;br /&gt;En el laverap, cada tanto me encuentro con un tipo que monta un curioso espectáculo. Lleva su bolsa de ropa sucia y, en lugar de dejarla y partir de inmediato, como hago yo, encuentra excusas para abrir la bolsa y empezar a sacar prendas y mostrarlas, haciendo comentarios sobre la suciedad y las maneras de resolverla. Todos se incomodan allí, menos él. Es un modo de exhibicionismo muy sutil, casi encantador. Y exhibiendo, quitando el carácter secreto de sus secreciones, elimina la extorsión.&lt;br /&gt;El Viernes dejé la ropa sobre el mostrador. La señora abrió un poco su existencia oscura y me interrogó, proponiendo una duda.&lt;br /&gt;¿Para cuando la querés?&lt;br /&gt;¿Puede ser hoy a la tarde?&lt;br /&gt;No. Para mañana.&lt;br /&gt;Bueno, Mañana.&lt;br /&gt;Porque hoy a la tarde cierro. Cierro ahora, al mediodía.&lt;br /&gt;No hay problema, la busco mañana.&lt;br /&gt;Tengo que cerrar, porque a la tarde tengo un velorio. El velorio de mi madre.&lt;br /&gt;..............................................................................................................................................................&lt;br /&gt;Tal vez no haya un saber aprendible sobre el realismo. El realismo es un saber, y el que intenta hacerlo debe permanecer ignorante, y dejarse atravesar por su verdad.&lt;br /&gt;Tal vez. Tal vez no.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-112465735877089221?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/112465735877089221/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=112465735877089221' title='6 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112465735877089221'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112465735877089221'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/08/realismo-ropa-sucia.html' title='Realismo- Ropa Sucia'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-112448122759568599</id><published>2005-08-19T12:52:00.000-07:00</published><updated>2005-08-19T12:53:47.596-07:00</updated><title type='text'>objetos pequeños</title><content type='html'>Milagros saca de la cartera una pila gruesa de papeles. Se los acerca a mi abuelo. Él los recibe y comienza a leer en silencio. Intento espiar: son tickets del supermercado; del lado de atrás, letras garabateadas en birome.&lt;br /&gt;Hay una canilla abierta.&lt;br /&gt;Mi abuelo propone: de todo encierro, de cualquier tipo de encierro surgen objetos pequeños.&lt;br /&gt;Lee en voz alta: Milagros esconde la mirada.&lt;br /&gt;"El hombre de ojos amarillos compró una lata de cerveza y 500 gramos de cuadril: eso fue ayer.&lt;br /&gt;Hoy compró dos latas."&lt;br /&gt;Milagros anota su perspectiva en la espalda de su encierro.&lt;br /&gt;Mi abuelo mira a Milagros y sonríe. Me mira a mí y dice: ahora somos tres.&lt;br /&gt;"¿Café?" Pregunta mi abuela y enciende una hornalla.&lt;br /&gt;Cuando pone el azúcar en la mesa las moscas desarman su mensaje.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-112448122759568599?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/112448122759568599/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=112448122759568599' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112448122759568599'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112448122759568599'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/08/objetos-pequeos.html' title='objetos pequeños'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-112448110470653517</id><published>2005-08-19T12:44:00.000-07:00</published><updated>2005-08-21T23:31:08.376-07:00</updated><title type='text'>Fragmentar</title><content type='html'>No es tan fácil como puede creerse. Y es por esto que me divierte muchísimo. Hace un rato, agotado de leer y leer sin animarme a fragmentar, estuve a punto de postear (pedazo de verbo) un cuentito entero. Iba a avisar que eso era corrupción. Pero me la banqué, y me la banqué, y algo leído en &lt;a href="http://www.unidadfuncional.blogspot.com"&gt;www.unidadfuncional.blogspot.com&lt;/a&gt;, algo sobre un kioskero que escribe notas en la parte de atrás de los tickets, me iluminó. Fui a buscar y fragmenté. Recorté y dejé un fragmento colgando, entre el silencio y la multitud de interpretaciones. Eso será la próxima mosca. Y forma parte del mismo cuento, "Moscas" (sí, soy muy variado en mis propuestas), que ya había sido fragmentado aquí, con el título "Moscas 1" (ahí me superé).&lt;br /&gt;Me gusta fragmentar. Casi tanto como escribir. Si quieren, queridos lectores, pueden mandarme sus textos para que los fragmente. Los convierto en moscas. Los mosqueo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-112448110470653517?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/112448110470653517/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=112448110470653517' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112448110470653517'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112448110470653517'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/08/fragmentar.html' title='Fragmentar'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-112438000052239940</id><published>2005-08-18T08:44:00.000-07:00</published><updated>2005-08-18T08:46:40.526-07:00</updated><title type='text'>Pasillos</title><content type='html'>Por algún extraño mensaje de mi lenguaje corporal, un mensaje que no he logrado desencriptar aún, en las fiestas, reuniones sociales o cualquier aglomeración de personas en espacios reducidos, mi cuerpo se transforma siempre en el borde de un pasillo improvisado.&lt;br /&gt;Esto es: la gente, en su movimiento constante – movimiento algo anárquico en general, signado por la falta de un destino cierto- la gente pasa por el espacio que queda entre mi cuerpo y el objeto que mi cuerpo tenga como punto de referencia- un amigo con el que estoy conversando, un vaso del que estoy bebiendo, una barra sobre la que intento acodarme. Nadie pasa por detrás de mí, ni por detrás de mi objeto de referencia. No sé si me explico. Esté donde esté, haga lo que haga, mi presencia inventa un pasillo que no puedo dejar de mirar – y todos los pasillos conducen a un secreto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(El cuento completo está a disposición: &lt;a href="mailto:felevin@hotmail.com"&gt;felevin@hotmail.com&lt;/a&gt;)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-112438000052239940?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/112438000052239940/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=112438000052239940' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112438000052239940'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112438000052239940'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/08/pasillos.html' title='Pasillos'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-112431505493081768</id><published>2005-08-17T19:02:00.000-07:00</published><updated>2005-08-17T15:25:32.036-07:00</updated><title type='text'>Al ritmo de Igor</title><content type='html'>El sonido, lejano y de textura cercana, ya no se escucha. Pero su reaparición, por mínima que fuera, convertiría al silencio en espera retrospectiva. Cuando se calla el sonido Igor experimenta el ritmo, claro que desconoce su tempo, y no pude hacer más que arrastrarse arañando el silencio, y con el rostro apretado de vértigo esperar que vuelva, el sonido, como una confirmación.&lt;br /&gt;Igor reflexiona: No es que el hombre desee lo que lo perturba. No lo desea, sino que espera confirmar su ritmo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-112431505493081768?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/112431505493081768/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=112431505493081768' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112431505493081768'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112431505493081768'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/08/al-ritmo-de-igor.html' title='Al ritmo de Igor'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-112411089298453650</id><published>2005-08-15T10:05:00.000-07:00</published><updated>2005-08-15T06:01:32.990-07:00</updated><title type='text'>comienzo</title><content type='html'>Quisiera entender algo más acerca de la brevedad&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-112411089298453650?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/112411089298453650/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=112411089298453650' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112411089298453650'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112411089298453650'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/08/comienzo.html' title='comienzo'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-112411247053181947</id><published>2005-08-15T06:25:00.000-07:00</published><updated>2005-08-15T06:27:50.533-07:00</updated><title type='text'>moscas 1</title><content type='html'>Cuando todos comen prefiero tomar- me sirvo un vaso de la botella que custodia a mi abuelo.&lt;br /&gt;Estoy tomando vino, pero es blanco.&lt;br /&gt;Mi abuelo mastica lento: sabe que el silencio se mantendrá hasta que él lo suspenda:&lt;br /&gt;"Estoy tomando vino, pero es blanco" anotan los jóvenes como vos, ¿No? Un adulto escribiría: "Estaba tomando vino, pero era blanco".&lt;br /&gt;Levanta un vaso y da un trago, lento. Lo apoya sobre la mesa de madera. Mi abuela levanta el vaso y coloca debajo una servilleta de papel. El la mira. A la servilleta, a ella.&lt;br /&gt;Un místico diría: "Estaré tomando un vino, pero será blanco".&lt;br /&gt;Lo miramos: los moscas de la pared duermen sus sueños diminutos.&lt;br /&gt;Los nenes- concluye.&lt;br /&gt;Los nenes toman vino blanco.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-112411247053181947?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/112411247053181947/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=112411247053181947' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112411247053181947'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112411247053181947'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/08/moscas-1.html' title='moscas 1'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15441855.post-112411174567553997</id><published>2005-08-15T06:06:00.000-07:00</published><updated>2005-08-15T06:15:45.676-07:00</updated><title type='text'>Ver qué pasa- ¿qué significa "la autopsia de una metáfora?".</title><content type='html'>La idea es la siguiente: moscas para leer.&lt;br /&gt;Fragmentos. De cuentos, novelas, chistes.&lt;br /&gt;Algunos textos tal vez no sean fragmentos, quizá sean simplemente breves. Ya veremos. En ese caso, delatarán el sentido fragmentario de su existencia completa.&lt;br /&gt;Moscas agazapadas, intentando construir un sentido total desde sus inocencias individuales.&lt;br /&gt;Me gustaría, quiero decir.&lt;br /&gt;Sacar una metáfora, una idea, del contexto que la parió, y ver qué pasa.&lt;br /&gt;La autopsia de una metáfora.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15441855-112411174567553997?l=moscas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://moscas.blogspot.com/feeds/112411174567553997/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15441855&amp;postID=112411174567553997' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112411174567553997'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15441855/posts/default/112411174567553997'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://moscas.blogspot.com/2005/08/ver-qu-pasa-qu-significa-la-autopsia.html' title='Ver qué pasa- ¿qué significa &quot;la autopsia de una metáfora?&quot;.'/><author><name>F. Levín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04442090846743312853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry></feed>
